Mientras Donald Trump busca recuperar la iniciativa en su campaña como candidato presidencial, un exagente de la CIA aparece como candidato para disputar el voto republicano.

La Izquierda Diario @izquierdadiario
Martes 9 de agosto de 2016
Justo cuando Donald Trump buscaba recuperar la iniciativa política luego de una semana agitada, republicanos desencantados con su candidatura presidencial lanzan una alternativa conservadora, la del exasesor en la Cámara de Representantes y exoficial de la CIA Evan McMullin, que anunció este lunes su campaña.
McMullin se presenta como una opción para los conservadores que no respaldan a Trump y que votarían por la candidata demócrata, Hillary Clinton. "En primera instancia, se está presentando por un profundo amor por su país y porque entiende el verdadero tipo de liderazgo estadounidense necesario para ser comandante en jefe", declaró su campaña en un correo electrónico enviado a sus partidarios.
Why I’m running for President of the United States: https://t.co/FcISqRxRth
— Evan McMullin (@Evan_McMullin) 8 de agosto de 2016
El ex agente de la CIA ha sido un crítico frecuente de Trump en las redes sociales, llamándolo autoritario y refutando su posición en materia de derechos civiles y su negativa a hacer públicas sus declaraciones de impuestos.
Authoritarians like @realDonaldTrump use promises of law & order to justify infringing on civil rights as they consolidate control by force.
— Evan McMullin (@Evan_McMullin) 22 de julio de 2016
McMullin que nunca ha ejercido un cargo de elección popular y es un personaje desconocido para los votantes. Además de carecer de una fuente rápida de dinero para su campaña, enfrentará otros obstáculos inmediatos para incluir su nombre y convertirse en un candidato serio.
El mejor papel que puede esperar McMullin es simplemente ser el aguafiestas de Trump en un puñado de estados donde los votantes elijen generalmente a candidatos Republicanos, mermando el desempeño electoral del magnate.
Así la candidatura de McMullin parece ser una expresión más de las tensiones dentro del Partido Republicano que se expresaron en estás últimas semanas, en especial alrededor de las declaraciones de Trump contra la familia de un soldado musulman del ejercito estadounidense. John McCain, excandidato presidencial y exveterano de Vietnam, fue el primero en criticar al candidato de su partido. Luego se sumaron las del presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, John Kasich y Jeb Bush, ambos precandidatos en las primarias republicanas de este año. Ni siquiera su incondicional Chris Christie acompañó a Trump en esta aventura.
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