La Izquierda Diario difunde una denuncia que llegó a nuestra redacción, docente de la provincia de Buenos Aires que padece Diabetes mellitas. (Diabetes Tipo 1)
Lunes 29 de agosto de 2016 09:43
Ser docente en la provincia de Buenos Aires, con un servicio de salud, como IOMA no es tarea fácil, pero padecer una enfermedad crónica -Diabetes Tipo 1- suma un ingrediente mucho peor. Por tal motivo, recurro a La Izquierda Diario, para poner en manifiesto una problemática que se da en los últimos años y no sólo me afecta a mí, sino a miles de compañeros “rehenes” de la patética burocracia provincial de la prestadora de salud IOMA.
Hace 12 años, me diagnosticaron Diabetes mellitus (Diabetes Tipo 1). Mi tratamiento comenzó con la aplicación de insulina Humana (NPH), pero dicha medicación no mejoraba mi salud, por lo que mi diabetóloga me cambió a la Insulina Glargina-Lantus-(versión artificial de la insulina humana de acción prolongada e importada), ya que padezco labilidad glucémica.
Pero lo peor no sólo es, tener de obra social, IOMA, sino la instancia de renovar las ordenes de prestación para la entrega de insulina y tiras reactivas (para mis 3 monitoreos diarios) que se prolongan por un lapso superior al mes para su aprobación. Esto implica pérdidas de tiempo, de dinero y además, soportar esos llamados tan patéticos que dicen: “IOMA solo te brinda insulina humana” o “presenta nuevamente un escrito de tu diabetóloga que especifique porque se te debe entregar la insulina Lantus”. En números a dicha obra social, le genero mensualmente un gasto de $9.500 que con el tarifazo en medicamentos, éste monto se incrementa.
Parece que el gobierno provincial, se olvida que el año pasado se aprobó la modificación de la LEY NACIONAL DE DIABETES 23.753 que “ establece que la cobertura de los medicamentos y reactivos de diagnóstico para autocontrol sea del 100% y en las cantidades necesarias según prescripción médica, que el Ministerio de Salud determine normas de provisión de fármacos e insumos (hipoglucemiantes, lapiceras para insulina, bombas de infusión, digitopunzores, etcétera) ”, pero éste marco legal parece escrito en la arena y mi única alternativa por lo visto es realizar un recurso de amparo a una precarizada obra social, que mes a mes me descuenta parte mi salario y sus servicios dejan mucho que desear .
Exijo terminar con la burocracia y agilizar las aprobaciones de entregas de medicamentos a pacientes con enfermedades crónicas y oncológicas. Por lo tanto, considero indispensable la lucha por una obra social controlada por los trabajadores y al servicio de sus necesidades e intereses y por terminar con el vaciamiento de IOMA.
Andrea Benitez