El directorio del organismo internacional se reunió este jueves para aprobar la tercera revisión del programa que lleva adelante con Argentina. Con el visto bueno a las medidas que lleva adelante Sergio Massa, se ratifica que para acceder a los próximos desembolsos, para pagar a su vez vencimientos con el mismo organismo, el país deberá profundizar el ajuste en 2023. La historia de un chantaje sin fin.
Jueves 22 de diciembre de 2022 19:00

El board del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunió este jueves con su titular, Kristalina Georgieva, al mando de la reunión. El organismo aprobó la tercera revisión del acuerdo que lleva adelante con Argentina y habilitó un desembolso de U$S 5.900 millones.
Vale recordar: de acuerdo a lo aprobado en el Congreso Nacional por el peronismo y Juntos por el Cambio, el país tomó una nueva deuda para pagar la deuda ilegal que había dejado Macri. El acuerdo incluye que Argentina renuncia en buena medida a su soberanía nacional, dado que el FMI hace revisiones trimestrales de la economía argentina, a las cuales condiciona esos desembolsos.
De hecho, el FMI publicó un comunicado que confirma la tercera revisión del acuerdo. El Banco Central ya informó que hoy las reservas cerraron en U$S 43.263 millones. Esto implica una suba de U$S 4.211 millones en relación al cierre de ayer, que es menor a los U$S 6.000 millones que desembolsó el organismo ya que deben restarse los pagos al propio organismo por el préstamo stand by.
Estos pagos ascienden a unos U$S 900 millones, que el Gobierno habría girado incluso antes de el directorio del Fondo aprobara la tercera revisión, a los que hay que agregar otros pagos de vencimientos por $ 2.800 millones que tendrán lugar con el FMI esta semana.
En este marco, la nueva aprobación del FMI implica el visto bueno al plan de ajuste que está llevando adelante el ministro Sergio Massa, con apoyo de Cristina Kirchner. De hecho, el informe del staff del FMI, previo a la reunión, subraya que “la prudente gestión macroeconómica y los esfuerzos para movilizar financiamiento externo están respaldando la estabilidad macroeconómica, se está restableciendo el orden fiscal, moderando la inflación, mejorando la balanza comercial y fortaleciendo la cobertura de reservas”. El Fondo exige más ajuste: el comunicado señala que "se necesitará la consolidación fiscal según lo presupuestado para respaldar los procesos de desinflación y acumulación de reservas, aliviar las presiones financieras y fortalecer la sostenibilidad de la deuda". Sacando el palabrerío técnico, es un saludo al camino encarado de ajuste fiscal, altas tasas de interés de efecto recesivo y medidas como el dólar soja, que son una enorme concesión a los grandes poderosos del campo.
El directorio del Fondo ratifica que hay que reducir el déficit fiscal primario al 1,9% del PIB en 2023, es decir que los objetivos del programa permanecerán sin cambios durante el año próximo. Además señala que "el amplio apoyo político para las políticas del programa sigue siendo fundamental en el período que se avecina”. Este sendero es una piedra más en el camino del peronismo hacia las elecciones, aunque, de hecho es un producto mismo de la política que adoptaron que, al legitimar la herencia de Macri llevó a la situación actual en la que un 43,1 % de la población vive en situación de pobreza.