Domingo 29 de mayo de 2016 00:00
Una de las Ultimas Cenas
Se van a cumplir 33 años del estreno de Los Traidores de Raymundo Gleyzer, la película que retrató de manera genial la burocratización de un dirigente sindical. Jaime Durán Barba, siempre excéntrico, ingenioso, aconseja a Mauricio con esa sonrisa que lo caracteriza de que no estaría mal organizar una Cena Post Veto de la Ley Anti despidos invitando a todos los amigos sindicales para festejar el NO paro General, los 33 años de aquella película, la edad de Jesús, la última cena, un traidor, un Iscariote, varios Iscariotes. Los traidores, Leonardo Da Vinci, todos en la misma mesa y el Cristo de la alegría de anfitrión. El cristo del Ajuste se ríe Duran Barba totalmente satisfecho con su idea. Y por qué no hacerla en la meca de lo que será el futuro del empleo Joven. Por qué no hacer una cena con la CGT y por qué no invitar también a las 2 CTA no vaya a ser que se queden afuera cuando se reparta el Sundae. La cena, entonces, se realiza en Mc Donalds, en un segundo piso, en esas mesas incómodas, como las mesas rústicas que debió utilizar Gleyzer para filmar a los burócratas traidores, las sillas rústicas que deberían utilizar los apóstoles. Entonces: Mc Donalds , que los flamantes jóvenes precarizados de la multinacional atiendan a los amigos burócratas, que alguien filme la cena, que Moyano le lave los pies a Mauricio con la mirada cómplice del ex kirchnerista Calo. Ahora que van a fusionarse por qué no fundirse en esta nueva amistad celebrando con un combo: Despidos, Ajuste, Tarifazo piensa Mauricio por dentro y todos en la mesa ríen. Una cena sin resquemores, la cajita feliz es muy parecida a un Fondo de obra social. De qué puede servir un paro general reflexionan todos mientras engullen una papa frita. Que buen plano secuencia armaría Gleyzer, que cuadro majestuoso imaginaría Da Vinci, es seguro que mucho de los participantes al festín lo colgarían en sus livings orgullosos de esa comida rápida, de esos arreglos chatarras, de esas paritarias a la baja, del empleo joven, precarizado, mal pago, ajustado, alienado y tantas otras denominaciones que los invitados ya satisfechos de su comida saturada en grasa se aburren y tienen sueño. Brindan por lo que vendrá como en la última escena de Los Traidores pero al terminar la velada deberán retirarse vestidos de Royal Mc Donalds no por alegría ni por contentar al gigante de la M( Que ya han contentado en demasía) sino porque hay algo allá afuera a lo que temen los burócratas y el presidente, mejor disfrazarse e irse en silencio, quién sabe qué los espera afuera…
Ilustración: Nat Ilustrada
Texto: Chiqui Nardone