Junto al kirchnerismo, la conducción del CECEN le da la espalda a la primer acción unitaria contra el ajuste de Macri.

Daniel Gorber Agrupación Marrón | CNEA
Miércoles 23 de diciembre de 2015
Fotografía:DYN/LUCIANO THIEBERGER
En el dia de ayer, la represión a los trabajadores de Cresta Roja por parte de la Gendarmería Nacional enviada por la ministra Patricia Bullrich y el presidente Macri ocupó el centro de la escena. Los trabajadores, que vienen luchando por sus puestos de trabajo desde hace ya largas semanas, por la tarde recibieron el apoyo de una numerosa movilización que recorrió las calles porteñas rumbo a la plaza de mayo.
La movilización convocada por el sindicalismo combativo, organizaciones sociales y de izquierda se transformó en un primer pronunciamiento obrero frente al ajuste del gobierno de Cambiemos reclamando además del fin de la represión, un bono de fin de año para todos los trabajadores como una medida para paliar el aumento de precios provocado por la devaluación. Horas antes de la movilización, sectores de la CTA y movimientos sociales kirchneristas definieron bajarse de la primera acción unitaria tras el anuncio que hizo Macri sobre el pago de una suma de 400 pesos por única vez a quienes cobran la Asignación Universal por Hijo y la jubilación mínima.
En un principio la comisión directiva del Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (CECEN) había adherido a la convocatoria, pero en horas de la tarde la presidencia a cargo del FEM-Mella daba a conocer a través de un mail a la directiva la decisión unilateral de bajar la convocatoria “como CECEN, dado que los gremios mayoritarios que convocaban decidieron una estrategia determinada y dejar de convocar entendiendo que se ha logrado un avance con las medidas arrancadas al gobierno de Macri, y que se puede seguir trabajando para lograr más”.
La conducción del FEM-Mella, que durante el último balotaje ya había abandonado cualquier disfraz de “izquierda independiente” para pasar a ser el furgón de cola de la campaña de Scioli, ahora se baja del primer evento unitario y hace seguidismo a las organizaciones kirchneristas que festejan el “avance” que representa el anuncio del CEO de la Nación, Mauricio Macri, es decir $400. Todo esto, mientras la gendarmería “dialoga” mediante balas de gomas e hidrantes con los obreros de Cresta Roja.
Ya en los días previos a la elección presidencial, el FEM-Mella había participado de un “lavado de platos” en la puerta de la facultad contra las políticas del PRO para la ciencia y la tecnología. “Macri Jamás”, era la consigna. No importaba que junto a Scioli llegaba al ministerio de educación el rector de la UBA, Alberto Barbieri, el mismo que quiso recortar el presupuesto de la FCEyN durante el primer cuatrimestre.
La conducción del CECEN contó en dicho evento con la participación del ministro de CyT bajo el gobierno de CFK, Lino Barañao. Semanas después el “compañero Lino” era confirmado en su ministerio pero bajo el gobierno macrista. El “Macri Jamás” comenzaba a teñirse de “Macri a veces si”.
En relación al faltazo del FEM-Mella a la convocatoria unitaria desde la Juventud del PTS de Ciudad Universitaria se pronunciaron : “vemos con preocupación esta negativa de la conducción del CECEN, no sólo porque favorece al intento del PRO de desarticular cualquier expresión de unidad en el movimiento obrero y estudiantil frente al ajuste, sino porque se da en momentos donde una importante lucha testigo como la de Cresta Roja marca el camino de la verdadera resistencia. Con esta decisión no sólo se aísla al centro de los conflictos obreros sino que se desarma al movimiento estudiantil para frenar los futuros ataques a la educación pública. Desde el PTS peleamos por otra orientación y por eso marchamos con el Frente de Izquierda junto a Nicolás Del Caño y Claudio Dellecarbonara, delegado de los trabajadores del subte que también vienen enfrentando los despidos de las tercerizadas”.