El 5 de marzo, la izquierda anticapitalista presentó a Sergio Moissen como aspirante a una candidatura independiente a la Constituyente de la CDMX. Desde entonces desplegamos una intensa campaña.
Martes 22 de marzo de 2016
Todos los que militamos la campaña, estudiantes, jóvenes, trabajadores, maestros, entendemos esta primera fase como una batalla contra el régimen político. Todo en la reglamentación del Instituto Nacional Electoral (INE) está hecho para que no lleguemos. Las organizaciones de izquierda y obreras estamos proscritas. Las candidaturas independientes tienen innumerables obstáculos para triunfar. Nos piden 75 mil firmas en un mes y antes tuvimos que cumplir múltiples requisitos para registrarnos. Pero la estamos peleando.
Desde el 5 de marzo, decenas y decenas de militantes del Movimiento de los Trabajadores Socialistas (MTS) junto a amigos, familiares, simpatizantes y amigos tomamos las calles. En la universidad vamos salón por salón hablando de la propuesta que representan Sergio Moissen y Sulem Estrada como suplente, ambos profesores. En las plazas públicas hablamos todos los días con mucha gente, trabajadores, amas de casa, estudiantes y jóvenes. En las fábricas y los centros de trabajo, les explicamos a compañeros y amigos que los trabajadores tenemos que votar trabajadores y no patrones. A través de redes sociales hemos recibido múltiples muestras de apoyo.
Más de una decena de compañeros han sido detenidos en la agitación de nuestro proyecto y programa porque además de exigirnos las 75 mil firmas, nos acosa la policía en el metro.
Nada nos detiene. Porque entendemos que conquistar un constituyente que se reclama socialista y que pueda darle voz a las aspiraciones de amplios sectores de jóvenes y trabajadores, sería inédito en la historia de la ciudad. Porque aunque no pensamos que las cosas van a cambiar para las masas laboriosas de la ciudad en una Constituyente a modo de Enrique Peña Nieto y Mancera si opinamos que hace la diferencia ocupar una tribuna que por ahora está vedada para los de arriba.
Y que esto junto a las luchas cotidianas que dan las masas capitalinas si puede cambiar las cosas: para las trabajadoras precarias de intendencia del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) y todo el sector público, para los maestros que luchan contra la Reforma Educativa, para los pueblos originarios que luchan por preservar sus recursos de la rapiña empresarial, para las mujeres que luchan contra el feminicidio, para los jóvenes que luchan contra la criminalización.
Estamos en la última recta. Te invitamos a apoyarnos y lograrlo, a ser parte de un gran movimiento en la ciudad para que la izquierda anticapitalista entre a la Constituyente.