Publicamos el relato de Emilio, joven trabajador de zona sur del Gran Buenos Aires, que cuenta su experiencia el día de las elecciones fiscalizando para la Lista 1A.
Viernes 14 de agosto de 2015
Sábado a la noche. Mis amigos preguntan “¿Salís a la noche?” “No, mañana fiscalizo” “Uh… ¿pagan?” “No, ni ahí” “Dale, ¿cuánto pagan Scioli o Macri? jaja” “No, no, fiscalizo para el PTS, la lista de Nicolás Del Caño... y gratis” “¿Por?” “Sabés que el loco impulsa una ley que dice que todo diputado debería ganar como una maestra... y él es diputado o legislador y cobra como cincuenta lucas pero se queda con 10 y lo demás lo dona a luchas de trabajadores o donde hay despidos, como en Cresta Roja o Lear o a los choferes de la 60. Y donde hay lucha siempre está” “Qué bueno” “Y por eso me pareció de fiscalizar y defender los votos de los laburantes honestos como nosotros”.
Domingo siete de la mañana, frío, lluvia, mochila, boletas, planillas... ¡a fiscalizar con todas las ganas! Llego al colegio, todo bien... están las boletas de Del Caño y Myriam Bregman. Les digo a los presidentes de mesa cómo acomodar las boletas porque en el Frente de Izquierda hay internas, y que voy andar por el colegio todo el día. Los punteros empiezan a aparecer con las bolsas de consorcio negras. Me preguntan para quién fiscalizo, les digo “Para el PTS”. Me dicen “La tienen difícil con Altamira”. “Y vamos a ver”, respondo. Arrancamos a fiscalizar. Veo que las boletas empiezan a bajar, me emociona. Y voy para otro colegio, lluvia a full. Entro, pego onda con los otros fiscales. Me preguntan para quién fiscalizo. “Para el PTS”, les digo. “Piola”, me responden, “¿Lo tenés?”. “Sí re piola”, me dice un pibe que fiscaliza para Massa, “a full con los trabajadores, bien ahí”. Recorro el colegio. Veo que las boletas se mueven. Más ánimo todavía. Me cruzo con amigos, les pido que miren y me avisen si faltan boletas. Me llaman, me dicen que en otro colegio faltan boletas. Más lluvias, frío… Me pica el hambre. Llego al colegio, repongo boletas. Una vecina me dice “yo estoy fiscalizando para Scioli. Si querés las miro las tuyas o dejame boletas que te las cuido”. Buenísimo. Salgo para el cierre en mi colegio, organizo a los fiscales, hacemos las recorridas. Re canchero ya a esa altura. Los gendarmes me miran corte “Éste quién es”, me piden los datos, les tiro cualquiera, se la comen.
Cierran las votaciones. Más lluvia, frío, todo mojado, una lija mal... pero todas las esperanzas, sabía que las boletas habían bajado y que anduve por un par de colegios. Y que tenía que secarme los pies. Empiezan a abrir los sobres. Recorro las aulas. Defiendo los votos. Tanto sacrificio. Lleno planillas. Firmas, planillas, números. Re fundido termino tipo 11 de la noche… llega mensaje que dice está parejo. Me da mucho ánimo. Ya pasado de vueltas, se me fue el sueño, el frío, el hambre, y con una sensación de que hice una re experiencia positiva. Llego a casa, me baño, como, charlo con mi familia. Me miran como diciendo “te re bancamos, entendemos lo que hacés”. Al otro día a las 5 y medía arriba para ir a laburar, me desmayo en la cama... pero pensando que mañana iba a tener noticias y saber si Nico Del Caño iba a ganar las internas. Todo expectativas. Y sacrificio.
Suena el despertador. Más lluvias, frío, todo inundado. Llego al trabajo. Veo el diario, miro la tele, gana Del Caño... ¡re contentos!. Mis compañeros me miran y se ríen... yo re re emoción, después de tanto tiempo. Pienso “fui parte de este cambio histórico”. Y renovar y fortalecer el Frente de Izquierda es posible. Nos vemos en oktubre.