Entre charlas, pileta, y algún picadito, trabajadoras y trabajadores de la alimentación, metalúrgicos y metalmecánicos, compartiendo con estudiantes y trabajadores de call center, en la quinta que estará hasta el mes de febrero en La Carolina.
Domingo 21 de enero de 2018 22:25

Algunos describieron al lugar rápidamente, “re cómodo y solidario”, ahí es donde pueden “sacar a los compañeros de la fábrica para empezar a organizarse sin la mirada ni las cámaras de la patronal. Un lugar donde poder dispersarte, jugar al futbol, comerte un asado, y a la vez charlar, intercambiar con familia, amigos y compañeros cuáles son los pasos a seguir para hacerle frente a los ataques hacia el pueblo trabajador.
Los chapuzones fueron tan necesarios como la ronda de debate sobre los despidos en la región, como en Cargill, Vasalli y Fabriaciones Militares; sobre cómo el gobierno avanza contra las condiciones de vida del pueblo trabajador con la reforma previsional, mientras la oposición y la burocracia sindical se mantienen inmóviles. También participaron trabajadores del Movimiento de Agrupaciones Clasistas y del Frente de Izquierda como Octavio Crivaro y Hernán Puddu.
“Los poderosos preparan ataques, esto es sólo una muestra” advirtió el dirigente del FIT Octavio Crivaro, “si podemos aprovechar este lugar para disfrutar los únicos momentos libres que nos dejan los patrones, para distendernos con nuestras familias y compañeros, lejos de las máquinas y los buchones de la patronal, y organizarnos, podremos dar la pelea ante los ataques que se vienen como la reforma laboral, los despidos encubiertos como retiros voluntarios, la flexibilización y paritarias a la baja”.
Estas peleas, al contrario de darlas en soledad, se potenciaban con las experiencias de estudiantes, que hacen malabares para poder cursar una carrera mientras trabajan precarizados, pero que también se organizan contra la impunidad y se plantaron en las calles contra la desaparición forzada de Santiago Maldonado.
Los gobiernos y los patrones nos hacen creer que esta sociedad es así porque si, que debemos acostumbrarnos a las injusticias y las penurias; pero es luchando contra ese sentido común que tienen para dividir a los trabajadores entre efectivos, contratados, industriales, de servicios, amas de casa, y docentes, y estudiantes, que nos podemos organizar y golpear con un solo puño contra todos los ataques que se vienen.