El miércoles 29 de julio delegaciones de obreros ceramistas de Zanon, de Stefani de Cutral Co y de Cerámica Neuquén viajamos 1.300 km desde Neuquén a Buenos Aires para llevar nuestros reclamos.
Miércoles 13 de julio de 2016 17:51
Nos movilizamos desde las gestiones obreras porque que estamos pasando una difícil situación: cayeron las ventas, entran materiales del extranjero y, como si fuera poco, sufrimos el terrible tarifazo del gas y la luz. También llevamos el reclamo por la renovación tecnológica que en Zanon nunca llegó a pesar de las promesas en todos estos años.
Muchas compañeras y compañeros que viajaron eran nuevas o nuevos, no vivieron la lucha de Zanon ni la tomas de Stefani o la de Cerámica Neuquén. Así y todo encabezaron la marcha con banderas y batucada en forma decidida. Los comentarios fueron de entusiasmo cuando decían que la gente en la Plaza de Mayo y el microcentro aplaudía y miraba como diciendo “sigan así, “a no aflojar”. Fue aún más grato cuando las respuestas fueron positivas (aunque falta que se cumplan), un claro mensaje de que con lucha se puede.
Estos viajes son muy cansadores porque te subís a un colectivo durante más de 14 horas durmiendo de a ratos. Llegas y casi de inmediato tenés que caminar decenas de cuadras durante todo el día, y si queda tiempo visitas algunos lugares de Capital. Lo positivo de estos viajes es el compañerismo que fluye, porque compartís momentos más íntimos con los compañeros.
Milito en el partido de los trabajadores socialistas (PTS) hace ya más de tres años, y a veces parece que tenés muchos motivos para querer cambiar el sistema, pero siempre aparece uno nuevo.
El mismo día de la marcha que compartimos junto a los compañeros de MadyGraf y de cerca de 30 Cooperativas más en los que nos hermanamos en la pelea en común, cuando terminó la jornada nos fuimos a dar una vuelta.
Antes de abordar de nuevo el micro que nos traería de vuelta a Neuquén, nos fuimos con un grupo de compañeros de la fábrica a cenar. Como no somos de desperdiciar la comida nos llevamos lo que nos había sobrado. Caminamos unas cuantas cuadras, en el camino nos encontramos con la dura realidad entre oficinas de multinacionales, y restoranes lujosos, con una mujer y sus hijos intentando dormir en una noche fría con solamente el calor corporal y una frazada. Nos miramos y no hizo falta hacer una asamblea para pararnos y acercarnos a dejarle lo que teníamos, mientras una de mis compañeras, obrera de Cerámica Neuquén, rompía en llanto al sentirse impotente. En ese momento volvió el debate del ¿por qué? Y es ahí cuando surgió un nuevo argumento, un motivo más para cambiar este sistema que lo sufren millones de personas y solamente unos pocos la pasan bien.
El macrismo miente cuando dice pobreza cero y aumenta el patrimonio de los capitalistas, y el kirchnerismo dice que la pobreza cero es utópico mientras López, un hombre de su absoluta confianza, se alza con millones de dólares ante la mirada de todos.
Solo un gobierno de los trabajadores puede comenzar a desterrar tanta desigualdad y la miseria. En la semana de la “independencia” digo que viva la “independencia de clase”, que nos libere de los que nos explotan y nos oprimen..