Tsipras se reunirá con Merkel el próximo lunes en Berlín, en medio de la creciente tensión por las negociaciones de la deuda entre Grecia y las instituciones de la Troika. Alemania y los acreedores presionan a Grecia por más medidas de ajuste y para impedir que el Gobierno implemente alguna de las medidas sociales prometidas en la campaña electoral.
Miércoles 18 de marzo de 2015
En el centro de las conversaciones estarán los problemas de liquidez del Gobierno griego, que se agravaron tras el chantaje del Banco Central Europeo (BCE) de dejar de aceptar los bonos helenos como garantía en sus operaciones de refinanciación el pasado febrero.
Ahora las entidades se pueden financiar a través del Banco de Grecia, pero a un interés mucho más elevado, el 1,55 % frente al 0,05 % que ofrece el BCE.
Tanto Tsipras como el ministro de Finanzas, Yanis Varukafis, han reiterado que el pago de los salarios y las pensiones, así como las obligaciones que mantienen con los prestamistas, están garantizados, lo que sin embargo no ha servido para disipar las dudas.
Antes de finales de mes, Grecia debe hacer frente a nuevos pagos –hasta ahora [ha desembolsado al Fondo Monetario Internacional (FMI) dos tramos de 581 y 310 millones de euros–> http://www.laizquierdadiario.com/Grecia-paga-al-FMI-581-millones-de-euros]y a partir de junio y hasta agosto tiene que abonar otras devoluciones al BCE.
El portavoz del Gobierno, Gavriil Sakelaridis, aseguró que Tsipras también transmitirá a Merkel la "perseverancia" del Gobierno en aplicar las reformas que acordó con el Eurogrupo el 20 febrero, ya que estas medidas son necesarias, según dijo, para crear "una transición de la era del memorando (programa de rescate) hacia un tiempo nuevo".
Los representantes de la Comisión Europea (CE), el BCE y el FMI, el conocido como "Grupo de Bruselas", continúan en Atenas sus contactos con funcionarios griegos en un céntrico hotel de la capital para recabar información presupuestaria y datos macroeconómicos que permitan diseñar las reformas concretas que el Ejecutivo y los integrantes de la Troika deben acordar.
El acuerdo del 20 de febrero entre Grecia y el Eurogrupo estableció la extensión del programa de rescate firmado por el gobierno anterior. Para llegar a este acuerdo, el gobierno de Grecia realizó grandes concesiones, como el compromiso de no tomar “ninguna medida unilateral”, lo que condiciona toda su política a la supervisión de las instituciones y el rebautizado “grupo de Bruselas”.
Según la prensa local, los acreedores mantienen una línea dura en las negociaciones presionando al Gobierno para que implementen más reformas económicas y la parte griega se queja del comportamiento de los acreedores, porque afirma que no respetan el acuerdo con el Eurogrupo
Al margen de estas diferencias de fondo, la reunión entre Tsipras y Merkel estará marcada también por la cuestión de las reparaciones de guerra que exige el Gobierno griego a Alemania, lo que no ha contribuido a suavizar las tensas relaciones grecogermanas.
Desde su primer discurso como primer ministro, Tsipras se mostró firme en esta petición y logró que el Parlamento aprobase por amplia mayoría la creación de una comisión para exigir a Alemania la devolución del préstamo forzoso que tuvo que concederle durante la ocupación nazi y las reclamaciones individuales.
El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert respondió que las cuestiones sobre reparaciones y compensaciones "han sido legal y políticamente resueltas".
Pero no solo el tema de las reparaciones planeará sobre el encuentro de los mandatarios, sino que los desacuerdos sobre las negociaciones también estarán presentes. Esta es la cuestión de fondo.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, acusó ayer al Gobierno griego de no tener hoja de ruta, de no explicar sus propuestas y de “no decir la verdad” a sus ciudadanos.
El ministro alemán ha insistido además, y en repetidas ocasiones, en que Atenas debe hacer frente a sus "compromisos adquiridos" con la eurozona para lograr avanzar hacia un pacto más amplio.
A ello se suman las tensas relaciones de Schäuble y Varufakis, avivadas recientemente por unos insultos contra el ministro griego que la prensa helena atribuyó a su homólogo alemán.
Tsipras será recibido por Merkel casi dos meses después de que asumiese el cargo de primer ministro.
Hasta ahora solo se han visto en una ocasión, durante la cumbre comunitaria del 12 de febrero, y antes de su primer encuentro en privado volverán a verse en Bruselas el próximo jueves, en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea.
Fuente: Izquierda Diario/Agencias