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Red Internacional
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Odio y discriminación LGBT+. Tras declaraciones transodiantes de Quadri, diputadas trans toman tribuna del Congreso

Tras la protesta, una de las diputadas trans del Morena, María Clemente, rompió con su partido para declararse independiente: "No puedo con la hipocresía de la oposición pero menos con la de Morena".

Domingo 3 de abril de 2022

Foto de Excelsior

En pleno Día Internacional de la visibilidad de las personas Trans, los actos transodiantes no se hicieron esperar por parte de legisladores panistas. Situación que llevó a la toma de la tribuna y al rompimiento con la bancada de Morena de la diputada trans María Clemente.

El ex candidato presidencial Gabril Cuadri, quien otrora se encontraba en el Partido Nueva Alianza (creado a modo por la charra sindical del SNTE Elba Esther Gordillo), en calidad de Diputado Federal por parte del Partido Acción Nacional (PAN) expresó su odio a las personas trans al malgenerizar a Salma Luévano Luna, diputada de Morena.

En la sesión turnada para discutir sobre diversas reformas a la Ley General de Salud, en materia de Salud Mental y Adicciones, Quadri reaccionó contra los procesos y tratamientos en menores de edad en tema de identidad de género. La diputada trans Salma Luévano señaló que ese discurso fomentaba la violencia de género, y a renglón seguido, lo retó a debatir sobre infancias y adolescencias trans. Esta ríspida discusión entre diputados, llevó a que Quadri echará mano de “recursos retóricos” nefastos y mostrara su cara más reaccionaria al malgenerizar a la diputada

Esta provocación de Quadri fue respondida con la toma de la tribuna y, a empujones, sacaron al presidente de la mesa, Santiago Creel. Tras el punto de inflexión generado por Quadri, éste tuvo que disculparse, pero ya era demasiado tarde, la toma de la tribuna estaba en marcha, y la manera en cómo se tomó dicho espacio, llevó a poner en segundo plano las declaraciones transodiantes del diputado.

Así lo expresa las palabras de disculpa de Salma Luévano:

“Así como exijo derechos y no solamente para mí, para mi gente, para mi población, también los doy. Y quiero decirle, diputado Creel, que agradecerle su trabajo, su disposición y decirle que, a nombre de toda nuestra población LGBTTIQ+ y mi sector trans, pedir una disculpa, porque esto no lo podemos permitir ni a usted ni a nadie.”

Sandra Luévano no solo pidió disculpas por la actitud de su compañera de partido y también diputada de Morena, María Clemente, sino que elogió el “trabajo y disposición” del panista Santiago Creel, soslayando que a pesar de su actuar “democrático”, Creel es un panista de larga data, que comparte la esencia reaccionaria y clerical de su partido, que ha votado contra el derecho a decidir y contra las leyes de identidad de género a la par de impulsar el Pin Parental.

Tal fue la gravedad de la discusión, que la diputada renunció a la bancada de Morena y se declaró independiente debido a la “hipocresía” del partido. Así lo expresó en sus redes sociales:

“Dicen que mejor sola que mal acompañada, desde que llegué a esta 65 legislatura me he sentido poco acompañada, y más vulnerable que antes de llegar aquí. No puedo con la hipocresía de la oposición pero menos con la de Morena. A partir de hoy me declaro independiente.”

Este tipo de temas “polémicos”, como las leyes de identidad de género o aquellas destinadas al desarrollo pleno de las infancias y adolescencias trans, son en realidad una cuestión de derechos humanos elementales que deben ser garantizados. La consigna es clara, los derechos no se consultan.

Sabemos que en el PAN, la derecha reaccionaria tiene un paladín que representa sus intereses y promueve sus discursos de odio ante lo que denominan el “avance de la ideología de género”; Quadri solo expresa una ínfima parte de esa tendencia, pero lo hace desde un cargo público en la escena política de nuestro país, y por eso debe ser repudiado así como todas las iniciativas reaccionarias de su partido.

Tras las declaraciones, las diputadas del Morena exigen el desafuero del legislador panista.

Como lo señaló María Clemente, esto no quita que también en Morena las expresiones reaccionarias, y de odio trans y lgbt+ se repliquen. Un partido heterogéneo, que amalgama a sectores religiosos (evangélicos y católicos), a decenas de ex priistas y ex perredistas, y a sectores de movimientos sociales o de izquierda, sin mencionar a las cúpulas que disputan diariamente los cotos de poder, tiene una composición que lleva fácilmente a confrontaciones internas, rupturas entre diputados y/o militantes y a realizar acuerdos y elogios oportunistas a quienes siguen siendo parte de “la mafia en el poder”.

Los movimientos sociales, el movimiento de mujeres y lgbt, así como quienes se reivindican de izquierda independiente, no podemos depositar confianza en las instituciones que poco o nada hacen para frenar los crímenes de odio o los feminicidios. Las demandas de las personas trans, LGBTIQ+ y del movimiento de mujeres nos pertenecen y solo con la movilización independiente y combativa podremos imponerlas y hacerlas carne.