La economía viene creciendo. Pese a esto, el gobierno y los empresarios hablan de cautela; aun cuando Piñera reconoció que el empleo no avanza al mismo ritmo que la economía.

Pablo Muñoz Dirigente Sindicato Interempresa Ferrocarril Antofagasta (FCAB)
Miércoles 11 de julio de 2018
Es que los empresarios vienen ganando más, pero esto no se traduce en mejores condiciones de trabajo. Esta es la realidad en la que se vive en la región de Antofagasta.
Miles de toneladas de cobre corren por las venas de la ciudad de Antofagasta gracias al esfuerzo de miles de trabajadores que extraen el mineral desde sus entrañas y echan a andar la ciudad. De estos Luksic saca sus millonarias ganancias, mientras en el ferrocarril, los sueldos alcanzan apenas para cubrir lo básico, en una de las ciudades más caras de Chile.
Estos días en el ferrocarril despidieron a 19 trabajadores, en uno de los múltiples Rut de FCAB (Ferrocarril Antofagasta Bolivia), ya antes se había despedido a uno de los dirigentes sindicales, Nicolás Bustamante, quien lleva meses luchando por su reincorporación y que hoy esta reincorporado provisoriamente.
Los despidos son por necesidades de la empresa, artículo 161. Pero ¿cuáles son las necesidades del grupo Luksic? que es el principal grupo económico de Chile y que sólo en el área donde se efectuó del despido (FCAB Shippers), el año pasado obtuvo ganancias por más de 1.230 millones de pesos.
La única “necesidad” de Luksic es aumentar sus ganancias. Para él, no es problema dejar a 19 familias sin su sustento en la región con mayor desempleo de Chile (9,4%). Se excusa en que bajará la producción por la huelga de Escondida, pero nada le costaría reubicar a los trabajadores en otro lugar de trabajo.
¿Por qué es tan necesario rechazar los despidos?
A nivel nacional hay importantes despidos como el cierre de Maersk, que cerró su planta de contenedores en San Antonio y que significó el despido de 1.209 personas; CIAL constructora que operaba en La Araucanía y que dejó también a otras 1.200 personas sin su fuente de trabajo, entre otras. También en Chuquicamata, se anunciaron 1700 despidos (1).
Todo esto, en un contexto internacional donde EE.UU. y China vienen en importantes disputas comerciales que amenazan el precio del cobre, y donde los empresarios, tanto chilenos como extranjeros, quieren que los platos rotos los paguemos los trabajadores.
Hay quienes pueden pensar que esto se resuelve buscando un nuevo trabajo, pero la inestabilidad laboral y las condiciones de trabajo precarias, amenazan con avanzar a pasos cada vez mayores. No se trata de que cada trabajador o trabajadora cuide su puesto de trabajo, sino de que cómo todos los trabajadores y trabajadoras nos unimos para enfrentar los despidos y no nos dejamos pisotear. De que nos echen a la calle en la incertidumbre, de que, si hoy son 19 familias, mañana puede ser cualquiera. Se trata de doblarle la mano a la empresa.
La unidad de las y los trabajadores contra los despidos
Hoy desde la Coordinadora contra los despidos y en defensa de las luchas de las y los trabajadores, venimos impulsando un fondo de resistencia para que los despedidos puedan sostenerse en la lucha por su reincorporación y diversas acciones, partiendo por una concentración en Antofagasta Santiago, Valparaíso y otras ciudades, en denuncia al grupo Luksic y contra los despidos.
Sabemos que nos estamos enfrentando a un gran enemigo. Por lo mismo, necesitamos de la máxima solidaridad de los trabajadores(as), organizaciones sindicales y políticas, ponerlas al servicio de amplificar la voz de los despedidos para hacerle frente a la empresa.
Hacemos un llamado también a las organizaciones sindicales y políticas que se plantean defender los derechos de las y los trabajadores, a que pasen a la acción. A los parlamentarios del Frente Amplio, a los que muchas hemos visto criticar los altos sueldos parlamentarios, los invitamos a poner sus dietas parlamentarias al servicio de esta lucha.
Como por ejemplo en Argentina, los parlamentarios del FIT ponen sus sueldos al servicio de las luchas de las y los trabajadores; no podemos permitir que esta lucha se caiga por hambre.
A las centrales y a los distintos sindicatos los invitamos a unirse a esta coordinadora, y a aportar a este fondo de solidaridad, en particular a los distintos sindicatos del ferrocarril a poner por delante la unidad de los trabajadores, así también el Colegio de Profesores y la CUT, los llamamos a aportar económicamente y solidarizar.