Sol Schmal del colegio Mariano Acosta y Valentina Toledo del Colegio Nacional de Buenos Aires nos cuentan la experiencia de su primer Encuentro de Mujeres.
Miércoles 12 de octubre de 2016 23:28
La ciudad de Rosario fue testigo del 31° Encuentro Nacional de Mujeres. Miles y miles que se rebelaron en las calles contra el machismo, exigiendo derechos nunca antes obtenidos y hablando con la voz que mucho tiempo atrás no tenian.
Con Pan y Rosas marchábamos en la columna más grande, lo que personalmente nos llenó de orgullo. Y habia al menos una militante de remera violeta participando de cada taller, dando la pelea contra partidos que se oponían a votar o incluso a sacar el tema de que la próxima sede sea en Buenos Aires como si fuera un tema "tabú".
Por más que trataron de ignorar nuestra propuesta fue casi inevitable que en algunos talleres no se pusiera en practica el método de la votación y el resultado mostraba claramente que la mayoría elegíamos que la próxima sede del encuentro sea en Buenos Aires.
El dia domingo se llevó a cabo la marcha, multitudinaria era poco decir. Ocupaba cuarenta cuadras y Pan y Rosas siete.
Nos la pasamos cantando, saltando y disfruntando. Fue una enorme experiencia para las que ibamos por primera vez. Toda la emocion se convirtió en enojo, cuando llegando a la Catedral nos esperaba la policia con balas de goma y más. Y eso nos dejó una imagen impecable de los repudiable y machista que son los gobiernos.
Para esta altura ya estábamos muy cansadas. Habíamos pasado tres noches de poco dormir, peleando y debatiendo en todos los talleres pero también disfrutándolos. No íbamos a irnos sin pelear para que la sede del próximo encuentro se decida por mayoría.
El acto de cierre del domingo fue bajo la lluvia, donde se gritó y surgieron increíbles pogos. Mientras cantábamos, esperábamos a que la Comisión Organizadora (CO) leyera las actas. Pero con la excusa de la "falta de sonido", ese momento nunca llegó. Las propuestas no llegaban a todas las mujeres presentes.
Lo único que se escuchaba era a una minoría cantar por Chaco y en ese momento la mayoría guardó silencio. Nada quedaba muy claro así que suponemos que se estaba "votando".
Una alegría increíble se sentía entre las banderas violetas. Eramos mayoría las que queríamos que la próxima sede sea Buenos Aires. Y asi lo gritamos.
A pesar de ello, otros partidos como el PCR y Patria Grande (La Mella) tomaron medidas para que el destino sea Chaco. Lo cual no sorprende viniendo del PCR que fue al Vaticano a sacarse fotos con el Papa Francisco hacia unas semanas.
Lo que pasó ese dia es un claro ejemplo de que no respetan ni su propio sistema de "aplausómetro".
El próximo encuentro supuestamente es en Chaco, por razones que no sacaron a la luz, pero por nuestro lado, la vamos a seguir peleando. No vamos a dejar que se lleve a cabo sin antes dar pelea. ¡No pueden avanzar así sin mas sobre la decisión de todas nosotras!