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Red Internacional
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REAJUSTE SUELDO MÍNIMO. Una burla el aumento de $6 mil del salario mínimo que podría convertirse en ley post votación en Diputados

Este jueves se votó casi por unanimidad en el Senado la propuesta hecha por el Gobierno respecto al salario mínimo, el cual irrisoriamente aumenta 6 mil pesos. Hay estudios que evidencian lo miserable del aumento y el sueldo mínimo en el país, el que está 230 mil pesos distantes de la línea de la pobreza en Chile, lo que es una verdadera burla por parte de Piñera y Briones, mientras a los empresarios les regalan 2 mil millones de dólares. La unidad y organización de la clase trabajadora se hace urgente ante un momento en que los empresarios profundizan la crisis sobre los hombros de nuestras familias.

Martín López

Martín López Trabajador del Litio

Viernes 9 de octubre de 2020

Con 34 votos a favor, 2 en contra y 3 abstenciones, entre las cuales se encuentra la del senador Juan Ignacio Latorre, militante de RD del Frente Amplio, se acordó en la sala del Senado el burlesco aumento del sueldo mínimo por $6.000, pasando de $320.500 a $326.500, apoyando así la propuesta del ministro de Hacienda, Ignacio Briones.

Este aumento correrá para las y los trabajadores mayores de 18 años hasta los de 65 años, mientras que el aumento para los menores de 18 años y mayores de 65 años pasa de los $224.704 a los $243.561.

Esta propuesta miserable que vuelve para ser votada en la Cámara de Diputados, bajo la excusa de que es lo más sano para el país por el momento que atraviesa la economía producto de la pandemia como lo ha declarado Piñera y Briones, no es más que una profundización en la precarización de la vida de millones. Este nuevo salario mínimo, según el nuevo estudio de la Fundación Sol, llevado adelante por el economista Marco Kremerman, estaría $230.000 distante de la real línea de pobreza en el país, revelando que un sueldo acorde a la canasta debería estar por sobre los $500.000, ya que, una familia para salir de la pobreza debería recibir un sueldo de aproximadamente $554.000 brutos.

Mientras el Gobierno ofrece migajas a las familias trabajadoras, de las cuales más de 890 mil trabajadores y trabajadoras reciben el sueldo mínimo o menos-según datos de Kremerman- y donde el 70% de los trabajadores del mundo privada gana menos $455.000 líquidos, Briones y compañía no tienen pudor en regalarle 2 mil millones de dólares a los empresarios para la reactivación de la economía y del empleo, los cuales desde ya serán empleos más precarios llenos de flexibilidad laboral como la polifuncionalidad, disminución de sueldos entre otras formas de abaratar costos por parte de los empresarios. Esto no es más que la muestra del desprecio de Piñera y sus amigos los empresarios contra las y los trabajadores, ya que las regalías para los capitales nacionales y transnacionales de miles de millones de dólares, que salen de los fondos fiscales, no son ni nada más ni nada menos que el dinero de la mayoría de las familias trabajadoras del país, que a través del IVA componen más del 50% del Producto Interno Bruto en Chile.

Otro de los falsos argumentos que Briones dio para respaldar esta burla contra el pueblo trabajador, fue que “el salario mínimo no lo paga el Gobierno, sino que principalmente las Pymes”. Primero por las regalías del Gobierno a los empresarios a través del Subsidio al Empleo y segundo porque en el país existen magnates como Luksic que tiene al 70% de los trabajadores portuarios de Antofagasta bajo el salario mínimo, lo que se traduce en los 30 días de huelga que llevan ante la intransigencia de la familia más millonaria del país.

Retomar el camino de la huelga general e imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana contra la precarización de la vida de millones

Hasta ahora la CUT dirigida por el Partido Comunista, no ha pasado más allá de las tibias declaraciones de desacuerdo con la propuesta del Gobierno y la previa reunión en la Comisión del Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados, la cual no tuvo ni un resultado.

En esta ubicación, una vez más las direcciones de la principal central de trabajadores del país, que se fue a cuarentena antes de la pandemia y abandonó la consigna Fuera Piñera después del histórico paro del 12 de noviembre del año 2019, han dejado pasar otro ataque más a las familias trabajadoras, a la que se suman la Ley de Protección el Empleo que hoy tiene a más de 800 mil familias suspendidas sin la certeza de volver a trabajar, y que se suma a los 1,7 millones de desempleados en el país.

Las y los trabajadores no tenemos por qué pagar los platos rotos de la crisis económica y sanitaria de la cual nuestras familias no tienen responsabilidad. Por lo mismo, no podemos seguir aguantando que nos pasen ataques mientras el Gobierno salva a los empresarios cargando la crisis sobre nuestros hombros.

Es necesario, que las y los trabajadores exijamos a las grandes centrales como la CUT, a las direcciones de los grandes sindicatos de los sectores estratégicos del país, levantar asambleas de base donde podamos discutir y acordar un verdadero plan de lucha para enfrentar la crisis y el ataque de los empresarios y el Gobierno.

Hay que retomar la fuerza de las movilizaciones de octubre, retomar el camino de la huelga general del 12 de noviembre que hizo tambalear a Piñera, para que sobre la caída de este Gobierno y con la fuerza de millones impongamos una Asamblea Constituyente Libre y Soberana donde podamos discutir y decidir sobre los reales problemas que aquejan a las familias trabajadores y que no sigan decidiendo aquellos Diputados y Senadores que ganan millones de pesos, que ganan 30 veces más que el sueldo mínimo. Retomar el camino de movilización para que a través de esta instancia podamos luchar por un sueldo mínimo de $500.000, prohibir los despidos por ley y la reducción de la jornada laboral para repartir las horas de trabajo para terminar con la cesantía. Todo esto financiado con los impuestos a los super ricos y con la nacionalización de los recursos naturales como el cobre y el litio bajo control de las y los trabajadores y las comunidades, para que la crisis la paguen los capitalistas y no nosotros.