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Red Internacional
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Opinion. Una CUT para la lucha

La reciente marcha por el Día Internacional del Trabajador tuvo como resultado la movilización de 20 mil trabajadores, de distintos sectores de la economía organizados a través de sus sindicatos y organizaciones de mayor grado. La movilización fue en tono de exigir en las calles cambios estructurales en la legislación laboral que rige desde Dictadura y contra la corrupción.

William Muñoz

William Muñoz Trabajador Industrial

Domingo 3 de mayo de 2015

Es que la discusión del proyecto de ley que reformará el actual Código
Laboral, abre un debate de intereses contrapuestos, los ánimos se crispan y salen pronunciamientos. Por una parte, los empresarios se plantean en contra de cualquier modificación, se organizan y amenazan que con una reforma pro sindical las inversiones se irán, produciendo desempleo. Por otro lado, los trabajadores y sus dirigencias sindicales, donde la CUT con un zizgeo constante pasó del acuerdo con el Gobierno a criticarlo por la "letra chica", todo esto debido a la presión que han ejercido trabajadores al no considerar como suficiente la reforma.

A lo largo del país se desarrollaron distintas marchas y manifestaciones, conmemorando la fecha. En Santiago se realizaron dos, una que fue convocada por la Central Unitaria de Trabajadores, desde Plaza Lo Héroes con dirección a calle Portugal, donde marcharon alrededor de 20 mil personas, finalizando en un acto donde representantes de la Nueva Mayoría y de la CUT dieron palabras como fue el caso de Bárbara Figueroa.

En la marcha hubo un sector importante de trabajadores y organizaciones políticas que son críticas a la actual dirección de la CUT , como es el caso de Alternativa Obrera, agrupación de trabajadores convencidos de la necesidad de desplazar a las actuales direcciones de la central con el objetivo de recuperarla de la burocracia sindical y ponerla en función de la lucha de la clase trabajadora, como una herramienta de organización de base.

Además cerca de 4 mil personas participaron en la convocatoria realizada por el Comité de Iniciativa por la Unidad Sindical (CIUS), que comenzó en Alameda con Brasil y terminó en medio de la represión y los gases en el frontis de la USACH.

¿Por qué dos marchas en Santiago?

Debemos ver que diversos sectores de los trabajadores vienen cuestionando profundamente la actual normativa laboral que nos rige, situación que ha hecho que el actual Gobierno se vea en la obligación de proponer una reforma laboral. En este marco la reforma no está dejando satisfechos a todos, desde el inicio de la propuesta de ley, se van mostrando distintas posturas hacia la reforma como “una reforma sin letras chicas” o “no queremos una reforma neoliberal”.

Es por eso que la CUT viene de pasar del total apoyo a una “reforma histórica” como la llamó Bárbara Figueroa, sin mayores cuestionamientos ni oposición, a saltar a criticar al Gobierno, lo que no se podría entender sin el creciente cuestionamiento que viene teniendo sectores de trabajadores, demostrado en el reciente paro productivo portuario-minero-forestal de advertencia.

Por otro lado, el Comité de Iniciativa por la Unidad Sindical (CIUS) llamó a marchar de forma paralela “porque la CUT no nos representa”. En este sentido, lo que hacen de fondo es igualar la dirección del organismo a sus bases y afiliados, y terminan dividiendo a los trabajadores de base. Se niegan a dar una pelea y actuar como un bloque con el objetivo de desplazar a la burocracia sindical porque en su estrategia de lucha no está la noción de darle una pelea a esta ni tampoco recuperar los organismos de base de los trabajadores, al revés, plantean hacer otra central de trabajadores paralela a la CUT.

Con Alternativa Obrera en la marcha

Trabajadores y dirigentes sindicales marchamos tras las banderas de recuperar la CUT, representantes de trabajadores de Komatsu Reman, Coca- Cola, Correos de Chile, Fruna, trabajadores de las telecomunicaciones, mineros del sindicato SMC de Rancagua, club deportivo Unión Obrera, entre otros. Preparamos una intervención simbólica en repudio a la actual legislación laboral heredada de la Dictadura, quemamos un Código del Trabajo, ya que este hoy no nos beneficia, ni esta actual reforma laboral que toma puntos sentidos, pero está llena de letra chica, no cambia los pilares del trabajo precario ni la subcontratación o algo tan relevante y necesario coma la negociación por rama.

Luego alrededor de 400 personas nos congregamos fuera del metro Santa Lucía, donde realizamos un Acto del bloque combativo como una alternativa para recuperar la CUT. Vemos que es fundamental que los sindicatos portuarios, forestales, los mineros de la CTC y la misma CUT convoquen a un plan de lucha donde se fortalezcan organismos de base como los sindicatos o comités de paro, con el objetivo de que los trabajadores desde las bases organicen una movilización para conquistar cada una de sus demandas.

Uno de los puntos centrales en relación a lo anterior es que la estrategia de la CUT hoy pasa por la exigencia al Parlamento, presionar con alguna movilización aislada, y dar su entero apoyo a los Penta-parlamentarios de la Nueva Mayoría. En este sentido, el camino está lleno de peligros para los trabajadores, por lo que se abre la pregunta, ¿hacia dónde vamos? En un marco donde el Gobierno quiere dejar contentos con la reforma tanto empresarios como a trabajadores, con la reforma, se configura una reforma que dice fortalecer a los sindicatos, pero que no respuesta al trabajo precario y la profunda explotación. Es en este contexto que debemos apuntar a una mayor actividad de procesos de lucha, con combatividad y por demandas que cuestionen al mismo Código.

La clave pasa por el florecimiento de la organización de base y por disputarle los espacios a la burocracia sindical. Debemos poner a la CUT a tono para la lucha, lo que es una tarea de todo dirigente sindical que pretende aportar en que se forje un movimiento sindical combativo, clasista, que no confíe en el Parlamento y las autoridades, sino que en sus propias fuerzas.