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Paso del Norte. Trump inicia la persecución a migrantes, cientos son arrestados

Las promesas de campaña de Trump se han ido cumpliendo poco a poco desde que asumió el poder en enero de 2017. Una de ellas fue la deportación de migrantes ilegales en Estados Unidos. Esto para miles de familias ha comenzado a ser una pesadilla hecha realidad con la discriminación y la xenofobia por parte del mandatario y quienes lo apoyan.

Aztlán Almodóvar Corresponsal en Ciudad Juárez, Chihuahua

Martes 21 de febrero de 2017

Más allá del muro de la infamia, que es el modelo que los sionistas israelíes aplican para garantizar el despojo de su territorio a los palestinos, y que también nos lleva a recordar los métodos del siglo X para evitar las invasiones de otros pueblos, Trump ha puesto en marcha una serie de políticas xenófobas igualmente inhumanas.

A pesar de que las medidas antiinmigrantes fueron parte de su discurso de campaña al igual que el muro fronterizo, la realidad es que muchos sectores de ambos lados de la frontera lo veían como algo muy lejano o simplemente anacrónico e incompatible con los tiempos actuales así como con las políticas de un país que siempre se ha autodenominado la tierra de la libertad.

La situación cambió de un día para otro cuando se empezó a hablar no sólo de las deportaciones habituales, que incluso fueron efectuadas por el gobierno de Obama, sino de una política mucho más agresiva y xenófoba.

Una de las primeras medidas que empezaron a sufrir los migrantes, en este caso los cubanos, fue cuando Obama, antes de terminar su mandato, le quitó a los cubanos el privilegio que tenían para poder una vez que pisaban la costa estadounidense adquirir los papeles necesarios para permanecer ahí de manera permanente. Dicha medida era conocida como "pies secos, pies mojados".

Las medidas antiinmigrantes posteriores fueron llevadas a cabo por el gobierno de Trump y han consistido en la deportación de personas que incluso llevan años viviendo de manera indocumentada en los Estados Unidos. Familias enteras han comenzado a ser separadas, hijos han visto como se llevan a sus padres de regreso a sus países de origen muchos de ellos a México.

Redadas contra posibles indocumentados

Recientemente residentes de Las Cruces, Nuevo México, se percataron de que agentes del Servicio de Control de Aduanas (ICE) se encontraban haciendo retenes aleatorios en busca de indocumentados.

Las autoridades confirmaron la implementación de este tipo de operativos para identificar personas que no deberían estar en territorio norteamericano ya sea por antecedentes penales o por una urden de deportación en su contra. Sin embargo enfatizaron que no se trataba de nada nuevo y que estaba dentro de lo establecido dentro de las leyes.

Sin embargo, no queda especificado qué tipo de antecedentes son suficientes para poder deportar a algún inmigrante. Por ejemplo, está el caso de Fredy del Valle quien fuera detenido en Georgia por cometer jaywalking, que es cruzar una calle de manera imprudente. A pesar de no tener antecedentes penales, esta falta mínima fue suficiente para que fuera enviado al centro de detención de inmigrantes donde será deportado. Se estima que en ese estado han sido deportadas cerca de 200 personas en las redadas.

Esto ha ocasionado un gran temor en la comunidad que vive con el miedo de ser deportado por cualquier motivo y que deja en la incertidumbre a las familias que llevan décadas viviendo en el vecino país.

La Frontera, el primer santuario para los repatriados

Ciudad Juárez, en ese contexto, se prepara para recibir a los cientos de connacionales repatriados en las próximas semanas. El gobierno de Corral ya prepara el acondicionamiento de instalaciones para recibir y atender a las personas que serán deportadas masivamente por los EUA.

Aunque cerca de 200 mil personas fueron deportadas tan sólo en 2015, el contexto cambia rotundamente debido a que esas personas eran regresadas a territorio mexicano en su intento por traspasar la frontera y no se trataba de personas que llevaban años o incluso décadas viviendo en el país del norte.

Esto implica que el número de deportados podría aumentar drásticamente en los próximos meses y queda ver si los estados fronterizos estarán a la altura de las circunstancias para brindar lo necesario a los connacionales que son separados de sus familias en EUA.

La situación que está por venir no tiene precedentes y pondrá a prueba al gobierno mexicano para poder brindar lo necesario a las personas que llegan aún cuando no puede brindarle lo necesario a las que no han decidido marcharse de México en búsqueda de mejores oportunidades.

Este tipo de políticas, aunque no reflejan aún los modos del nazismo o del apartheid sudafricano del siglo XX, tienen marcados comportamientos racistas y xenófobos anacrónicos que están a un paso de convertir a Estados Unidos en una nación de supremacistas blancos no sólo contra personas latinoamericanas, sino contra musulmanes y la misma comunidad afroamericana que históricamente ha sufrido abusos de las autoridades y sus fuerzas represivas.

Habrá que poner el cuerpo para impedir que se dé ese paso. Los trabajadores estadounidenses deben arropar a los trabajadores migrantes que resisten a los ataques de Trump, rompiendo con la idea de que "sólo vienen a quitarnos nuestros puestos" sostenida por la burocracia sindical sometida a la cúpula capitalista y sumarse a su lucha. La unificación de los trabajadores de ambos lados de la frontera será el primer paso para vencer la política de Trump y su camarilla de multimillonarios reaccionarios.