Durante la tarde de ayer se realizó la elección del claustro estudiantil en el Consejo Superior de la UBA. La Franja Morada (UCR) -parte de Cambiemos en el futuro oficialismo nacional-, se quedó con la representación de la mayoría. La lista encabezada por el PO obtuvo la primera minoría mientras que la lista conformada por Patria Grande (La Mella) y el kirchnerismo conquistó la segunda minoría.

Sofía Achigar Periodista | @SofiaAchigar
Sábado 5 de diciembre de 2015
Luego una larga negociación a varias bandas, la lista de la Franja Morada se quedó con la mayoría del consejo superior de la UBA conquistando tres consejeros estudiantiles de los cinco que se repartían, sumando los con los votos de LAI (Veterinarias), UES (Sociales), PRO (FADU). El frente de conducción de la FUBA, fue finalmente dividido quedando un consejero por la minoría para la lista encabezada por PO y la segunda minoría para la lista conformada entre Patria Grande y el Kirchnerismo quien sumó los votos de MLI (Ingeniería) y FANA (Agronomía)
La elección se da a pocos días de la asunción del nuevo gobierno macrista e implica un fortalecimiento para la FM, integrada al nuevo oficialismo nacional. Además, el radicalismo Universitario viene de otra conquista al desplazar de la Secretaria de Politicas Universitarias al productor de “animales sueltos” Ávila y colocar a un hombre propio: Albor Ángel Cantard, actual rector de la Universidad del Litoral. La nueva conformación de la representación estudiantil en el Consejo Superior -donde pasan gran parte de los acuerdos del co-gobierno de UCR, el PRO y el kirchnerismo- es un llamado de alerta para el movimiento estudiantil que deberá enfrentar las políticas de ajuste que preparan.
La crisis de la FUBA y un nuevo salto en el bloque PG/kirchnerismo
La crisis política que atraviesa hace años la FUBA había tenido una de sus máximas durante el balotaje presidencial, momento en que la conducción de la Federación terminó de partirse en dos: mientras Patria Grande militaba a capa y espada la campaña de Scioli bajo el argumento de "Macri es el límite", el Partido Obrero siguió la línea del FIT llamando a votar en blanco. Patria Grande venía actuando desde hace tiempo como correa de transmisión del Kirchnerismo hacia dentro de la FUBA. Pivoteando entre un acuerdo para mantener la conducción de la FUBA con el PO, pero acompañando en términos políticos al Kirchnerismo más o menos abiertamente, Patria Grande termina así de echar una palada sobre la alianza “estratégica” del PO en el movimiento estudiantil desde hace unos seis años. El acuerdo entre La Mella-Patria Grande, La Cámpora y el resto del kirchnerismo se puso en pie al grito de "La Franja es el límite", enterrando si es que quedaba algo por enterrar su antiguo lema de “izquierda independiente”, fortaleciendo al ala del PJ/K del rectorado, y más de conjunto a las variantes capitalistas al interior del antidemocrático gobierno universitario. Una línea consecuente con lo planteado por Patria Grande su último “Plenario Nacional de Delegados y Delegadas” donde definió como “orientación fundamental para la etapa la búsqueda de una confluencia con lo mejor del proceso político argentino desde el 2001 hasta aquí. La mayor parte se expresa en la militancia y la base social del kirchnerismo."
Quien festeja esta nuevo escenario es el actual rector privatista de la UBA, Alberto Barbieri. Por un lado avanzó la alianza de Franja Morada (UCR-Cambiemos) con el apoyo de la UES. Por otro lado el “catch all” de Barbieri suma un poroto con Patria Grande y La Cámpora, quienes militaron la candidatura de Scioli, quien había propuesto al rector como candidato a ministro de Educación al propio Barbieri. Los derrotados “nacionales y populares”, una vez más demostraron no pasar la prueba: el frente kirchnerista que conduce el centro de estudiantes de la Facultad de Sociales se presentó dividido, con la UES dentro de la lista de Franja Morada, el “Cambiemos” de la UBA; y La Cámpora y compañía junto a La Mella. Los límites difusos de la lógica “enfrentemos a la derecha ante todo” da como resultado estás cosas, donde tu aliado termina fortaleciendo a tu “enemigo principal”, en este caso el rectorado y la Franja Morada.
Así, al final del camino, los acuerdos sin ningún sustento político ni base programática, como la sostenida por el PO y La Mella hace años, le dejaron a las agrupaciones que responden a los intereses del rectorado la elección servida en bandeja. Patria Grande no tuvo dudas en fortalecer al kirchnerismo: el “mal menor” fue, para la ex "izquierda independiente", la vía más efectiva a trabajar para el Kirchnerismo. Hacia adelante, si esta política venía oradando desde hace tiempo a la FUBA como organismo político y de lucha del movimiento estudiantil, estos últimos espasmos la ponen en una situación aún más dificil frente al intento de la Franja de avanzar sobre la federación.
La necesidad de fortalecer al Frente de Izquierda para enfrentar los ataques a la educación pública
El planteo de la Juventud del PTS es que la forma de enfrentar el avance de la derecha en la UBA es fortaleciendo a la única fuerza política verdaderamente independiente de las agrupaciones pro-empresariales, el Frente de Izquierda. Sin embargo el PO ha optado sistemáticamente por mantener su acuerdo en la FUBA con La Mella-Patria Grande, aún cuando los ejemplos de Filosofía y Letras, Sociales y Psicología mostraban que con el FIT la izquierda se fortalecía en esas Facultades. El acuerdo “estratégico” con La Mella, frustrado en la elección de ayer a llevado al Partido Obrero en medio de la desesperación, a romper sus acuerdos políticos con la Juventud del PTS en las puertas del Consejo Superior. Luego de negarse a conformar una lista del Frente de Izquierda con la corriente que encabeza Nicolás del Caño en todo el país, violaron el acuerdo de rotatividad que tenemos el Frente de Izquierda en los Consejos Directivos de las facultades de Sociales y Filosofía y Letras, acreditando a los suplentes, cuando las titularidades corresponden a la Juventud del PTS poniendo en cuestión los acuerdos que tiene con La Juventud del PTS en toda la UBA.
Nuestra propuesta de lista FIT es consecuente con lo que venimos haciendo en las distintas elecciones de centros de estudiantes de este año y los anteriores.
Creemos que la Universidad va a ser un actor de relevancia frente al nuevo gobierno macrista. Pero para enfrentar la política del macrismo y el rectorado no podemos buscar fuerza en las corrientes que co-gobernaron la universidad con “Cambiemos”. El año próximo seguramente vendrán nuevos ataques a la educación pública y tenemos que prepararnos para enfrentarlos. En este sentido, nuestra apuesta es profundizar el camino que viene marcando el Frente de Izquierda, apostando a la organización desde los cursos, peleando por centros de estudiantes independientes que se pongan a la cabeza de esa organización, junto a los docentes y los trabajadores no docentes y siendo -como hasta ahora-, una voz de independencia política en los Consejos Directivos donde estamos para fortalecer la lucha del movimiento estudiantil, en la perspectiva de que vuelva a ser, como lo supo ser durante los años ‘70, un actor protagónico de la realidad, organizado y luchando en las calles junto a los trabajadores.