Una nueva marcha de la CONFECh fue convocada ayer jueves, a más de un año de la última movilización estudiantil; y nuevamente vimos cómo la derecha nos dejó caer la represión. La pregunta está planteada: ¿cómo derrotaremos las reformas y los ataques de la derecha y el gobierno?

Nancy López Profesora. Agrupación Nuestra Clase
Viernes 26 de abril de 2019
El 19 de abril de 2018 fue la última movilización estudiantil que había sido convocada por la CONFECh. Este año, solo en Santiago fuimos 15 mil compañeros y compañeras, con lienzos y cientos de pañoletas verdes. Una marcha donde la gran motivación que teníamos era expresar nuestra indignación y rabia contra Piñera y la derecha. Gritos contra la educación de mercado, por las demandas del movimiento de mujeres y en repudio a la policía y la represión.
Repleta también de jóvenes secundarios que estuvieron manifestándose, expresando decisión para defenderse de los ataques del gobierno. Elles han sido utilizados como “ejemplificador” por el gobierno, al ser los más atacados con la represión, y también como blanco de las políticas criminalizadoras que el gobierno viene impulsando, como el Control de Identidad Preventivo, o el proyecto de Kast de toque de queda.
Es ese ímpetu de quienes hoy nos movilizamos, el que la prensa de los empresarios intentó ocultar tras todos sus titulares de “hechos de violencia”. Pero sabemos que la mayor violencia es la que nuevamente ejerció Carabineros. Con carros lanza gases y lanza aguas, con lacrimógenas, detenciones y golpes, alentado por el gobierno de Piñera, como a través de Karla Rubilar.
En el fondo, Piñera necesita fortalecer su agenda represiva, ya que sabe que se encuentra más bien debilitado. No es gratuito el 50% que más o menos han mantenido de desaprobación de acuerdo a la CADEM, sino que también lo expresa que recién luego de de meses haya logrado votar la idea de legislar la reforma Tributaria.
Para acallar la potencialidad que hemos demostrado tener para desestabilizarlo, es que además, refuerzan sus mecanismos represivos, aplicándolos como en la USACh, donde impunemente hacen ingreso ya con habitualidad, y donde al finalizar la misma marcha aplicaron una fuerte represión, por la cual las y los estudiantes hoy mismo realizarán una marcha interna.
Somos nosotras y nosotros les “enemigos internos” de Piñera
La línea política del gobierno contra las y los jóvenes, ya se ha mostrado: por una parte, fortalecer la represión, con sus iniciativas de Aula Segura y Control de Identidad Preventivo. Mientras por el otro, impulsar una agenda de ataques que precarizan y rearman el funcionamiento neoliberal del mercado educativo: desde la reposición de la selección con Admisión Justa, para aumentar la segregación, pasando por los 27 mil estudiantes que la beca gratuidad dejó este año sin financiamiento, así como con su proyecto de CAE 2.0, que viene a fortalecer la lógica de endeudamiento en educación.
Además, durante estas semanas nos hemos manifestado por varios de los ataques que, en otros terrenos, la derecha ha llevado adelante, como lo fue la firma del TPP 11, que fue aprobado con los votos de la DC y busca precarizarnos aún más. La rabia contra el gobierno no se ha quedado en silencio, aunque tampoco haya logrado aun cambiar la agenda política de Piñera, para así imponer nuestra propia agenda.
Si nos proponemos aquello enserio, sabemos que inevitablemente chocaremos con la enorme muralla que es este régimen post dictatorial y neoliberal, donde durante décadas no nos han entregado ni siquiera un mínimo derecho, precisamente porque tendrían que afectar obligadamente las ganancias de los grandes empresarios.
Hace solo unos años ya se decía que la educación era un negocio incluso más grande que el de las farmacéuticas; razón de mucho peso para que los partidos de la "transición", desde el retorno a la “democracia”, no hayan modificado ninguno de los mecanismos a través de los cuales el Estado (vía voucher, o subvenciones), termina financiando más aún a los privados de la educación, mientras aumenta la precariedad en la educación Pública.
Si podemos enfrentar a la derecha y los empresarios
Los ánimos están, pero estos han sido durante años, canalizados hacia una estrategia que no ha funcionado para enfrentar a la derecha. Aquella es la misma estrategia que hoy tiene en crisis nuestra Federación, poco representativa y separada de nosotros y nosotras.
Cada uno de nuestros anhelos, cada demanda que levantamos, ha sido rebajada para hacerla calzar dentro de las murallas del Congreso, a votación de una mayoría de los mismos partidos políticos que en este tiempo, le han votado todos los principales proyectos de ley a Piñera. Partidos como la Democracia Cristiana, que hoy tiene de presidencia de la Cámara Baja a su militante Iván Flores, declarado anti aborto y anti matrimonio igualitario; quién además obtuvo su puesto también con los votos de las diputaciones del Frente Amplio.
El mismo Frente Amplio es el que dirige gran parte de nuestras Federaciones estudiantiles, y en los hechos ha rebajado todas nuestras expectativas y demandas, como lo hizo cuando habíamos miles que junto a las compañeras en Argentina, estábamos exigiendo el derecho al Aborto Legal, Libre, Seguro y Gratuito; pero ahí, el FA decidió poner todas sus fuerzas en la negociación de una modificación al Código Penal por la despenalización.
Como movimiento estudiantil tenemos una enorme fuerza que desarrollar, y más aún si es junto a quienes recientemente venimos organizándonos dentro del movimiento de mujeres, y que ayer estuvimos juntes en las calles. Esa es la fuerza que tenemos que organizar y desplegar si queremos imponer nuestra propia agenda política y demandas.
Una estrategia para Vencer
Es necesario impulsar en cada espacio y junto a decenas de compañeros y compañeras una estrategia distinta, para conquistar la educación gratuita universal y acabar con el endeudamiento y el mercado educativo. Así, avanzaremos también a transformar el funcionamiento neoliberal de nuestras universidades, sostenido por un régimen institucional autoritario que administra la precariedad, golpeando económica, social y psicológicamente a quienes somos sus estudiantes, y también a quienes las hacen funcionar con su trabajo. Ya no va más que votemos a nuestras autoridades con mecanismos del siglo XIX, tenemos que ir por el cogobierno triestamental, para que nosotras y nosotros decidamos.
Así, podemos proponernos efectivamente enfrentar y derrotar las medidas que impulsa Piñera y la derecha. Pero para aquello hoy, es muy importante que quienes compartimos estos objetivos tomemos la decisión de organizarnos y tomar en nuestras manos esta tarea, siendo parte y construyendo una fuerza política que se proponga seriamente impulsar en cada espacio, una estrategia distinta, sin ninguna confianza en los partidos de la ex Concertación.
Nosotros y nosotras, desde Pan y Rosas y Vencer, en distintas Universidades y regiones, carreras y Facultades, nos hemos propuesto estos objetivos en común con decenas de compañeros y compañeras, y también te invitamos a ti a conocernos y ser parte de esta alternativa.

Nancy López
Profesora. Agrupación Nuestra Clase