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Red Internacional
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Debates. Unidad de trabajadores y mujeres en el Partido Obrero Socialista de Recabarren

El debate político actual de sectores del feminismo radical, que propugna el “separatismo” y están contra los partidos, sepulta conquistas históricas en la lucha por la emancipación socialista de la humanidad: la unidad de trabajadores y mujeres y su organización militante en un partido. Fue el ejemplo del Partido Obrero Socialista que fundó Recabarren en 1912.

Nicolás Miranda Comité de Redacción

Miércoles 14 de junio de 2017

Antecedentes: primeros pasos en el movimiento obrero

Ya en 1870 se conocen las acciones de las mujeres obreras y de sectores populares para cuestionar su exclusión social y económica. Trabajadoras de las industrias textiles y de confección a domicilio, de los campamentos salitreros y de las minas del carbón, esposas de los obreros ferroviarios, se suman a las movilizaciones de los trabajadores.

Las mujeres proletarias en Chile ganaban protagonismo. Eran también cobradoras de tranvías, trabajadoras en los lavaderos de oro y en las minas.

El movimiento obrero crecía en fuerza y organización. En 1900 surgió la primera organización sindical, la Mancomunal de Obreros de Chile. En 1909 se fundó la Gran Federación Obrera de Chile (GFOCH), de carácter mutualista. En 1919, Recabarren logra su refundación, naciendo la Federación Obrera de Chile (FOCH), la primera central, de orientación clasista y socialista. Poco antes, en 1912, Luis Emilio Recabarren fundó en Iquique el Partido Obrero Socialista (POS). Entre sus fundadores, una mujer, Teresa Flores.

Era algo que auguraba un nuevo futuro. No se trataba de una mera presencia individual. El POS se proponía impulsar la lucha por la emancipación de las mujeres con la lucha por la emancipación de la clase trabajadora y toda la humanidad en el socialismo.

Impulsaron centros juveniles y centros femeninos. Se formó el Partido Obrero Socialista Femenino de Antofagasta, cuyas primeras dirigentes fueron Laura Alfaro y Julia González; y el Centro Femenino Rosa Luxemburgo de Viña del Mar.
Era una batalla estratégica que los primeros luchadores socialistas de la clase obrera en Chile se proponían librar.

Luis Emilio Recabarren a contracorriente

Las concepciones patriarcales dominantes, al servicio del capitalismo, eran promovidas por los partidos de la burguesía. Las mujeres no solo eran “relelagadas a tareas propias de su género”, sino que ni siquiera tenían derechos políticos y civiles.

A contracorriente, uno de los fundadores del movimiento obrero en Chile, de la FOCH, y de sus primeras organizaciones políticas de clase que se planteaban la lucha por el socialismo, el Partido Obrero Socialista (POS) y el Partido Comunista, de la mano de Belén de Sárraga, planteaban que la lucha de los trabajadores era también la lucha de la emancipación de la mujer y por mejores condiciones de vida para toda la familia obrera.

Era la lucha común de los explotados y oprimidos, contra la relegación a la que las mujeres eran condenadas, en interés de los intereses capitalistas y sus instituciones, como la Iglesia.

Recabarren, de la mano con Belén de Sárraga, atacaba a la Iglesia Católica por relegar a la mujer a la reproducción y las tareas del hogar. Atacó también a la burguesía que utilizaba el patriarcado en su beneficio, no considerando a la mujer como sujeto político y de la lucha de clases.

Belén de Sárraga, su pedagogía y su lucha

Belén de Sárraga era una médica anarquista española, que en gira por Latinoamérica visitó Chile en distintas ocasiones.

Unió su lucha a la del movimiento obrero y de sus organizaciones sindicales, como la FOCH, y políticas, como el POS.

Recabarren le propuso realizar una gira por el norte en 1913. Para educar, y prepararse para luchar junto a los trabajadores y sus organizaciones sindicales y política, por la emancipación de las mujeres.

La prensa burguesa la trataba de "estafadora, divorciada, vieja, fea, prostituta y sin hijos", y llamaba a boicotear sus conferencias.

Otra gran mujer sería protagonista, la futura compañera de Recabarren, Teresa Flores.

Recabarren y Teresa Flores: feminismo y socialismo

Fueron compañeros de vida y de lucha. Teresa Flores era una militante política de las ideas socialistas del POS y la FOCH. Dictaba conferencias, realizaba giras por las oficinas salitreras, junto con Recabarren fundaban las secciones del POS y la FOCH en el Norte y todo Chile.

Fundó centros de asociaciones feministas entre las familias de los obreros.
Convocaba a las mujeres a la militancia, sindical y política en la lucha por el socialismo.

En 1916 Recabarren y Teresa Flores en una gira por el sur de Chile dictaron su conferencia La mujer y la educación, donde afirmaron que "las industrias y la propiedad, que arrojan a la mujer del hogar y la esclavizan al trabajo; la guerra que le mata sus hijos, sus maridos, sus padres y sus hermanos; las leyes que la convierten en un ente sin razón han motivado dos movimientos emancipadores de la mujer, llamados feminismos y socialismo".

Las luchas unidas de las y los trabajadores

En esas décadas el movimiento obrero se expandía, crecía en número y extensión. Se organizaba. Luchaba. Mujeres y hombres trabajadores.

Aumentaba la participación laboral femenina, que alcanzó poco más del 30% de la fuerza de trabajo manufacturera, especialmente en las industrias de la confección, textil, y del tabaco.

Surgían sindicatos de mujeres. Y también, sindicatos mixtos.

Y luchaban unidos: las mujeres alcanzaron un 40,7% de participación en las huelgas y movilizaciones obreras.

Era una batalla. Muchos cuestionaban la explotación de las mujeres pero para "liberarlas" de ese trabajo mal remunerado porque las alejaba de sus roles naturales, debilitaba la familia obrera y que además, amenazaba la virtud y moral femenina.

Para otro, se trataba de la unidad en la lucha por la conquista de sus derechos y la emancipación en camino del socialismo. Era una batalla. No solo de ideas. Para Recabarren el camino era la organización común en los sindicatos y en sus partidos. No estaba exento de prejuicios. Pero era este el camino que abría un nuevo porvenir. En las mancomunales y las sociedades de resistencia, con mayor peso del anarquismo, también se buscaba integrar a las mujeres a la lucha común, y cuestionando el poder masculino sobre la mujer, no sólo en la fábrica, sino también en el hogar.

En la prensa obrera se debatía, por ejemplo, sobre la "doble esclavitud" que afectaba a las mujeres. Nacía dentro de la lucha común el llamado feminismo obrero, reconociendo que además de las demandas comunes, había otras específicas por su condición de género. Surgió la prensa obrera femenina, como con el periódico "La Alborada", o "La Palanca", órgano oficial de la Asociación de Costureras de Santiago.

Donde proponían su emancipación en el hogar, en la calle y en los talleres.
Abriría nuevas batallas. Se tendía a contraponer las demandas de las mujeres a las de clase. La tensión se mantuvo, pero se fue avanzando en mantener la unidad de explotados y oprimidos.

Organizaciones de masas

Con Belén de Sárraga se constituyeron Centros Anticlericales, el primero en Valparaíso. Duró poco. ¿Cómo se expandieron? Al unir sus luchas a las de los trabajadores. En el Norte, con las giras con Recabarren, crecieron y se desarrollaron. El primer directorio del centro femenino Belén de Sárraga de Iquique estuvo conformado por: Teresa Flores, Juana A. De Guzmán, Nieves de Alcalde, Luisa de Zabala, María Castro, Pabla de Aceituno, Ilia Gaete, Adela de Lafertte, Margarita Zamora, Rosario de Barnes, Rebeca Barnes.

¿Qué planteaban? La promoción del laicismo, la denuncia de la carestía de la vida y los abusos del sistema de las pulperías, el derecho al descanso dominical de las trabajadoras, campañas contra el alcoholismo, la promoción de las ideas de emancipación de la mujer.

Allí preparaban conferencias de distintos temas, lecturas de poesía, obras de teatro. En Iquique participaron en el grupo teatral Arte y Revolución, del POS y de “El Despertar de los Trabajadores”.

Arte y Revolución, se planteaba "ayudar al desarrollo del pueblo y de la propaganda socialista por medio de representaciones cultas e ilustradas". Esto se replicó en distintas oficinas salitreras y en los puertos.

Una de las obras conocidas y hace poco representada, fue "Desdicha Obrera", de Recabarren. Teresa Flores era también actriz en muchas de estas representaciones. "Rebeldía" era la protagonista que presentaba la situación de explotación de las trabajadoras.

El fin era propagandizar la unidad de socialismo y feminismo, que tantos frutos estaba rindiendo en la organización de las mujeres y los trabajadores.
La unidad en el POS y sus organizaciones sindicales, más tarde en la FOCH, con sus distintas herramientas como la prensa obrera, los centros femeninos, el teatro obrero, fortaleció la unidad, la acción, y la lucha común de los trabajadores y las mujeres. Unidas y unidos en la militancia común.

Las capas medias darán sus primeros pasos también, con los Círculos de Lecturas, desde 1915, que reunía a mujeres de las clases medias laicas, cuya principal animadora era Amanda Labarca.

Los trabajadores avanzaban con tesón. En 1917 se formó el Consejo Federal Femenino de la GFOCH, que reaparecerá en 1921 como Federación Unión Obrera Feminista.

La participación de las mujeres en la FOCH era protagónica. Para 1924 la FOCH contaba con 121 consejos federados en todo el país, 16 eran femeninos y varios mixtos.

Contra la relegación de la burguesía y la Iglesia, fue una gran conquista de los militantes socialistas y sindicales de la época.

El intento actual separatista y anti-izquierda, es un retroceso histórico que busca sepultar estas experiencias y estas conquistas. Y que las y los militantes del Partido de Trabajadores Revolucionarios buscamos rescatar y traer a nuestras luchas del presente.

Fuentes: “Memoria Chilena” - “Protagonismo Social y experiencias de participación de las pampinas y trabajadoras de inicios del siglo XX”, de María José Correa y María Olga Ruiz - “Relaciones de género y liderazgo de mujeres dentro del PCCH”, de Yazmín Lecourt K.