En Brasil, la Policia Federal encontró en un departamento el dinero avaluado en 100 millones de pesos chilenos perteneciente al político empresario Geddel Vieira Lima.
Miércoles 6 de septiembre de 2017
Con la reapertura de la investigación acerca las declaraciones de la empresa JBS y con los audios que fueron entregados al jurista Janot, fue comprobado que Geddel es el dueño del departamento, lo que demuestra más un “hombre del presidente Temer” en delito flagrante con 100 millones de pesos de propina.
El otro hombre fue el politico Rocha Loures, que trabajaba con el presidente brasileño y ahora tuvo que devolver parte de los 100 millones de pesos que fueron flagrados en una cámara, mientras transportaba la propina en una maleta. En el caso de Geddel, la propina fue encontrada por entera en este departamento en la ciudad Salvador, al noreste del país.
El politico y empresario Geddel Vieria Lima estuvo en la cárcel el mes de julio, después de las delaciones de la empresa JBS. Los delatores, sin embargo, confesaron menos crimenes que de hecho han cometido, como se puede probar con el audio que ellos mismos entregaron. Geddel fue preso por obstrucción de justicia, siendo acusado de intentar impedir la delación del dolero Lúcio Funaro.
Geddel posee patrimonio millionario construido con dinero publico y salió del gobierno del presidente Temer solamente después del escándalo con Marcelo Calero, ex ministro de la Cultura que se dimitió planteando que Geddel, cuando aun era Ministro de la Secretaria del Gobierno, lo presionaba para facilitar la obtención de licencia ambiental para liberación de este departamento de tres pisos en la ciudad de Salvador.
Esto demuestra como está el sistema político brasileño, incluyendo el Judicial y incluso miembros de la operación aclamada por la burguesía llamada Lava-Jato. Demuestra como políticos y empresarios capitalistas, a través de estas delaciones y acuerdos, lograron salir ilesos en la justicia que, a su vez, sigue reprimiendo a los pobres, los trabajadores, los negros, mientras garantiza a los ricos y sus políticos la manutención de sus estilos de vida.