El presidente de Estados Unidos ha arremetido duramente en contra de la ONU, y los líderes de diversos países. Corea del Norte, Irán y Venezuela, han sido solo algunos de los países hacia donde ha amputado sus dardos.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Miércoles 20 de septiembre de 2017
Este martes dio inicio la 72ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con la presencia de los líderes de más de 130 países en todo el mundo, donde se discutieron algunas problemáticas centrales, donde el clima militarista a gran escala entre diversas potencias a nivel mundial, se ha llevado la atención de los analistas y medios relacionados.
Es así como el magnate presidente de los Estados Unidos, haciendo alarde de su altanería, ha arremetido a diestra y siniestra no sólo en contra de la ONU, sino contra sus más claros enemigos dentro del tablero geopolítico, como son el caso de Irán, Cuba, Venezuela y Corea del Norte, donde incluso a manifestado que frente al ascenso en la ofensiva militarista por parte del presidente Kim Jong-Un, no dudarán en destruirle.
"Nadie quiere ver a estos criminales con misiles y armas nucleares. Y Si Estados Unidos se ve obligado a defenderse a sí mismo o a sus aliados, no tendremos otra alternativa que destruir totalmente a Corea del Norte. El hombre cohete está en una misión suicidad. Estamos listos. Esperamos que esto no sea necesario" señaló el mandatario según el medio argentino Clarín.
La prepotencia de Trump ante un escenario incierto para la ONU
Sin duda la agresividad de Trump no es una casualidad. Ya son varios meses en que el multimillonario ha tenido que posicionarse con prepotencia, ante un escenario internacional convulsivo, donde importantes crisis económicas, políticas y sociales han venido erosionando proyectos históricos del imperialismo, como es la Unión Europea, expresión por ejemplo del Brexit británico.
Por su parte la política proteccionista norteamericana, ha convergido con nuevas alternativas nacionalistas que escapan del establisment político, donde el fracaso de la centroizquierda neoliberal y alternativas de reoxigenación progresistas a nivel internacional, han posibilitado la emergencia de fenómenos ultraderechistas como el Frente Nacional (FN) de Marie Lepen en Francia, combinados por la intención de extender su hegemonía de diversas potencias como el caso de Rusia o China, en disputa con el imperialismo yanqui.
Las palabras de Trump en la ONU, expresan el golpe de mesa que busca EE.UU, colocando la balanza a su favor, y debilitando a sus potencias competidoras que aún no consiguen destrabar conflictos de largo aliento, y nuevas formas de presión a nivel militar como el caso de Corea del Norte y Pyongyiang.