Mientras el gobierno estatal anuncia la construcción de la línea 4 del Tren Ligero, en Guadalajara, las y los trabajadores sufren las pésimas condiciones del transporte público que cuenta con al menos dos líneas inconclusas.
Martes 8 de enero de 2019
El problema del transporte público en la Zona Metropolitana de Guadalajara es cada vez más crítico, los camiones abarrotados, los múltiples empujones en los vagones del tren ligero, así como las largas filas en las estaciones y terminales de las rutas que se dirigen a la periferia; todo esto es parte del día a día de las y los trabajadores jaliscienses.
Es por esto, que la demanda por soluciones profundas para el problema del transporte público es parte de las exigencias que desde hace años se hacen sentir en el estado de Jalisco.
Desde el inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto en 2012 se anuncio la creación de varios megaproyectos en Jalisco entre los que se encontraba la ampliación del Tren Ligero en Guadalajara. El proyecto comenzó a mediados del 2014 con la intención de terminarse antes de la salida del pasado gobierno federal y estatal pero, como sucedió con la mayoría de los proyectos mayores del gobierno de Peña Nieto, la obra quedó inconclusa.
Ahora con la llegada de Andrés Manuel López Obrador al gobierno federal y Enrique Alfaro al estatal no sólo el futuro de la línea tres sigue siendo incierto sino que se ha destapado la versión de que no hay un plan serio para concluir la línea. Además de esto, salió a la luz que aún existe un importante adeudo correspondiente a la obra de la línea dos del tren ligero, la cual quedó inconclusa, y se relaciona este adeudo con las explosiones en la zona oriente de la ciudad en 1992.
Por si no fuera suficiente, el ahora gobernador Enrique Alfaro ha anunciado sus intenciones de una nueva obra, la línea 4 del Tren Ligero para la cual no se ha destinado presupuesto federal, sin embargo, Alfaro no descarta el endeudamiento.
Junto a lo anterior, el pasado gobierno cambió el esquema del transporte de ruta de pasajeros para favorecer aún más la privatización y la concentración de las flotillas de camiones en manos de unos cuantos empresarios. Esto a su vez ha servido como argumento para impulsar el aumento de la tarifa del transporte público.
Las distintas políticas de transporte público de los gobiernos en Jalisco han puesto sobre la mesa su único interés de sobreponer las ganancias de las empresarios del transporte y las constructoras sobre la vida de los miles de trabajadores y trabajadoras que se desplazan todos los días por la ciudad.
La verdadera solución a la crisis del transporte público tiene que estar pensado en beneficio del pueblo pobre y trabajador, es por esto que trabajadores y trabajadoras del transporte en alianza con usuarios y usuarias deben plantear salidas integrales al problema del transporte en la ciudad, siendo ellos quienes organicen y controlen dicho sistema. Comenzando con boleto gratuito para los diferentes sectores vulnerables de la sociedad junto con la estatización de todo el sistema de transporte para reducir sus costos en beneficio de los sectores más precarizados de la población.