Durante la semana pasada los trabajadores de la Terminal 4 del Puerto de Buenos Aires están sufriendo una serie de sanciones por parte de la patronal. En el marco de un año en el que tanto las importaciones como las exportaciones bajaron un 40 %. La Izquierda Diario, dialogó con trabajadores portuarios, quienes dieron su visión sobre lo que está sucediendo y cuáles son los verdaderos intereses patronales.
Miércoles 15 de abril de 2015
¿En qué consisten las sanciones que están sufriendo?
Hace 15 días la gerente de la terminal nos informó que, debido a las perdidas de buques y a “la alta conflictividad gremial” (cosa que es mentira), la empresa llamaba a los trabajadores a colaborar con la misma “sin chistar”. Al mismo tiempo, nos aviso que se produciría una baja en la productividad, lo que impactará directamente en nuestros sueldos.
Una semana después, de un sector de 20 trabajadores 4 compañeros fueron sancionados con suspensiones y apercibimientos por motivos por los cuales antes no lo hacían. Para nosotros no es casual. Hace años que la empresa quiere avanzar en quitarnos un montón de conquistas - reducción de la jornada laboral nocturna, productividades extras, la elección de delegados paritarios - y encontró ahora el momento de hacerlo. En particular en el gremio de Marina Mercante, desde hace unos años (2010) hubo un proceso de reagrupamiento antiburocrático contra la dirección actual, con preponderancia de asambleas, mediante la cual logramos las conquistas que antes mencionamos. Lamentablemente, esta práctica se fue perdiendo y llegamos a enfrentamientos cotidianos con la empresa sin el amparo de los delegados. Esta lectura que nosotros hacemos, también la hace la patronal, y por eso elige este momento para atacar, inventa causas, suspende y apercibe.
Estamos pagando las consecuencias de haber abandonado ese camino democrático y de disposición a combatir los avances patronales.
¿Qué hacen las direcciones actuales de los gremios?
Son cómplices de este avance, dicen lo que queremos escuchar, que las sanciones van a caer, pero luego negocian entre cuatro paredes por fuera de la consultas a los compañeros y terminan acordando la reducción de sanciones, pero no la eliminación. Esto es peligroso, porque desde hace un año los ritmos de trabajo aumentaron y hay errores cotidianos producto de este aumento. No podemos dejar que quede sentado como precedente que la empresa tiene derecho a sancionar por estas razones. Toda suspensión es injusta y solo sirve para disciplinar y meter miedo a los trabajadores. También a los gremios les sirve para disciplinar a los compañeros que no se callan ni con la empresa ni con el gremio.
Hay un sector de compañeros que, a diferencia de la dirección del sindicato y de los delegados actuales, planteamos claramente que debemos enfrentar las sanciones porque pueden ser la antesala de ataques mayores y que debemos volver a las asambleas, como instancia de discusión y toma de decisiones de manera democrática.
¿En qué contexto se dan estas sanciones?
Esto se da en el marco de un año donde la importaciones y exportaciones han bajado un 40 %, lo que pone en evidencia el fin de ciclo económico y bonanza del gobierno kirchnerista. En el puerto de La Plata (TECPLA) la patronal, de acuerdo con el gobierno provincial de Daniel Scioli, mantiene suspendidos al 20% de los trabajadores. Lo denunciaron los mismos trabajadores en LID, quienes afirman que la obra portuaria que costó 420 millones de dólares está prácticamente sin actividad y hace un año que no opera, no respeta los derechos laborales de los trabajadores y paga salarios muy bajos con respecto a los de otras terminales. De conjunto, la situación tanto en Puerto de Buenos Aires como el de La Plata nos tiene que poner en alerta a los trabajadores.
¿Cómo siguen de ahora en más?
En la terminal hay mucha bronca y ante la negativa de los delegados de llamar a asambleas, producto de reagruparnos e insistir, logramos arrancar una asamblea del sector, en la que se debatió y expreso la bronca con los delegados y el gremio. Como le planteamos a muchos compañeros en esa asamblea, el camino debe ser el de combinar las respuestas legales (fueron respondidas legalmente todas las sanciones), con la disposición de movilizarnos y realizar acciones decididas democráticamente. Durante la semana pasada muchos compañeros nos mantuvimos en alerta y nos pusimos a disposición de los compañeros sancionados, expresando nuestra solidaridad. Eso es lo que hizo que las sanciones se redujeran, ese es el camino que debemos profundizar.