Una reseña de la película Una novia de Shangái (2016), de Mauro Andrizzi. Estreno jueves 29 de septiembre.

Diego De Angelis @DieDeAngelis
Jueves 29 de septiembre de 2016
Ya sea por su intrínseca extravagancia, por su peculiaridad, o sencillamente por su distancia geográfica y sobre todo cultural, a primera vista Shangái es, desde la perspectiva del visitante circunstancial, una ciudad fantástica. Una ciudad ya de por sí dispuesta a sucesos extraños, a historias imposibles. Cómo acercarse entonces a ella, cómo capturar cinematográficamente, sin pretensiones de grandilocuencia, el halo de irrealidad que la envuelve. Cómo, en definitiva, realizar una película sobre una ciudad irreal. Una posibilidad podría ser contar lo que el cine buscó contar siempre, desde el principio: historias de fantasmas.
Una secuencia de preguntas que Una novia de Shangái (2016), la nueva película de Mauro Andrizzi, pareciera conservar como principio organizador de sus operaciones. El film intentará explorar la irrealidad que la mítica ciudad china exhibe sin perder de vista en ningún momento la desenvoltura y la libertad que suelen definir a una mirada ajena. Desenvoltura y libertad en la puesta en escena, en la versatilidad que ostenta su proceder formal. Hay desde el inicio del film una correspondencia entre su propuesta y el contexto urbano donde sucede. Andrizzi trabajará en la configuración de un universo muy particular que se revelará fundamentalmente en el encuentro entre la modernidad de una ciudad y la más añeja de sus tradiciones.
El film presentará como anticipo una vieja costumbre sentimental del siglo XVII que aún persiste en China: los “casamientos fantasmas”. Una forma de matrimonio donde, a partir del entierro conjunto de cuerpos, los amantes podrán perpetuar su amor ad infinitum y acompañarse durante el viaje al más allá. De eso tratará precisamente la historia. Dos ladrones de poca monta -un tal Hugo, un tal Johnny-, dos vagos, dos tipos de la calle sin domicilio ni familia, dos eternos perdedores, serán convocados una noche por un fantasma enamorado que busca unirse con la mujer con quien mantuvo en el pasado un romance secreto. Con la promesa de una cuantiosa suma de dinero, Hugo y Johnny deberán meterse en el cementerio y llevar el cuerpo de la mujer hacia el puerto, para que pueda ser trasladado hacia el pueblo del fantasma.
Así comenzará un derrotero a través de las calles de Shanghái. Con el ataúd a cuestas, Hugo y Johnny recorrerán diferentes partes de la ciudad: el mercado, la autopista, el puerto, la noche. Se cruzarán con extraños personajes que ayudarán a los protagonistas en su infrecuente aventura urbana. Una trayectoria puntuada por breves apariciones en off del fantasma enamorado, quien recitará con pasión sus cartas de amor. Pero también por las esporádicas ensoñaciones de los protagonistas, fantasías de un golpe de suerte que les permita a los vagabundos escapar de su pringosa realidad y viajar hacia una imaginaria Latinoamérica. Su travesía estará acompañada por la música de Moreno Veloso y Daniel Melingo. Hermosas canciones que terminarán por delinear una sensibilidad especial para una ciudad romántica y misteriosa.
Una novia de Shangái es una película encantadora. Un trip extravagante. Un viaje por territorio desconocido que preservará justamente aquello que no suele preservarse y que resulta decisivo: una mirada extranjera que sea capaz de imaginar nuevas historias. Historias imposibles. Filmar con esa convicción y dejarse llevar.
Una novia de Shangái (2016)
Reparto: Lorena Damonte, Jiao Jian, Hu Chen-gwei, Sun Yu-han.
FICHA TECNICA
Dirección: Mauro Andrizzi
Guion: Mauro Andrizzi
Fotografía: Yao Zi-long
Música: Moreno Veloso & Daniel Melingo
Año: 2016 | Argentina-China
Trailer oficial:

Diego De Angelis
Nació en Buenos Aires en 1983. Licenciado en Letras en la UBA, escribe sobre literatura y cine en diferentes medios. Programa y coordina el ciclo "Cine para lectores".