En las líneas de colectivos de la ciudad se siente el disgusto de los trabajadores que ven cómo ante la crisis sanitaria, los empresarios aprovechan para avanzar con todo tipo de atropellos.
Martes 21 de abril de 2020 15:30
La pandemia avanza y con ella la flexibilización laboral que las patronales pretenden imponer desde ahora en diferentes lugares de trabajo, ante la mirada de los gobiernos y las centrales sindicales.
En el transporte platense, los trabajadores empiezan a tomar nota de estos atropellos. Desde la Agrupación David Ramallo por las 6 horas en el transporte, recibimos comentarios y conversamos con trabajadores que vienen planteando:
"Los empresarios del transporte siguen haciéndonos perder siempre a nosotros. La pandemia del COVID-19 lejos de hacerlos un poco más “humanos” demostró una vez más que lo único que los mueve en su sed de ganancia y aprovechan la situación para avanzar sobre nuestros derechos básicos. Primero con despidos (aunque los hayan prohibido) y ahora obligándonos a tomar vacaciones adelantadas; y encima nos pagan el sueldo en cuotas", expresan.
En la línea también están expuestos al coronavirus, “No nos van a dar licencia ni permiso para cuidar de nuestras familias, además de que no tenemos los elementos de higiene, hoy nos dicen que si queremos cuidarnos nos dan vacaciones”, cuestionan los trabajadores.
Durante años, las empresas de transporte vienen sumando ganancias incluso percibiendo subsidios estatales. Deberían explicar a dónde van a parar los miles de millones de pesos que reciben todos los meses. En esta pandemia deberían crear comisiones de seguridad e higiene donde usuarios, choferes, técnica y demás trabajadores del sector participen de las decisiones sobre las medidas que tenemos que tomar. La protección para los usuarios y los choferes no pueden ser un nylon.
“A mí ya me hicieron tomar dos semanas, si me sacan de nuevo les voy a tener que laburar dos años seguidos, además las vacaciones es tiempo que nos ganamos para descansar y pasar con nuestras familias, no para estar encerrados en una pandemia” expresó otro trabajador visiblemente enojado.
“Yo estoy con mi señora y mi vieja que son factor de riesgo, así que te ponen entre la espada y la pared, me tomo las vacaciones sino descuido a mi familia”, dice un trabajador del transporte y sigue…“a varios nos depositaron la mitad del sueldo, dicen los delegados y la empresa que están esperando que el gobierno pague la otra mitad, con esto pago el alquiler, compro comida para mi casa y para mi hijo que se quedó sin laburo y no me queda nada más”.
Estos relatos son cotidianos en las materas y los grupos de wasap y reflejan la situación que están pasando los compañeros en cada línea. Somos la rama del transporte público que desde el primer día se dijo que era una de las esenciales, pero las mantenemos en funcionamiento los trabajadores pagando el costo de la pandemia. El sindicato es claramente uno de los negociadores y entregador de nuestra salud y la de nuestras familias, de nuestro salario y de nuestro tiempo de descanso.
Somos quienes hacemos funcionar el mundo todos los días, la crisis sanitaria y social por la pandemia del COVID19 deja más al descubierto los intereses de los empresarios y les termina de bajar la careta a las conducciones sindicales. Para que ningún trabajador sea despedido, se deben repartir las horas de trabajo, además de tener licencias pagas para trabajadores con grupo familiar de riesgo. Es hora de empezar a organizarnos desde las bases porque nuestras vidas y la de nuestras familias vales más que sus ganancias.