Al siguiente día de la delación del senador Delcídio Amaral (PT), que está por ser confirmada, tuvo inicio una nueva fase de la investigación sobre los esquemas de corrupción en Petrobras, conocida como Operación Lava-Jato. Esta nueva etapa se concentra en Lula y otras 43 personas ligadas a él, entre políticos y familiares.
Viernes 4 de marzo de 2016
Foto divulgada por el diario brasilero Folha de São Paulo en la que Lula estaría supuestamente en el asiento de atrás del auto de la Policía Federal.
La 24ª fase de la operación Lava Jato iniciada hoy se titula Alétheia, que en griego significa verdad y realidad. Tiene como blanco al expresidente Lula, al Instituto Lula, políticos ligados a él y sus familiares. La operación es conducida por Sérgio Moro y tiene claros intereses tucanos (PSDB) y de la oposición de derecha.
Según se difundió en los medios, de los 44 mandatos emitidos, ninguno sería de detención, sino de búsqueda y aprensión y para testimonios coercitivos.
Este paso de la operación previsto hace algunos días es parte de una escalada de denuncias contra Dilma y Lula. Se trata de una concentración de la operación para intentar inflamar los ánimos para la movilización convocada para el próximo día 13.
No es clara la repercusión de una acción de esta magnitud, que involucra riesgos de todo tipo. Puede acelerar mucho el proceso de impeachment o puede poner en riesgo la operación misma, al quedar claro que tienen como centro el ataque a Lula y Dilma. La “Lava Jato” deja de estar concentrada en los desvíos multimillonarios de Petrobras y pasa a estar concentrada en acusaciones contra Dilma y Lula. La operación de hoy estaría ligada a investigaciones alrededor de un departamento triplex y de un terreno.
La delación del senador Delcídio Amaral, que está por ser confirmada, agravaría la situación, ya que según ésta habría pruebas de obstrucción de la justicia tanto por Lula, ordenando el soborno del ejecutivo de Petrobrás, Nestor Ceveró, como de Dilma para nombrar al Supremo Tribunal de Justicia jueces indulgentes con los empresarios de la construcción involucrados en la Lava Jato. Delcídio también haría referencias al “mensalão”, esquema de coimas mensuales en el Senado que escandalizó a la sociedad en 2005.
Este conjunto de hechos nuevos en la investigación abrió un intenso debate entre los trabajadores, y eso se agudizará a partir de ahora. No se sabe todavía cuáles serán las acciones que tomará el PT y sus defensores en los movimientos sosiales como la Central Única de Trabajadores (CUT) y la Unión Nacional de Estudiantes (UNE). Por ahora, solo hubo una concentración en la puerta del edificio de Lula en San Bernardo do Campo, donde ya hubo tumultos entre apoyadores y contrarios a Lula.
A la clase trabajadora no le interesa cubrir ningún robo y corrupción, pero mucho menos le interesa el impeachment, que tiene como objetivo promocionar un gobierno que ataque a la clase trabajadora aun más de lo que está haciendo Dilma, y que está siendo orquestado por una derecha que lejos está de ser menos corrupta. Derrotar este proyecto reaccionario es necesario para también luchar contra Dilma y el PT y sus ajustes y entrega de recursos del país, como la zona de extracción marítima de petroleo conocida como Pre-sal, al imperialismo.