Entrevistamos a Leila Schwindt, estudiante de Periodismo y Sofía Mata de Bellas Artes en La Plata, sobre la marea verde, la unidad obrero-estudiantil con los astilleros, y cómo continuar estas luchas desde los encuentros anticapitalistas del 6 de octubre.
Lunes 1ro de octubre de 2018 09:16
Entrevistamos a Leila Schwindt estudiante de Periodismo y Sofía Mata de de la Bellas Artes de la Univ. Nac. De La Plata (UNLP), donde vienen de protagonizar tomas de facultades y movilizaciones que forjaron unidad entre estudiantes y trabajadores para enfrentar el ajuste, para conocer sus reflexiones sobre la continuidad del movimiento de mujeres y su rol en esta situación.
El sábado 6 está convocando a un encuentro en Argentino Juniors CABA, de forma simultánea con otros puntos del país, en el marco de los actos anticapitalistas que impulsa Pan y Rosas, el Movimiento de Agrupaciones Clasistas y la Juventud del PTS junto a sus agrupaciones.
El 8A fueron cientos de miles de mujeres que llenaron las calles por el aborto legal, pero el Senado votó en contra, cómo siguió esta pelea?
Sofia: Las miles de mujeres que hicieron reventar la Plaza Congreso dieron un primer paso muy importante, en sacar lecciones de quienes son sus enemigos, una casta política reaccionaria con la Iglesia y un Papa que nos dice a las mujeres que somos nazis, pero ellos llevaron adelante una campaña para que las pibas pobres se sigan muriendo a cada hora en la clandestinidad.
Leila: Muy lejos de retroceder la principal reflexión es que los pañuelos verdes de las calles no se van, y se les suman los naranjas para pelear por la separación de la Iglesia del Estado, para que los curas dejes de ser financiados a costa nuestra y se vayan a laburar. Estas discusiones se llevaron a cada lugar de estudio para seguir organizadxs no sólo por el aborto sino frente al ajuste brutal del FMI.
Para vos, ¿hay continuidades entre la marea verde y el movimiento estudiantil que se organiza en las universidades? ¿Cuáles se expresaron en el conflicto?
Sofia: La marea verde fue un factor clave en el conflicto educativo para que surja el movimiento estudiantil. Los mismos estudiantes que hicieron vigilias en sus colegios y facultades por el aborto legal, son los que estuvieron a la cabeza de redoblar apuestas y organizarse en asambleas inter-estudiantiles multitudinarias, hacer comisiones de mujeres, tomar sus facultades por semanas haciéndole frente a las autoridades que pactan el recorte del presupuesto universitario con Macri. Incluso se expreso en asambleas multitudinarias como fue en Córdoba, que los estudiantes votaron sacar las vírgenes de la Universidad. Acciones revulsivas de una nueva juventud que ante todo quiere decidir sobre su futuro.
¿Qué rol opinas que pueden jugar todas las estudiantes que se vienen organizando, en medio del ajuste?
Leila: Nosotros estuvimos acompañando a los trabajadores del Astillero el día que los reprimió la policía acá en La Plata. Esa misma noche, mientras esperábamos que liberen a todos los detenidos, nos llegaban mensajes de estudiantes de toda la universidad preguntando por la situación y si se iba a hacer una nueva movilización; muchos se acercaron esa misma noche a dar apoyo. Lo que no supo prever el gobierno de Vidal es que al día siguiente, en el marco de una movilización por la educación pública, se iban a abrir paso a las columnas de los trabajadores cantando “qué cagaso, qué cagaso, obreros y estudiantes como en el Cordobazo”.
Esa unidad lejos de quedar en el pasado volvió a confluir en posteriores movilizaciones, asambleas; el día que se hizo la permanencia en el ARS, donde los estudiantes de las tomas fuimos a llenar de fuerza y de moral clavando nuestra bandera con la inscripción de “estudiantes en lucha, facultad tomada”.
La historia no son libros muertos como nos dice la academia, y en momentos de crisis se deja ver la experiencia viva de generaciones pasadas y una clase trabajadora que desata fuerzas al revelarse contra el atropello de los de arriba.
Las estudiantes tienen la principal tarea de ser la vanguardia para que el conjunto del movimiento de un paso al frente en organizarse contra los planes de ajuste que solo trae más hambre y miseria para todo el pueblo trabajador. La próxima parada es volver ser miles en el Congreso el día que se vote el presupuesto 2019, a dar la revancha con la misma casta política que nos negó el derecho a decidir y que hoy quiere hacer una sangría con ese presupuesto.
El 6 de octubre hay un acto anticapitalista. Para vos, ¿qué significa y por qué la juventud tiene que ir?
Sofia: El 6 de Octubre vamos a demostrar que este gobierno no nos va a amedrentar con amenazas ni represión; que hay una alternativa distinta que esta vibrando al calor de la fuerza de los Astilleros, y una nueva juventud que retoma lo mejor de la tradición del movimiento estudiantil que nos dejo el Corobazo, la reforma educativa y las peleas contra la LES.
Leila: La participación de la juventud en este acto es imprescindible para poner en pie una gran fuerza social que junto a los trabajadores se preparen para dar un gran golpe, para evitar que se vote el presupuesto de miseria, para dejar de pagar la deuda, para que toda la plata que va a parar en manos de los especuladores y la iglesia, vaya para la educación, la salud y vivienda.
Frente a los cantos de “hay 2019” del peronismo que son funcionales al ajuste, queremos mostrar toda esta fuerza y levantar un programa distinto, para que esta crisis la paguen los capitalistas.