La burocracia sindical de UGT y CCOO, se ha plegado a los intereses de la patronal minera y hace un frente común con ésta, en “defensa” de la minería del carbón.

Jorge Calderón Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza
Miércoles 15 de junio de 2016
La pasada semana, se firmo en Madrid el denominado “Acuerdo en Defensa de la Minería del Carbón y las Comarcas Mineras. El mismo fue firmado por la patronal minera (Carbunión), los sindicatos UGT y CCOO, PSOE, Ciudadanos y los gobiernos regionales de Aragón, Asturias, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
El documento firmado aboga por garantizar la quema de mineral nacional y permitir a las minas funcionar después del 2018 sin devolver las ayudas, algo casi imposible tras la reciente resolución acordada entre Bruselas y el Ejecutivo español para la clausura de ayudas a 26 explotaciones. El documento insta al gobierno resultante del 26-J a cumplir con los compromisos del último Plan del Carbón, que Rajoy ha obviado pese a suscribirlo en el 2013. Esto pasaría por asegurar que el 7,5% de la electricidad producida en España proceda de carbón autóctono.
PP, Podemos e IU no se suman al acuerdo
Esta iniciativa de patronal y sindicatos mineros ha suscitado intensos debates internos en estas formaciones. En el mismo seno del PP existen claras discrepancias, como pone de manifiesto la presencia de la Junta de Castilla y León -en manos de los populares- en esta alianza, así como por las fuertes críticas del ejecutivo de Juan Vicente Herrera al ex ministro de Industria, José Manuel Soria.
El caso de Podemos e IU aun es de mayor transcendencia. El primero, debido a su vocación ecologista, no está de acuerdo con que se siga usando un material tan contaminante, como el carbón y por ello no se ha unido al acuerdo.
Sin embargo es en IU, donde más ampollas está levantando esta decisión. Hay que recordar que esta formación tiene una fuerte vinculación con las comarcas mineras. En Teruel ostenta la alcaldía de Andorra, el principal pueblo minero de la provincia. La no firma de este acuerdo está provocando que más de un militante amenace con pedir su baja, si la coalición no rectifica y los dos partidos hacen una defensa clara de la minería. Estos mismos afiliados acusan a Garzón de plegarse a los intereses de Pablo Iglesias. Sin duda, la campaña electoral de las tres zonas mineras de León, Asturias y Teruel va a estar marcada por el plantón de la coalición Unidos Podemos al carbón.
Aunque compartimos, algunas de las demandas ecologistas de estas formaciones, estas no pueden basarse en la destrucción de cientos de puestos de trabajos. La quema del carbón no puede mantenerse mucho más tiempo. Debe haber una transición a otro modelo energético y productivo, pero esta no puede dejar en la cuneta a los mineros.
Los sindicatos al servicio de los intereses de su patronal subvencionada
Esta transición no puede estar dirigida por la patronal minera. Se trata de la misma, que ha estado meses sin pagar a los mineros, que no invierte lo suficiente en medidas de seguridad en las minas, lo que implica que siga muriendo gente en las mismas. Son empresarios que viven gracias a las subvenciones del Estado y la explotación de los mineros. Cada año, han recibido millones de euros para mantener sus instalaciones y su producción, y también para poco a poco ir reconvirtiendo el sector minero en otra actividad económica. Sin embargo, vemos como este dinero ha sido empleado para seguir en enriqueciéndose personalmente.
Por desgracia, la burocracia sindical de UGT y CCOO, con su firma en el pacto, ha supeditado los intereses de los mineros, a la de esta patronal explotadora, asesina y dependiente del estado.
Como pueden confiar los mineros en los mismos dirigentes sindicales, que en julio de 2012, levantaron la huelga minera, cuando esta estaba en su momento álgido tras la “Marcha Negra” a Madrid, para firmar un acuerdo de mínimos. Son los mismos burócratas que llevan anteponiendo sus intereses de casta sindical, al de los mineros a los que deberían representar.
Por todo ello, hoy es más necesario que nunca que los trabajadores se organicen. Es necesario levantar Comités de Lucha en las minas, democráticos, para que puedan debatir un Plan de Lucha no solo combativo-como nos tienen acostumbrados- sino basado en unas reivindicaciones propias, independientes de la de los empresarios que les explotan hasta la muerte diariamente.
No podemos dejar en la cuneta a los mineros. Hoy más que nunca debemos unirnos todos en apoyo de nuestros “hermanos”. Estos, a lo largo de su historia, han dado constantes muestras de lucha heroica en defensa de los intereses de la clase trabajadora.