En el día de ayer los trabajadores del Ministerio de Energía y Minería (MINEM) se concentraron en la puerta de Yrigoyen 250 contra la desvinculación del Call Center. Con la organización los trabajadores logramos frenar el plan de Aranguren.
Jueves 25 de agosto de 2016 10:37
Luego de más de una hora los dos delegados de la junta interna (dirigida por la verde y blanca) que fueron parte de la reunión con el Subsecretario de Coordinación Administrativa, Sebastián Scheimberg, bajaron con un acta firmada. En la misma las autoridades del Ministerio se comprometían a pasar a parte del personal del Call a Ley Marco (un tipo de contrato anual con el Estado que reconoce algunos derechos), la continuidad de los contratos de Asistencia Técnica y buscar una locación dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para el funcionamiento del call en un plazo de 180 días (6 meses), así como a dar cursos de capacitación desde el MINEM. Todo esto a cambio de la paz social; de aceptar y respetar las decisiones de las autoridades en cuanto a los resultados del desempeño laboral y el cumplimiento de metas y horarios.
Este anuncio generó un festejo en la puerta Ministerio. El acta en cuestión establece un compromiso de los funcionarios de no pasar el call center bajo el mando de la Universidad de la Matanza (UnLaM), que era el plan inicial tercerizando este servicio y la posibilidad de trasladar la locación dentro la Capital que era otro de los reclamos. Todo esto se logró gracias a la organización de los trabajadores.
Sin embargo dicha acta tiene varios puntos a tener en cuenta. En principio se firmó sin consultar democráticamente en asamblea a los trabajadores que venimos poniendo el cuerpo y dando la pelea día a día para seguir siendo parte del MINEM y que somos quienes tenemos en riesgos nuestros puestos de trabajo. Por otro lado, solo se comprometieron a pasar a “parte” del personal a Ley Marco (¿cuánto es una parte? ¿2, 30, 200? ¿Y el resto?). Además el plazo de seis meses es demasiado extenso, sobre todo cuando faltan solo cuatro meses para que se venzan todos los contratos. Mientras tanto se firmó la paz social, lo que significa que durante estos 180 días no vamos a poder hacer ninguna medida, ni movilización, ni probablemente asambleas, que en el call son un paro de hecho, mientras ellos pueden despedir con justificación por desempeño y horario, dejándonos atados de pies y manos.
Haber frenado el paso del call center a la Universidad de la Matanza es un paso así como el compromiso de la búsqueda de una locación dentro de la Capital. Pero hay que mantenerse organizados y alertas hasta que todos los compañeros hayan pasado a Ley Marco y estemos reubicados en instalaciones adecuadas. No debemos permitir ningún despido, ni por evaluación de desempeño ni con la excusa de los horarios.