Por iniciativa de En Clave Roja en el Frente de Izquierda, se propondrán becas integrales de estudio que las garantice el Estado. Esta iniciativa es parte de la campaña de Nicolás del Caño y Myriam Bregman para estas elecciones.

Melisa Vittoni Lic. en Psicología. Agrupación Marrón
Sábado 7 de octubre de 2017 14:59

Este proyecto surge de la necesidad de darle respuesta a uno de los principales problemas en la Universidad: la deserción. Según los datos del último censo de la Universidad de Buenos Aires, solo uno de cada cuatro estudiantes que se inscriben logra recibirse.
Para esto desde la agrupación estudiantil En Clave Roja (PTS+independientes) se elaboró este proyecto que será el primero en proponer becas de $11.500 financiadas por el Estado en base a un impuesto progresivo al 1% más rico de la población. Con este impuesto, se podrían otorgar hoy mismo 100.000 becas, con actualización según la inflación, para que ningún estudiante tenga que elegir entre estudiar y trabajar. Pero además para que puedan acceder a la educación superior aquellos sectores más postergados para los que todavía es un anhelo: los hijos e hijas de las y los trabajadores.
Esta propuesta será presentada el próximo martes en la Facultad de Filosofía y Letras y se llevará luego a la Facultad de Psicología, como primer paso para replicarlo en toda la UBA. Es parte de la campaña que está llevando adelante Nicolás del Caño y Myriam Bregman, ambos candidatos del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), acompañada por la exigencia de trabajar 6hs, 5 días a la semana, para que nadie se quede sin empleo y ni tenga que elegir entre estudiar o trabajar.
Nuestra educación vale más que sus ganancias
Se dice que la educación es “pública”, “gratuita” y que todo el mundo puede estudiar si lo desea. Sin embargo, cada vez se hace más difícil estudiar y trabajar tras largas jornadas en condiciones de precariedad, con salarios que no alcanzan para nada. La falta de oferta horaria producto del recorte de materias y salarios docentes no colabora. Las condiciones de cursada son pésimas por el mal estado en que se encuentran los edificios producto del desfinanciamiento a la educación.
La educación es un derecho al que todos deberían tener acceso y garantizada su permanencia, pero esto está bien lejos de lo que los gobiernos han priorizado: subejecutando presupuestos, con recortes año a año, con pasantías obligatorias como quieren hacer con la Reforma educativa que ya cuenta con antecedentes en las leyes de la Provincia de Buenos Aires aprobadas por el kirchnerismo. La lucha de docentes, estudiantes y no docentes fue la que la defendió y defiende la educación de los sucesivos ataques de todos los gobiernos, y ahí es donde se apoya está iniciativa. Por eso exigimos que el Estado se haga cargo.
Actualmente, el Estado otorga apenas el 6,08% del PBI en materia de educación, de lo cual menos del 1% va para educación superior. Para colmo se espera que en el presupuesto para el año 2018 sea aún menor.El gobierno nacional propuso un Presupuesto 2018 que prevé que los servicios de deuda pública van a pasar en un año de representar el 10% del gasto total a significar el 14% del gasto, mientras que Educación alcanza un 7%. Es decir, el pago de la deuda va a duplicar lo destinado a educación mientras éste apenas va a subir 0,2 puntos porcentuales su incidencia.
Plata hay, pero se usa para pagar la deuda fraudulenta, para financiar a la Iglesia y la educación privada, para pagar los sueldos millonarios de los funcionarios de turno, las prioridades son otras.
Te puede interesar: La educación en emergencia y la pelea que se viene en las elecciones de la UBA
Si bien hoy en día el Estado cuenta con algunos pocos planes de becas de estudio para nivel secundario y universitario, éstas son restrictivas ya que hay que cumplir una serie de requisitos varios para acceder. Además son absolutamente insuficientes y fueron recortadas en los últimos años: no sólo se otorgaron 5mil becas menos de las planificadas, sino que desde 2015 los montos no se actualizan y rondan en menos de $1000 por mes.
Otro punto importante del proyecto tiene que ver con el reclamo histórico delboleto educativo gratuito, porque el transporte, la comida, los apuntes, son gastos que se suman a la hora de querer estudiar. ¡Ni hablar si además pagamos alquileres! Proponemos que los Consejos Directivos se pronuncien por un boleto educativo gratuito (una ley que sigue cajoneada en la Legislatura porteña) que incluya a los estudiantes, no docentes y docentes universitarios, porque ellos son los que a diario sostienen la educación pública, soportando sueldos de miseria e incluso trabajar gratis: ¡la Universidad de Buenos Aires tiene más de 10.000 “ad-honorem”!
Si nadie se animó a cuestionar esta realidad hasta ahora es porque se imponen las ideas de unos pocos que pelean por mantener sus privilegios. Discutir el tiempo dedicado al trabajo y el acceso al estudio es un primer paso para luchar por una educación verdaderamente pública.

Lucía Battista Lo Bianco
Es Profesora en Letras por la Universidad de Buenos Aires y actualmente investiga sobre temas de literatura Latinoamericana. Es militante del PTS.