Que la energía y el entusiasmo que colmó el Encuentro por una Izquierda Anticapitalista de las y los Trabajadores, sea el motor para que las ideas revolucionarias se transformen en una nueva fuerza política en Chile.

Fabián Puelma @fabianpuelma
Lunes 23 de octubre de 2017

Entusiasmo. Esa es la palabra que a muchos de los que participamos del Encuentro del pasado sábado 21 se nos viene a la cabeza. Fuimos 300 personas las que llenamos el Teatro Camilo Henríquez en Santiago; las que aplaudimos a los candidatos anticapitalistas; las que sentimos como propia las luchas encarnadas por los dirigentes sindicales y estudiantiles que hablaron; las que levantamos el rostro de Santiago Maldonado en repudio a la política sistemática de represión a la causa mapuche por parte del Estado chileno y argentino.
Fue un punto de encuentro entre diversas realidades y generaciones. Encuentro entre profesores, entre carteros y trabajadores postales, de obreros de la industria de la zona norte de la capital; de estudiantes de la Universidad de Chile, del ex Pedagógico, de la UPLA de Valparaíso; un encuentro con activistas por los derechos humanos y del movimiento de mujeres. Jóvenes que quizá por primera vez asistían a un acto político y otros no tan jóvenes que, con varios actos en el cuerpo, reconocían que la energía que brotaba de los discursos, las propuestas y del ejemplo, era capaz de romper el escepticismo.
Una idea fuerza recorrió el Encuentro: el capitalismo es un sistema que merece ser superado y para hacerlo, se necesita desplegar la gran fuerza social de los trabajadores, junto a todos los sectores oprimidos y marginados de la sociedad; que las ganancias y la propiedad de los capitalistas no son un límite sagrado e intocable y que si queremos realmente conquistar una educación gratuita, acabar con las AFP, poner fin al subcontrato, conseguir el aborto libre, legal, seguro y gratuito, no hay otra: hay que afectar las ganancias y los intereses de los empresarios.
Es una idea distintiva, que hoy sólo tiene expresión electoral en las candidaturas anticapitalistas en Santiago y Antofagasta impulsadas por el Partido de Trabajadores Revolucionarios. Porque el Frente Amplio, aunque compartamos varios de sus puntos de programa, ya que son las demandas por las que millones hemos luchado en las calles, no se propone disputar ese programa como una forma de avanzar en la lucha por acabar con el capitalismo. Y eso lo lleva a pactar con sectores de la Nueva Mayoría, un camino de fracasos y frustraciones que nosotros no estamos dispuestos a recorrer.
Galia Aguilera propuso difundir la idea de que los trabajadores voten a trabajadores y no a empresarios; Bárbara Brito invitó a construir una gran juventud anticapitalista que se organice en agrupaciones como lo hace Vencer en la Universidad de Chile; Lester Calderón y Patricia Romo invitaron a todos los trabajadores presentes a no sólo luchar por reivindicaciones corporativas en los lugares de trabajo, sino construir agrupaciones político sindicales para organizar la fuerza necesaria para enfrentar los abusos empresariales y sembrar la idea de que los trabajadores pueden hacer política y construir su propio partido. Dauno cerró el acto invitando a sumarse a la campaña que estamos levantando y construir juntos una gran fuerza política anticapitalista, revolucionaria y de los trabajadores.
Ahora es el momento de transformar esas ideas en acción. Ante el posible gobierno de Piñera se van a necesitar cientos de trabajadores, estudiantes, jóvenes y mujeres que se transformen en militantes. Para nosotros ser militante de este proyecto es asumirse como un sujeto que puede aportar a la tarea de desplegar la gran fuerza social de los trabajadores, que es la que se necesita para enfrentar el avance de la derecha. Y es la única capaz de derrotar a los capitalistas y organizar la sociedad sobre nuevas bases, en donde el centro esté puesto en la vida, en el bienestar de la humanidad y no en las ganancias de unos pocos.
Nuestra invitación es a todos los trabajadores y estudiantes que asistieron y siguieron el Encuentro a participar de la campaña y sumarse a las agrupaciones que el PTR impulsa en común con independientes. A construir la agrupación estudiantil Vencer al calor de la campaña política anticapitalista que estamos proponiendo y de las luchas que cotidianamente dan las y los compañeros en cada lugar de estudio, en defensa de la educación pública y por conquistar realmente una educación gratuita para todos. A potenciar Pan y Rosas y su campaña de una ley de emergencia contra la violencia de género. A sumarse a la agrupación de profesores Nuestra Clase y levantar en conjunto agrupaciones político sindicales en la industria, la minería y en los servicios.
Impulsar la campaña electoral en común puede ser un primer paso para tomar esta tarea en nuestras manos. La campaña es una oportunidad para llegar a cientos de miles de personas con ideas anticapitalistas, lo que quizá en otros momentos no podríamos hacer a esta escala. Necesitamos todas las manos, todas las cabezas y las energías puestas en este gran desafío.

Fabián Puelma
Abogado. Director de La Izquierda Diario Chile. Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios.