Desde los primeros días de clase se evidencia la crítica situación edilicia de la sede Independencia de la Facultad de Psicología de la UBA. Los estudiantes comenzaron las clases sin agua y con la construcción del edificio a la par de las cursadas. Ante los problemas edilicios la gestión la decana Cervone calla.
Viernes 10 de abril de 2015
La Facultad de Psicología comenzó el ciclo lectivo 2015 en condiciones deplorables. Desde el primer día de clases la sede de Independencia, una de las dos sedes donde se cursa la Licenciatura en Psicología, se encuentra sin servicio de agua ocasionando múltiples problemas, como la imposibilidad de usar los baños.
A su vez, producto de años de reclamos y la organización de los estudiantes la sede se encuentra en obras para ampliar el edificio y que la carrera pueda cursarse en una única sede. Sin embargo, en vez de realizar las obras durante las vacaciones, las mismas se están realizando durante las clases interrumpiendo el dictado normal de las cursadas. Mientras los taladros, Lacan y Freud recorren los pasillos, los estudiantes, docentes y trabajadores no docentes concurren todos los días a trabajar y estudiar a un edificio en construcción y sin un servicio elemental como el agua. A este cuadro se la suma el aumento de la oferta de cursos en la sede Independencia sin la habilitación de espacios para los estudiantes como un comedor estudiantil dentro de la facultad.
Mientras tanto, ante la situación crítica, la gestión de la decana Cervone (UCR) guarda silencio. La misma gestión que durante el verano atacó los espacios del Centro de Estudiantes de Psicología (CEP), destruyendo un bar, tapiando uno de los locales de apuntes y desapareciendo mesas, carteleras y materiales de las agrupaciones de la facultad. Son cientos los estudiantes junto al centro de estudiantes de la facultad los que, día a día, denuncian las pésimas condiciones edilicias de la sede producto del vaciamiento presupuestario que sufre la universidad por parte del gobierno nacional, en complicidad con la gestión de la UBA que está en manos de la UCR, el PRO y el kirchnerismo.