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Juventud. Universidad de Lomas: cientos de estudiantes no podrán cursar el cuatrimestre

Se debe a una nueva disposición de la gestión de la universidad en la normativa sobre las reincorporaciones, apoyada por la presidencia del centro de estudiantes, el Frente Estudiantil Popular.

Viernes 31 de marzo de 2017 18:28

La escasa y tardía información que debería ser de acceso público, deja como rehenes a los estudiantes en una situación con una única salida, el “favor” de las corrientes estudiantiles que tienen relación con la gestión, para no quedar afuera de la universidad.

Este es el caso del Frente Estudiantil Popular (FEP), presidencia del centro de estudiantes, quien manipula con su método clientelar a muchos estudiantes, pero que cada vez es más cuestionado por muchos de los que realizan sus carreras en la Facultad. Entre otras cosas, los estudiantes avanzados de la agrupación Todos por Sociales y el FEP obtienen cargos para dar los cursos de ingresos.

En dialogo con La Izquierda Diario, Jimena Morales, estudiante de Minoridad y Familia y parte de la Secretaría de Género y Diversidad Sexual de la UNLZ, comentó: “El año pasado, pasamos por una situación similar, las autoridades acusaban falta de presupuesto por el cambio de gobierno. En respuesta, los estudiantes plantearon que realizarían una asamblea y aparecieron las soluciones”.

Sobre la actitud del centro de estudiantes, Jimena aseguró que “los cuestionamientos vienen de arrastre hacia la conducción del centro, que por supuesto no convoca las asambleas y los estudiantes las hacemos igual”. Y agregó: “A veces se presentan y a veces no, porque al no ser independientes de la dirección de la universidad les deben favores, como la apertura del Seminario de Pensamiento Nacional y Popular a cargo de Rodrigo López Merino (coordinador del FEP), mientras se cerraban horarios de materias por falta de presupuesto, y que no hacía a la necesidad de la carrera de Trabajo Social”.

Jimena asegura que se trata de “una clara maniobra arbitraria que devela el pacto entre las autoridades y el centro de estudiantes” y que “lo que se necesita es que entren todos los que aún están en vilo de ver qué pasa con sus carreras y que se continúe la lucha por aperturas de materias y mayor oferta horaria y cátedras paralelas, y cada reclamo de los estudiantes”.

En las últimas semanas, la lucha por la educación pública se expresó en las multitudinarias marchas docentes, con una gran batalla paritaria y de presupuesto. Pero el centro de estudiantes, burocrático y pacificador del movimiento estudiantil, aparta a los estudiantes de la UNLZ de estos procesos que realmente pueden modificar la calidad de la educación pública.

Con el discurso de haber sido votados, en elecciones que adelantan al inicio de cada año lectivo, desarrollan una gestión que toma decisiones y medidas arbitrarias a espaldas de los estudiantes, sin que surjan de asambleas donde todos los alumnos puedan debatir y votar las decisiones de toda la comunidad educativa.

Mientras tanto, quienes forman parte de la Secretaria de Género y Diversidad Sexual se organizan junto a otros estudiantes en ese espacio para pronunciarse en contra de estos métodos clientelares, conciliadores y antidemocráticos.