Reproducimos el documento realizado por el Colectivo Contra el Gatillo Fácil de La Plata con el aval de familiares de Ariel Valerian, organizaciones de derechos humanos, sociales y legisladores de izquierda a tres meses del asesinato su asesinato por parte de la policía de Jujuy.
Miércoles 7 de octubre de 2020 19:47
ASESINADO POR LA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE JUJUY, DEL GOBERNADOR GERARDO MORALES, EL MINISTRO DE INSEGURIDAD EKEL MEYER Y EL EX JEFE DE LA POLICÍA JUAN SEGOVIA
Si Ariel fue detenido por policías en la Colectora de la ruta 66, luego llevado a las Comisaría 63, 18 hectáreas y a la Subcomisaría 63, 150 hectáreas donde lo torturan y cuando su familia lo buscó le negaron información sobre él, podemos afirmar que Ariel estuvo “desaparecido”.
A 3 meses del asesinato de Ariel Valerian a manos de los policías de la provincia de Jujuy, desde el Colectivo Contra el Gatillo Fácil de La Plata abrazamos a la Familia Valerian, vecinxs y amigxs en la lucha por justicia, por Ariel y por todas las víctimas del aparato represivo estatal.
Ariel tenía 39 años de edad era mecánico, y el día 8 de junio por la noche se dirigía por la ruta 66 que conecta Perico, Partido de El Carmen con la ciudad capitalina de Alto Comedero, conduciendo una camioneta tipo combi gris que había reparado, en la Colectora entre Palpalá y Alto Comedero es detenido a la 22hs o 22:30hs aproximadamente, es atravesado por un móvil policial donde descienden dos agentes, Ariel iba acompañado por un amigo que conducía su vehículo por detrás para luego poder regresar a su casa, en ese instante llama a su hermana Carmen, le dice que se lo quieren llevar por estar “alcoholizado”, entonces la hermana escucha un golpe fuerte y se corta la comunicación, antes logra escuchar de parte de su hermano que pone el altavoz “no me estoy resistiendo a la autoridad, ¡bajate pelotudo!”.
Desde ese momento comienza el terror para la familia Valerian, sabían que había sido detenido Ariel pero no sabían adónde lo habían llevado. Lo buscan por las Comisaria dentro de la jurisdicción y no logran dar con él, solo reciben burlas y mentiras de parte de los efectivos policiales. Por la madrugada alrededor de la 5hs del día 9 de Junio reciben un llamado donde avisan que Ariel estaba internado en el Hospital Pablo Soria que se encuentra en plena capital jujeña, pudo expresar a su hermano menor “que los policías lo habían golpeado”, el hermano cuenta que ya le habían drenado sangre, que tenía varios golpes en el cuerpo, el tórax y el pulmón perforados. Ariel estuvo “desaparecido 7 horas” aproximadamente desde que es detenido por los policías hasta que aparece tras las torturas recibidas, luego de 29 días de agonía, Ariel fallece.
MIENTRAS SU HERMANA LO BUSCABA, ARIEL ERA TORTURADO EN LA COMISARÍA
A la 12hs del día 8 de Junio Carmen recibe un llamado de la Comisaría 63 18 HECTÁREAS con teléfono 388-4054170 donde le dicen que su hermano estaba en el Hospital, esto era falso, cuando Carmen se acerca a la Comisaría para chequear el llamado, le dan otra versión, le dicen que su hermano estaba detenido en la Subcomisaria 63 150 HECTÁREAS, esa misma noche Carmen y su hermano le llevan elementos para que Ariel pasase la noche, resulta que no logran encontrar dicha dependencia y a los 10 minutos vuelven a la misma Comisaría, donde agentes de infantería no la dejan ingresar y le pasan bien la dirección, cuando logra dar con la Subcomisaría le hacen esperar al subcomisario que muy sonriente le reclamaba porque había venido, Carmen le dice que traje ropa para mi hermano, burlándose le dicen que si estaba acá detenido; les deja las cosas y se va; pero como a Carmen le resultaba extraño todo vuelve al rato y le dice que si le pueden alcanzar la ropa que tenía su hermano el subcomisario le responde que se habían equivocado y que Ariel no estaba detenido ahí; también la manda al hospital.
¿Quién lleva a Ariel al Hospital? ¿Hay registro de ingreso en el Hospital, horario y estado en el que se encontraba? Si su familia lo buscó durante varias horas por las comisarías y todas negaron tenerlo físicamente, hasta se burlaron de ellos; podemos afirmar que Ariel estuvo “desaparecido”, hasta el momento que es notificado el padre Aurelio Valerian que su hijo estaba en el Hospital Pablo Soria, que se encuentra en la Capital de la provincia a 15,2km por ruta 66 el trayecto en vehículo es de aproximadamente 20 minutos por la ruta 66 desde la Comisaría 63.
Carmen afirma que mientras ella estaba preguntando por su hermano Ariel, en ese momento, estaba siendo torturado por los policías dentro de la Comisaría.
CARÁTULA LEVE, PARA UN CRIMEN DE LESA HUMANIDAD
La causa tramita la Fiscalía Central de Alto Comedero en manos de Darío Osinaga Gallacher el expediente nº 233796 está dividido en 2 carátulas la primera es “Imposición de tortura” los policías Cristian Javier Julián y Juan José Cruz; y por “Omisión de evitar tortura” el comisario Sergio Alberto Rocco y los policías Elias Marcos Tastaca y José Luis Hoyos López. Lo indignante es que al principio cuenta la una de las hermanas que la caratula de la causa estaba como “accidente de tránsito”.
Tres de los asesinos y dos encubridores están en libertad, las excusas fueron que dentro de la celda donde estaban corrían riesgo por COVID-19.
Hasta el momento la familia Valerian Carmen hermana y Aurelio papá, están tratando de constituirse en la figura de particular damnificado, con el patrocinio del Abogado Ariel Ruarte; para así comenzar a trabajar en la causa, a 3 meses del asesinato de Ariel la única versión oficial es la que figura en el expediente, la familia no ha podido saber que testimonios dieron los criminales de uniforme ante la Fiscalía. Sabemos que la cuarentena por COVID-19 no puede ser la excusa para trabar un trámite insignificante y que las instituciones del estado tienen los medios y recursos para resolverlos. Los que sí pudieron inmediatamente acceder a contratar abogados fueron los agentes policiales o funcionarios públicos responsables materiales de la muerte de Ariel, que presionaron para pedir su libertad.
Recordemos que el delito de desaparición forzada de personas es “el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación ilegal de la libertad hecha por un particular o agente del estado, donde la institución ha prestado su apoyo o aquiescencia y esta se niega a dar información o reconocer esa privación de libertad”. Este delito es federal y en nuestro país de los 30.000 llevamos más de 215 desaparecidos en “democracia”, basta recordar solo algunos casos emblemáticos, hace muy poco se cumplieron 30 años de la desaparición de Andrés Nuñez en 1990 en la ciudad de La Plata, Ivan Torres 2003, Jorge Julio López 2006, Luciano Arruga 2009, Daniel Solano 2011, Santiago Maldonado 2017 y en plena cuarentena debemos sumar lamentablemente a Luis Espinoza desaparecido el 15 de mayo de este año en el paraje de El Melcho, Localidad de Monteagudo al sur de la capital tucumana, Luis era trabajador jornalero de campo, sostén económico de su familia, fue desaparecido y asesinado por la policía del gobernador tucumano Luis Manzur, en el contexto de un operativo por violar el ASPO (Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio). Los hechos hablan que los hermanos Luis Armando y Juan Antonio Espinoza se encontraban haciendo una diligencia: uno de ellos llevaba 16 mil pesos para repartir entre sus familiares. A unos metros mse desarrollaba una carrera cuadrera con un grupo de vecinos de la zona, fue entonces donde irrumpe la policía a balazos limpios dispersando a la gente, no conformes con esto los agentes emprendieron la búsqueda monte adentro, fue entonces que se topan con los hermanos; golpean y hieren a Juan, provocándole un desmayo, mientras que a Luis lo desaparecen. La búsqueda real de Luis la realizó literalmente su hermano Juan, con el resto de sus familiares y amigxs y junto a la solidaridad de los vecinos de la comunidad de Rodeo Grande y otros parajes. Todos los días desde las 8 de la mañana salieron a rastrear monte adentro, e hicieron cortes de ruta en reclamo por su aparición con vida. Sólo por eso el caso se conoció a nivel provincial y nacional.
La perversión y el horror desplegado por la policía tucumana de la Comisaría de Monteagudo, Departamento de Simoca, llevó el caso hasta la localidad de Alpachiri, provincia de Catamarca, a 100 km del lugar del hecho inicial. Luego de 7 días el cuerpo de Luis fue visualizado por uno de sus hermanos en un precipicio de 150 mts de profundidad. La autopsia reveló que Luis tenía un disparo de arma de fuego de origen israelí marca Jericho, a la altura del omoplato izquierdo que le perforó el pulmón y lesionó la zona intercostal. También tenía una lesión en la parte trasera de la cabeza que podría ser consecuencia de la caída en el precipicio o de un golpe anterior. Dos de los policías señalados por la desaparición de Luis, Zelaya y Rojas González, habían sido imputados en 2018 por la muerte de Alan Andrada a quien habrían matado a golpes.
Sabemos que para el Estado argentino, mucho más en cuarentena, “prevenir es sinónimo de reprimir”. No podemos dejar de nombrar al caso de Facundo Astudillo Castro desaparecido el 30 de abril en el Partido de Villarino, en la ruta 3 que conecta Bahía Blanca con Pedro Luro donde era oriundo, detenido varias veces por no tener permiso para circular, los efectivos bonaerenses son Mario Gabriel Sosa, Jana Jenifer Curuinca, Siomara Ayelén Flores y Alberto González, , tras 108 días de estar desaparecido, su cuerpo fue plantado en el cangrejal en la zona de Villarino Viejo, luego del informe pericial quedó confirmado que el deceso de Facundo fue por “muerte violenta por homicidio” y se descartaron las hipótesis de suicidio y del accidente, como pretenden hacer creer no solo los medios de desinformación sino también desde el poder judicial, político y policial.
Como en todos los casos de desaparición forzada el estado activó su protocolo de encubrimiento, primero perdiendo el tiempo con una caratula falsa “averiguación de paradero”, como en la de Ariel fue la de “accidente de tránsito”, deslindando responsabilidades oficiales, luego que tomó trascendencia pública por la lucha de su mamá Cris Castro y sus abogados Leandro Aparicio y Luciano Peretto, acompañados por las movilizaciones del campo popular realizadas en todo el país, el gobierno de la provincia decide apartar a la policía bonaerense de la investigación, caso que no ocurrió en el caso de Ariel, la policía jujeña sigue entorpeciendo y hostigando a la familia. En ambos casos es clara la responsabilidad política de los gobernadores provinciales y de sus ministros de Inseguridad, que manejaron la cuarentena como secuestradores del conflicto sanitario hacia su veta más represiva. Pero al ser un delito federal la “desaparición forzada”, también hay responsabilidad del presidente Alberto Fernández y su ministra Sabina Frederic.
A JUJUY CON REPRESIÓN, NO SIEMPRE SE VUELVE
Ariel es una víctima más del aparato represivo en cuarentena, los policías en Jujuy como en todo el país son los encargados de controlar el cumplimiento de las medidas adoptadas por el gobierno nacional. Ekel Meyer es el Ministro de In-Seguridad de la provincia y comunicó al pueblo jujeño al inicio de la cuarentena: “obedecer los pedidos del personal policial porque nos están CUIDANDO, están viendo por su seguridad, su integridad y su salud. Ellos son familia, nuestros hermanos, primos, y están arriesgando sus vidas para cuidarnos a nosotros”; hay que recordarle al ministro que la función de la policía es REPRIMIR y cuidar la propiedad privada de los que más tienen a costa de la vida de nuestro pueblo pobre y trabajador. Jujuy no se escapa a la escalada represiva en cuarentena, pero también debemos decir que se trata de una continuidad de la política represiva que todos los gobiernos jujeños desde el 83 en adelante tuvieron como punto de partida, controlar al pueblo jujeño a partir del disciplinamiento de los cientos de casos de amedrentamientos y hostigamiento en la vía publica, de causas armadas, de tortura en comisarías, de casos de gatillo fácil, y de desapariciones forzadas por las fuerzas de inseguridad jujeña.
El actual jefe de la policía es Guillermo Corro, quien cumplió funciones como Secretario de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad, volvió a la Jefatura el 24 de junio, cargo que ocupó durante el periodo abril de 2017 hasta diciembre de 2019. Cabe recordar que estos cambios en la cúpula policial son a partir del apartamiento del ex Jefe Juan Segovia, quien solicitó una licencia para ponerse a disposición de la Justicia por una denuncia en la fuerza y posteriormente fue depuesto.
El 24 de abril pasado en la misma comisaría donde torturaron a Ariel Valerian, 3 policías abusaron sexualmente de una mujer que fue a averiguar información sobre los permisos para circular así poder volver a Salta donde es oriunda. Luego de la violación, la dejaron y le amenazaron con matar a la joven y a su hija, si ella y su familia denuncian el hecho y que se vuelva inmediatamente a su provincia. Se desconoce la intervención de la justicia penal, del Ministerio Público de la Acusación y del Ministerio de Seguridad que conduce Ekel Meyer, al igual de los policías violadores de mujeres, si siguen sueltos y sometiendo mujeres o detenidos.
En la misma provincia recientemente sucedieron los femicidios de Iara Sabrina Ruedas de 16 años de edad, oriunda de la ciudad vecina de Palpalá desaparecida hace 5 días, su cuerpo fue encontrado el 28 de septiembre en la misma ciudad, el de Gabriela Cruz de 24 años de edad su cuerpo fue hallado el 1 de octubre en los alrededores de las serranías de Zapla, como repudio a la ausencia en la búsqueda de Gabriela por parte del estado provincial se hicieron cortes de ruta en la misma que desapareció Ariel, tras estas medidas las fuerzas de inseguridad jujeñas hicieron lo que mejor saben hacer y fue “reprimir”. No se trata de inoperancia e ineptitud de parte de los que deberían encargarse de la búsqueda de nuestros seres queridos, sino del rol que cumplen en el entramado de impunidad que tejen entre el poder judicial, el poder político y el poder policial, todos estos poderes residen en las cabezas de Gerardo Morales, Ekel Meyer y Ernesto Corro, ellos son responsables de estos crímenes.
El 1 de junio de este año el Comisario de la Subcomisaría de las 150 hectáreas del barrio de alto comedero fue detenido, luego de manejar en estado de ebriedad, tras protagonizar un siniestro vial y atacar con golpes de puños a sus compañeros en la sede policial. Se le realizo un test donde arrojo que poseía 2,33% de graduación en sangre cuando el mínimo es 0,5%. Luego de este episodio fue trasladado a una celda especial y con un buen trato, suerte que no corrió Ariel, claro el trabajador mecánico no es funcionario público.
¿QUIEN ERA ARIEL?
Ariel tenía 39 años, vivía en Monterrico 3 hijos y su compañera, mecánico trabajaba en un taller en Perico, Partido de El Carmen, al sur de la Provincia lindante con Salta. Él era el sostén de su familia y cuando podía también ayudaba a sus hermanos, ellos lo describen como un luchador incansable, era excelente persona, le ponía el pecho a todo, siempre sonriente y alegre, desde chico trabajaba en el campo desde que tenía 11 años, tras el fallecimiento de su mamá, comenzó siendo ayudante de albañil desde los 14 años, luego en la feria como zapallero, siempre se las rebuscó para sobrevivir también fue changarín, aprendió el oficio de plomería y hasta vendió churros. Era incansable, luego de unos años se dedicó a la que era su verdadera pasión, la mecánica. Sus amigxs cuentan que el siempre estaba predispuesto a dar una mano, Ariel siempre estaba para todos. Todas las mañana llevaba a sus hijos a la escuela, muy abocado a ellos, visitaba a su hermano Daniel cada tanto en la provincia de Santa Fé. Todas las mañana le llevaba bizcochos calientes a su papá Aurelio. Claramente la ausencia de Ariel no va a ser fácil de olvidar, y como decimos el dolor lo tenemos que transformar en lucha obstinada e incansable como era él.
Cuando decimos que las violaciones a los derechos humanos en cuarentena es a lo largo y a lo ancho nos referimos a esto, no ha quedado provincia que no haya padecido la impunidad de las fuerzas de inseguridad.
Acompañemos desde donde podamos a la familia Valerian en busca de justicia, desde el Colectivo Contra el Gatillo Fácil este Jueves 8/10 denunciaremos la desaparición forzada seguida de muerte de Ariel Valerian en la Marcha del Plenario Antirrepresivo y por los Derechos Humanos a realizarse en La Plata.
¡JUSTICIA POR ARIEL VALERIAN!
¡FUE DESAPARICIÓN FORZADA SEGUIDA DE MUERTE!
JUICIO Y CASTIGO A LOS POLICÍAS CRISTIAN JAVIER JULIÁN, JUAN JOSÉ CRUZ, ELIAS MARCOS TASTACA, JOSÉ LUIS HOYOS LÓPEZ Y AL COMISARIO SERGIO ALBERTO ROCCO.
EL GOBERNADOR GERARDO MORALES, SU MINISTRO DE INSEGURIDAD EKEL MEYER Y EL EXJEFE DE LA POLICÍA JUAN SEGOVIA SON RESPONSABLES.
SI ES INSTITUCIONAL NO ES VIOLENCIA ES REPRESIÓN ESTATAL
ADHIEREN:
Familiares de Ariel Valerian.
HIJOS La Plata.
Colectivo Contra el Gatillo Fácil de La Plata.
Sandra Gómez Mamá de Omar Cigarán, víctima de gatillo fácil de La Plata.
Familiares y amigxs de Andrés Nuñez, a 30 años de su desaparición forzada en La Plata.
Yesica Escudero compañera de Fernanfdo Leguizamón, víctima de gatillo fácil de Quilmes.
Coordinadora Contra la Represión Estatal.
Centro de Profesionales por los Derechos Humanos.
CAPOMA DDHH.
Red por derecho a la Identidad.
H.I.J.O.S. Jujuy.
Andhes Derechos Humanos
Comité de Solidaridad Santiago Maldonado de La Plata.
Casa por los Derechos Humanos Hermanos Zaragoza.
Myriam Bregman Presidenta de la Comisión contra la Violencia Institucional y diputada de la Ciudad de Buenos Aires
Alejandrina Barry Diputada de la Ciudad de Buenos Aires. Hija de desaparecidos, miembro del Ceprodh.
Alejandro Vilca, Natalia Morales, Eduardo Hernández, diputados de la provincia de Jujuy del PTS FIT.
Julio Mamani, concejal del PTS FIT en la ciudad de Palpalá, Jujuy.
Andrea Gutiérrez, Guillermo Alemán concejales del PTS FIT de San Salvador de Jujuy, Jujuy.
Miguel López, Luis Guerra, concejales del PTS FIT de Libertador Gral. San Martín, Jujuy.
Frente Popular Darío Santillán Corriente Plurinacional.
Frente de Organizaciones en Lucha - Jujuy.
Acción Socialista Libertaria.
Coordinadora Barrial Resistencia.
ATD Asamblea Trabajo y Dignidad.
AJI 20 Asamblea Joven Insurgente 20 de Diciembre.
La Retaguardia Reaccionaria.