Matías Pore @MatPore
Lunes 6 de noviembre de 2017

Luego de la derrota electoral del pasado 22 de octubre, el peronismo busca encontrar los caminos para recuperarse políticamente. Lo hace en un marco de divisiones y tensiones entre diversos actores nacionales, provinciales y municipales.
El pasado viernes, como una especie de acto de "unidad", sectores del peronismo se reunieron para homenajear a José Ignacio Rucci, el histórico dirigente sindical burocrático que fuera aliado central del último Perón. En el acto participaron Intendentes peronistas y dirigentes sindicales.
El acto tenía lugar al finalizar la semana en la que el Gobierno, luego del triunfo electoral, dio a conocer el borrador del plan de profundos cambios en las condiciones de trabajo que implicarían un fuerte golpe a elementales derechos laborales. Una verdadera contrarreforma laboral.
La cúpula de la CGT luego de aplaudir el anuncio de la misma "por cortesía" se reunió con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, el viernes pasado para discutir los cambios propuestos. Sin embargo sólo se limitaron a pronunciarse contra algunos puntos de la misma y convocaron a una reunión técnica de la central antes de una nueva reunión en el Ministerio.
Precisamente antes de ese encuentro con el ministro, la sede Azopardo de la CGT fue el lugar elegido para realizar un homenaje a Rucci.
Uno de los principales impulsores de la reunión fue el jefe comunal de Merlo, Gustavo Menéndez, quien se postula a liderar el PJ bonaerense y difundió el acto en las redes sociales "En #CGT dirigentes sindicales e intendentes peronistas, rendimos homenaje a #Rucci como mayor referente de los valores justicialistas!". Luego declaró "Tenemos la firme convicción de renovarnos, mejorar lo que hicimos mal y de reafirmar lo que hicimos bien, pero juntos".
Por su parte, la intendente de La Matanza, Verónica Magario, dijo: "El mejor homenaje que hoy podemos hacerle a Rucci en la CGT es la unidad del peronismo en pos de la defensa de los trabajadores, de sus derechos".
Este llamado a la unidad a partir de la fuerte crisis por la que atraviesa al peronismo, no da ningún indicio de que vaya a frenar el duro ataque a que se quiere propinar a los trabajadores.
Los dos años que lleva Macri como presidente son una clara muestra del rol que jugaron las diferentes alas que hoy llaman a la unidad. El sindicalismo es que le dio una tregua que le permitió al Gobierno avanzar en tarifazos, despidos, suspensiones y mayores ritmos de producción.
En el Congreso sólo basta con repasar las leyes votadas por el peronismo para ver que tampoco se puede esperar un rechazo retundo allí. Pichetto es el encargado de velar por la "gobernabilidad" de Cambiemos permitiendo que avance con sus planes sin mayores sobresaltos en la Cámara Alta.
Por parte de la CGT, el "homenaje" a Rucci es todo un símbolo de lo que viene. El dirigente metalúrgico que llegó a ser Secretario General de la central sindical argentina, tuvo un papel muy importante en el Pacto Social ideado por Perón en su retorno de 1973. Ese acuerdo político implicaba un congelamiento salarial para los trabajadores que solo beneficiaba al empresariado.
Contra todos aquellos sectores que, desde la izquierda o el sindicalismo combativo, cuestioban esa política, el Gobierno y la burocracia sindical afín armó las bandas paraestatales de la Triple A.
En muchos casos estas bandas eran armadas por la propia burocracia sindical peronista. Rucci era uno de sus mayores responsables. La Masacre de Ezeiza, ocurrida el 20 de junio de 1973, ilustraría esa política represiva de la derecha peronista de la que el dirigente metalúrgico era un destacado exponente. Finalmente el Secretario General de la CGT es asesinado poco después.
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Homenajear a unos de los exponentes más importantes de la política traidora de los sindicatos peronistas en los 70, es un claro mensaje de la CGT y un sector de mandatarios locales que buscan un acuerdo con el macrismo y evitar que surja agrupamientos que cuestionen la aletargada dirección sindical, actor calve para que el Gobierno pueda aplicar su plan antiobrero.