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Red Internacional
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Del Editor Al Lector. Un diario y un partido

Entramos en el cuarto mes desde la salida de La Izquierda Diario, impulsado por el PTS que este sábado concentrará miles dentro del espacio del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

Viernes 5 de diciembre de 2014

El proyecto de un diario de izquierda tiene un hándicap en la Argentina. Por la crisis de los partidos de la oposición se da la ley que planteó Antonio Gramsci para los periódicos italianos: “cumplen dos funciones, de información y de dirección política general; de influencia cultural, literaria, artística, científica. Por la falta de partidos organizados y centralizados, no se puede prescindir de los periódicos: son los periódicos los que constituyen los verdaderos partidos”. Es claro el rol de usinas políticas e ideológicas que cumplen Clarín y La Nación ante la crisis del histórico partido radical que se arrastra desde las experiencias catastróficas del 89 y el 2001: como define el escritor Martín Rodríguez, “Clarín es el PJ de la clase media”.

Cuando en 1921 el marxista italiano transformó en diario a L’Ordine Nuovo, habló de un “periodismo integral”, es decir “el periodismo que no solamente quiere satisfacer todas las necesidades (de una cierta categoría) de su público, sino que pretende también crear y desarrollar estas necesidades y, consecuentemente, en cierto sentido, generar su público y aumentar progresivamente su área de influencia”. De la misma manera calificó el emprendimiento como “un periódico de izquierda, de la izquierda obrera, que permaneció fiel al programa y a la táctica de la lucha de clase, un periódico que publicará las actas y las discusiones del partido, pero también, en la medida del posible, aquellas manifestaciones de los anarquistas, de los republicanos, de los sindicalistas”. Sobre todas las cosas, “importa asegurar a nuestro partido una tribuna legal que le permita llegar, de modo continuo y sistemático, a amplias masas.”

La ubicación de la izquierda durante todo el 2014 ha mejorado al calor del desgaste del gobierno kirchnerista en la experiencia de millones y las amenazas de la derecha que asoma como recambio. La conquista de bancas en el Congreso nacional y legislaturas provinciales con el Frente de Izquierda significó un salto para ganar influencia pública y aportó una experiencia inédita para la izquierda argentina que, ahora, pudo comenzar las primeras experiencias de combinar la participación en la acción extraparlamentaria con la denuncia parlamentaria y en los grandes medios de comunicación. Parte de ese fortalecimiento fue nuestro propio lanzamiento, el primer diario de la izquierda argentina y latinoamericana que ha conquistado medio millón de visitantes mensuales. Pero esto es completamente insuficiente: somos aun una minoría de la clase trabajadora y la juventud ante el peronismo y la burocracia sindical que controlan, desde sus ataduras al Estado, los sindicatos y el territorio.

Militancia estructurada e influencia política

“El 95% de un liderazgo es un dispositivo audiovisual, el 95% de una campaña es un dispositivo audiovisual. El 95% de lo que puede decir una organización política es un dispositivo audiovisual.” La definición corresponde al líder de la formación Podemos, Pablo Iglesias, que emerge de la crisis de los partidos tradicionales en el Estado español y está en boca de todos como modelo de una nueva izquierda. Claro está que tal preponderancia de lo mediático está ligada a lo que una organización política "puede decir”, en suma de su programa que, en el caso de Podemos, es de tibias reformas del capitalismo como hemos venido debatiendo desde La Izquierda Diario. “Más importante que las propuestas, más importante que el diseño de un programa de gobierno alternativo, es el discurso” declaran sus dirigentes.

En cambio nuestro programa anticapitalista y socialista, si no es sólo discurso, necesita de una fuerza militante inserta en los principales resortes de la economía y el territorio, en las organizaciones obreras, estudiantiles y populares, en los movimientos de las mujeres y la juventud contra todo tipo de opresión. Ese es el sentido del lema de la convocatoria del acto del 6D: el fortalecimiento de la corriente militante organizada por el PTS y sus agrupaciones combativas para que el Frente de Izquierda exprese esas nuevas fuerzas sociales.

Pero la construcción de esa militancia es inseparable de la batalla de ideas entre los trabajadores y la juventud. La izquierda ha instalado ya, en los últimos años, algunas ideas fuertes que se han hecho materiales y han cobrado valor para sectores amplios de masas. La bandera de que si una empresa va a la quiebra se puede, contra la voluntad de los capitalistas, ocupar y poner a producir, es una de ellas y bien estratégica. Así también, la lucha contra los privilegios de la casta política y sindical, por la revocabilidad de los cargos y la igualdad salarial de los funcionarios, diputados y dirigentes sindicales con los trabajadores medios, es otra bandera que la izquierda ha instalado como sentido común en amplios sectores.

Particularmente, toda lucha seria se choca con la burocracia sindical que es una verdadera casta que parasita las conquistas de las organizaciones sindicales, un ejército de cientos y miles de agentes de los empresarios en las filas del movimiento obrero, que maniatan a los sindicatos a las empresas, al Estado y a los partidos capitalistas, bloqueándolos como canal para expresar la bronca, la organización y la lucha de millones. Así quedó claro en el caso de Lear donde el SMATA jugó con la patronal multinacional a la vista de todos; pero también lo viven día a día en cientos de peleas “invisibles” en cada fábrica los que pretenden organizarse democráticamente, y “el sindicato” actúa para colaborar con la verdadera dictadura del capital que imponen en los lugares de producción. Las batallas contra la conducción de la burocracia en los sindicatos revisten importancia estratégica para la construcción de un partido capaz de vencer a los capitalistas.. Y eso requiere de fuerzas militantes organizadas, allí donde deben estar.

El Congreso y la Panamericana

El aporte cualitativo del PTS al Frente de Izquierda ha sido, durante todo el 2014, revalorizar el capital político electoral del 2013 en la lucha de clases para hacerla pesar en la balanza de fuerzas de la política nacional. Como decía Lenin: la “elevación” de una lucha, en apariencia elemental como la defensa ante despidos o ataques de los capitalistas, a una lucha política, en la medida de las posibilidades actuales.

Por caso, cada vez que la izquierda tomó “estado parlamentario” fue gracias a las denuncias que provenían de la lucha de clases y entraban, por nuestros voceros, en los claustros del Congreso. Nuestro proyecto ante la ley de Hidrocarburos fue el único alternativo a la Ley Chevron, pero fuimos noticia mucho antes, en la legislatura neuquina cuando el diputado obrero del PTS Raúl Godoy denunció en la cámara y, a la vez, fue parte de las movilizaciones reprimidas en Neuquén por denunciar activamente el pacto secreto con la multinacional norteamericana.

La ocupación de fábrica de la empresa de poder multinacional RR Donnelley y su puesta bajo gestión obrera, siguiendo el rastro de la historia de la clase obrera en la Argentina que dejó Zanon en el 2001, fue tema del parlamento bonaerense de los Scioli y los Massa por medio de la tribuna de Christian Castillo.

Con todo, el ejemplo más resonante del ascenso de la izquierda Argentina, para cualquier observador objetivo, inclusive para los enemigos de clase, fue sin dudas la batalla política en torno a la gesta de más de seis meses de los obreros de Lear junto a las agrupaciones estudiantiles, obreras y del movimiento de mujeres del PTS; la disputa cuerpo a cuerpo por el territorio de la Panamericana con las “fuerzas del orden”; que refractó en el Congreso nacional donde Nicolás del Caño estuvo en el centro de los debates; y todas las implicancias de ello en la situación nacional que terminó derrotando a un factor político de primer orden: la agenda Berni.

Considerando el factor lucha de clases, el que más determina la política de los marxistas, es perfectamente natural la propuesta del PTS de la precandidatura presidencial de Nicolás del Caño, junto a la de Christian Castillo y Myriam Bregman como primerísimos voceros del Frente de Izquierda en la tribuna electoral del 2015.

Nuestra propuesta, además, es innovadora en la izquierda porque proponemos enriquecer la presencia de los históricos voceros socialistas, como el compañero Jorge Altamira, con hombres y mujeres de una nueva generación, que se han ganado el derecho y el honor de defender públicamente la ideas y las prácticas de los socialistas revolucionarios, en todos los terrenos y, en especial, en el movimiento de lucha de la clase obrera.

La Izquierda Diario es una herramienta impulsada por el PTS para difundir las batallas por la recuperación de los sindicatos, por las ideas de la independencia política de la clase trabajadora y de la perspectiva socialista internacional.

Este sábado 6 de diciembre el PTS concentrará fuerzas dentro del espacio del Frente de Izquierda y los Trabajadores. La Izquierda Diario te invita a participar para fortalecer nuestra perspectiva revolucionaria.