En su anunció desde Miami, el presidente estadounidense, afirmó que planea revertir parte de la política del expresidente Barack Obama. Aseguró que "haremos cumplir el embargo".
Viernes 16 de junio de 2017 16:17
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el cambio político que propone su gobierno hacia Cuba. El mismo incluye su apoyo al criminal embargo comercial y financiero que se impuso contra la isla e impedir que el Congreso estadounidense lo levante.
"La política reafirma el embargo estadounidense impuesto por ley a Cuba y se opone a los llamados dentro de Estados Unidos y otros foros internacionales para acabar con él", indicaron desde la Casa Blanca en un comunicado mientras Trump hacía el anuncio en Miami (Florida).
"Haremos cumplir el embargo", dijo el presidente. "No seguiremos callados ante la opresión comunista", dijo Trump en el barrio llamado Little Havana en Miami, que incluía al senador republicano Marco Rubio.
Trump anunció hoy la "cancelación" de la política de Barack Obama hacia Cuba y se mostró dispuesto a negociar "un acuerdo mejor" con la isla, pero solo si hay avances "concretos" hacia la celebración de "elecciones libres" y la liberación de "prisioneros políticos".
Sin embargo, en lo anunciado concretamente, se mantiene sin cambios varias de las iniciativas de Obama, incluyendo la reabierta embajada estadounidense en La Habana, a pesar de que, en su discurso, buscó mostrar que estaba cumpliendo con su promesa de campaña de adoptar una postura más dura hacia Cuba.
"Cuando los cubanos den pasos concretos, estaremos listos, preparados y capaces de volver a la mesa para negociar ese acuerdo, que será mucho mejor", dijo Trump.
Los principales cambios de Trump sobre la política con Cuba son una prohibición para que las empresas de Estados Unidos hagan negocios con compañías cubanas de propiedad o controladas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba y restricciones a los viajes de ciudadanos estadounidenses a la isla.
La política del expresidente Barack Obama, que había incluido su viaje a la isla luego de 88 años en que ningún presidente norteamericano en ejercicio la visitará, marcó una agenda que por un lado, impulsaba el salto en el proceso de restauración capitalista, y por otro, enviar un mensaje al congreso estadounidense y a la próxima administración, sobre el cambio en la política del bloqueo económico.
Te puede interesar: Cuba después de Obama: ¿más cerca del capitalismo?
La presión de empresas estadounidenses, e incluso de algunos republicanos, para que no vuelva a cero en las relaciones con el gobierno de la isla, Trump optó por dejar intactos varios de los pasos de su antecesor hacia la normalización bilateral.
La burocracia castrista ha tomado una actitud más defensiva ya que se esperaban retrocesos en los acuerdos y avances que se habían concretado con Obama.
Trump retoma la política imperialista dura, continuar el bloqueo económico que Estados Unidos mantiene desde 1962 y ya provocó pérdidas a la isla por más de 120.000 millones de dólares, y matizar esa política criminal hacia la población de la isla, con cínicas campañas por “la democracia y los derechos humanos”.