Finalmente se conoció el fallo del Tribunal de Conducta Política (TCP) del Frente Amplio sobre el caso de Raúl Sendic. Su contenido responsabiliza a Sendic de distintas irregularidades, aunque será el próximo plenario del Frente Amplio el emita una posición definitiva.
Martes 5 de septiembre de 2017
El informe, conocido este lunes a partir de filtraciones a la prensa, señala que la actuación de Raul Sendic en estos hechos "compromete su responsabilidad ética y política, con incumplimiento reiterado de normas de control" aunque no sugiere sanciones para el vicepresidente dado que “el tribunal no puede proponer medidas concretas” en virtud de la resolución del Plenario de marzo de 1996.
Los integrantes del tribunal plantean en el informe que hay un "proceder inaceptable en la utilización de los dineros públicos" por parte de Sendic en el uso de la tarjeta corporativa de Ancap que utilizó mientras fue presidente del ente público.
El dictamen ya está en poder de los 175 integrantes del Plenario que se reunirán el próximo sábado 9 de setiembre aunque se precisan 4/5 votos (139 votos) para alcanzar una resolución que implique una sanción.
Por ahora el vicepresidente ha manifestado que no piensa renunciar al cargo. El pasado 25 de agosto en el Día del Comité de Base, Sendic expresó que: “Solo el pueblo, la Constitución y la ley me van a hacer salir de ese lugar”.
La podredumbre de un régimen
Lo que informa el tribunal sobre Raúl Sendic no es un caso aislado, sino todo lo contrario.
La casta política, de todo color y partido, vive con grandes sueldos, derrochando el dinero público desde sus cargos y obteniendo beneficios personales por las posiciones que ocupa; amén de que frecuentes escándalos de corrupción o malversación de dinero público salpican también a todo el arco político.
Pero estos sucesos, de los que ahora todos parecen escandalizarse, distraen la atención de una sistemática política de gobernar para los poderosos nacionales e internacionales, lógica de la que no escapa el Frente Amplio. Mientras, se anuncia el paulatino desmantelamiento del Banco República o avanzan las privatizaciones en las empresas públicas y se ahoga presupuestalmente la salud o la educación del pueblo.
La carestía de la vida, los cierres de fábrica, los importantes sectores del pueblo en condiciones de pobreza indigna son los aspectos estructurales de un régimen político clasista que en su funcionamiento tiene además hechos como los que hoy sabemos de Sendic, pero que son parte del andamiaje del sistema capitalista.