El 17 y 18 se realizan las elecciones a consejeros de instituto y superior. Aquí entrevistamos al candidato del Instituto de Desarrollo Humano, Daniel Lencina por el Frente de Estudiantes de Izquierda.
Jueves 11 de agosto de 2016 13:16
¿Qué importancia tiene la independencia política para la defensa de la educación pública?
Estas elecciones se dan cada dos años, y ahora frente al cambio de gobierno podemos ver que el ataque a la educación de hoy es continuidad del que comenzó con el gobierno anterior. Aun recordamos cuando Cristina Kirchner dijo que los docentes trabajaban cuatro horas y tenían tres meses de vacaciones. Luego continúo con las paritarias a la baja, con la complicidad de la burocracia sindical docente, que entrego la lucha a cambio de migajas. Después de que este ataque fueron por mas y hoy tenemos recortes en el presupuesto educativo. Esto para nosotros los estudiantes que nos preparamos para futuros docentes nos afecta de cerca, ya que la pelea por la defensa de la educación no empieza cuando te recibís; empieza ahora. Y prueba de ello fue la enorme movilización del cuatrimestre anterior, donde hubo miles de clases públicas y manifestaciones en todo el país, donde docentes y estudiantes nos unimos en una misma lucha.
Pelear por una educación de calidad es pelear por nuestro futuro.
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¿Qué seria pelear por una educación de calidad?
Por empezar, en cuanto al gobierno que se fue, lo más grave es que no tiraron por la borda a la menemista LES (Ley de Educación Superior). Creo que en estos 12 años se generó un sentido común que es que las grandes transformaciones vendrían desde arriba, es decir desde el Estado. Y eso también lo hacen desde la formación docente, te lo enseñan desde materias como PSEC en adelante. Los planes de estudio tienen ese contenido muy acentuado. Lo cierto es que durante más de una década no se tiró abajo la ley privatista que pone a los conocimientos generados por la universidad pública al servicio de los intereses privados, es decir, se generan convenios entre la universidad y empresas multinacionales donde se hacen pasantías, como las de ingeniería, que mientras te dicen que es una práctica pre-profesional detrás hay precarización laboral.
La última reforma en las carreras fue en el 2012, fue discutida entre cuatro paredes y eso afecto a los estudiantes pues se reformaron los planes de estudio, la misma conto con el aval de los consejeros que estaban en ese momento que eran de La Mecha (Patria Grande) que hoy conforman lista con el Funyp. Desde el año pasado estamos atravesando la última parte de esta reforma, que cambia los estatutos de la universidad, donde los estudiantes tenemos la oportunidad de pelear por la mayoria estudiantil en los órganos de gobierno.
¿Cómo ves a los profesionales y los intelectuales en la universidad?
Los veo en una encrucijada. O se quedan contemplando el ataque del macrismo y el ajuste dentro de la universidad o hacen algo para enfrentarla. Vi a muchos docentes que se indignaron con el envalentonamiento de la policía hacia los estudiantes, este episodio desemboco en una asamblea espontanea donde hasta la rectora tuvo que venir. Todos sabemos que la cana no puede ni pisar la universidad debido a la autonomía de la misma. Luego durante el avance del ajuste sobre la educación protagonizamos una enorme movilización que tuvo como protagonista a estudiantes y trabajadores de la educación, mostrando así todo el potencial de esta alianza.
Hace poco estuvo el debate con Horacio González y otros intelectuales, que debatieron con Christian Castillo del PTS en la UBA. Y allí Horacio hablaba de lo “testimonial” de la ética de izquierda y de cuál era el rol de los intelectuales.
Si bien es interesante escucharlo, acá en la UNGS, hace poco dio un curso sobre Trotsky pero quitándole el filo revolucionario, creemos que estamos lejos de ser “testimoniales”. Nosotros peleamos para desarrollar con toda esa alianza capaz de frenar cualquier ataque, con la fuerza de la unidad obrero estudiantil. No solo en el ámbito académico sino también solidarizándonos con las luchas obreras, como lo hicimos con los trabajadores de Lear.
Entonces los intelectuales pueden o ver pasar el ataque a la universidad o comprometerse de fondo con que la misma sea un aliado de la clase trabajadora. Queremos retomar lo mejor de los 70, y la valiosa historia y conquistas que obtuvo el movimiento estudiantil, tradiciones y experiencias como la del Cordobazo y el del Mayo Francés, ir ”del cuestionamiento de la universidad de clases, al cuestionamiento de la sociedad de clases”
¿Que implica ese cuestionamiento?
Implica que tenemos que debatir profundamente los problemas que tenemos, lo que cuesta recibirse y lo que cuesta avanzar en las carreras. En la universidad hay muchos intereses en juego, políticos y económicos. Mientras se cobren abultados sueldos, no hay progresismo que pueda cuestionar ni mucho menos transformar las bases de la educación.
Para el capitalismo argentino no es rentable que se reciban más profesores, ingenieros y técnicos. Y si se reciben, no pueden conseguir trabajo fácilmente porque no hay infraestructura que pueda absorber esa mano de obra. Es decir, no es un “negocio” para el capitalismo que haya más escuelas públicas, hospitales y viviendas. Lejos de eso, lo verdaderamente rentable es que haya especulación inmobiliaria, destrucción de los humedales para la construcción de barrios privados, clínicas privadas y educación religiosa.
Nosotros peleamos por la libertad de “cátedras”. Acá vos tenes una materia que la dan solo un pequeño equipo de docentes que, dicho sea de paso, hay pocas comisiones y oferta horaria, sobre todo para los que trabajan. Si hubiera más oferta de comisiones habría más docentes con trabajo y eso ayudaría a que transitar la carrera sea algo menos denso y más dinámico, y desde luego distintos enfoques teórico-políticos. En cuanto a los contenidos nos presentan la mayoría de las veces a las versiones liberales y revisionistas de la historia. Y si llegas a ver algo de marxismo lo ves según el área que cursas. Al Marx “filósofo” en Filo, al “sociólogo” en Política, e incluso al Marx “economista” en Economía Política. Nos orecen a un Marx afeitado, vaciado de contenido revolucionario. Presentado como “pasado de moda”. Ninguno de todos ellos habla del Marx revolucionario, perseguido junto al movimiento obrero, al constructor de la Primera Internacional y el que se apasionaba con Comuna de Paris (1871), la primera vez en la historia que los trabajadores tomaron el poder.
Todo ello pareciera no ser importante para formarnos. La historia que nos cuentan y con la que nos forman está hecha por algún que otro héroe, cuando en verdad el motor de la historia es la lucha de clases.
En mi caso, como militante del PTS y colaborador de la revista Ideas de Izquierda, peleo junto a mis compañeras y compañeras al decir de Marx que “los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Y esa pelea por la transformación radical de la sociedad es a la que invitamos.