Trabajó más de seis años en la parte del puerto de carga y descarga. Cuando decidió presentar su documento con su nueva identidad fue echada.

Tomás Máscolo @PibeTiger
Jueves 12 de julio de 2018 16:20
En medio del ajuste y los despidos por parte del gobierno de Cambiemos y sus Gobernadores, se conoce este caso.
Ella es peruana pero hace diez años que trabaja y viven en Argentina. En una entrevista para Página 12 cuenta que ingresó a su trabajo hace siete años. "El cambio fue gradual. No es que de un día para otro aparezco con tacones en el puerto. El año pasado, cuando cambié el nombre y mi documento, hice cambio de credenciales para entrar al puerto y cuando me presento en la empresa me dicen que no toman personal femenino”, relata.
La empresa Trasmar SRL la echó bajo el pretexto de supuesta legislación que prohíbe tomar mujeres. Pero ella también trabaja como estibadora para LECH-MAR S.A., que siguió contratándola. Red Diversa Positiva provincial de Tierra del Fuego acompañó la presentación de L. Según explica esta organización, “sostuvieron que la empresa no contrata personal femenino, argumentando que la normativa negaba la posibilidad de inscribir estibadoras en el Puerto de Ushuaia, hecho que fue desacreditado en el marco del expediente laboral. Tampoco constituye un obstáculo para este caso particular, siendo que la estibadora venía realizando su trabajo hacía seis años, habiendo demostrado idoneidad, y su identidad como mujer ya la autopercibía, hecho que tiene protección legal en el artículo 12 de la Ley de Identidad de Género”.
El despido es injuso y atenta contra una Ley que supieron conseguir activistas que incluso fueron dejando su vida, como Pía Baudraco. El promedio de vida de 32 años que tenemos las personas trans también es producto de este tipo de acciones discriminatorias. El acceso al trabajo es casi nulo, teniendo como único medio de subsistencia la prostitución en la mayoría de los casos.
En nuestro país hasta el 2012 existían códigos contravencionales y de faltas que contenían artículos que habilitaban detenciones por identidad de género, orientación sexual o prácticas sexuales no normativas. Éstos expresamente sancionaban el “homosexualismo” o el “travestismo”, entre ellos los códigos de las provincias de Formosa, Mendoza, Neuquén, Santa Fe y Tierra del Fuego.
L. esta esperando un fallo de una justicia que la mayoría de las veces esta encontra, una justicia machista, una justicia que favorece a los empresarios. Sin embargo, ella espera una solución favorable. “Hay algunos compañeros que reniegan y otros que son buena onda. Algunos me han felicitado porque hago valer mis derechos”.
Para L. la reincorporación. Pero un mensaje contundente que no tiene que desoír el estado es el del #CupoLaboralTrans. Es fundamental para avanzar en garantizar la igualdad y los derechos de la comunidad de LGTBI que a pesar de haber conquistado leyes muy progresivas como la ley de identidad de género que les permite tener un DNI acorde a su identidad autopercibida, no se traduce en igualdad ante la vida.

Tomás Máscolo
Militante del PTS y activista de la diversidad sexual. Editor de la sección Géneros y Sexualidades de La Izquierda Diario.