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El Círculo Rojo. Trump, el voto por correo y el fantasma del fraude

Diego Sacchi

Diego Sacchi @sac_diego

Lunes 7 de septiembre de 2020 11:52

De esos temas habló Diego Sacchi en su columna sobre noticias internacionales del programa de radio El Círculo Rojo, que se emite todos los domingos de 21 a 23 hs por Radio Con Vos.

Esta semana hubo una declaración del Presidente Trump que volvió a hacer sonar la alama.

“Para asegurarte de que tu voto cuenta, firma y envía tu boleta tan pronto como sea posible. El día de las elecciones o en las votaciones por anticipado ve a tu centro electoral para ver si tu voto ha sido contado o no. Si ha sido contado no podrás votar y entonces el sistema de voto por correo habrá funcionado correctamente”, escribió.

Con esa extraña explicación Trump volvió a instalar un manto de duda sobre la votación, en especial viene apuntando contra la seguridad del voto por correo.

Por qué es importante

Esa modalidad de voto aún antes de la pandemia venía creciendo. En 2004, 24,9 millones de personas votaron por correo. Para tener una idea del avance, en 2016 lo hicieron 57.2 millones, más de un tercio de los 137 millones de votos en es elección.

Recordemos que en Estados Unidos el voto no es obligatorio e influye el día en que se vota. El primer martes de Noviembre. Lo que complica mucho la participación a las personas que trabajan.

¿Por qué se vota el martes y no otro día? Tenemos que irnos hasta el siglo XIX y tiene que ver con carruajes de caballos y religión. En 1845 el Congreso designó el martes porque no se podía votar un domingo pues ese día había que ir a la iglesia. Como el lunes era muy pronto para que la gente llegará en los carruajes a los lugares de votación, se puso el martes.

Volvamos a la actualidad. El conteo de los votos emitidos de forma no presencial tiene su demora y un mínimo cambio en el resultado puede cambiar la elección ya que la misma no se define por el voto directo.

Este dato no es algo menor teniendo en cuenta que Trump ya denunció varias veces que van a intentar “robarle” la elección y pone como centro de la denuncia el voto por correo.

No sería el primer caso de una elección poco clara. Recordemos la última vez, hace 20 años atrás. La elección del año 2000, que enfrentó a George W. Bush, del Partido Republicano, contra el demócrata Al Gore, vicepresidente de Bill Clinton, se terminó definiendo un mes después por un fallo de la Corte Suprema.

Aquella vez, fue el recuento de los votos en Florida lo que despertó sospechas. Tres días después de la votación el primer recuento le daba la ventaja de Bush por 327 votos. Al Gore pidió un recuento manual pero el caso terminó en la Corte que cerró el tema a favor de Bush.

La incógnita en Estados Unidos es ¿Si pasará algo similar, Trump aceptaría su derrota? Incluso si los primeros resultados le dan la victoria al Presidente ¿Aceptará dejar la Casa Blanca si finalmente pierde?

El hecho de que nos estemos preguntando esto y no suene una locura muestra la crisis que puede vivir la principal potencia del mundo. No es difícil imaginarnos el impacto global.

En un país golpeado por la pandemia, con millones de nuevos desocupados y que apenas tienen para comer, sacudido por las protestas contra el racismo, la crisis todavía puede ser más explosiva.


Diego Sacchi

Nacido en Buenos Aires en 1977, militante del Partido de Trabajadores Socialistas desde 1994. Periodista, editor en la sección Internacional de La Izquierda Diario y columnista de temas internacionales en el programa de radio El Círculo Rojo.

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