Luego de la crisis y posterior cierre del establecimiento, la Junta de Acreedores decidió iniciar cobranzas judiciales a más de 20 mil ex alumnos. Se estima que en la segunda semana de noviembre comenzaría el cobro y el posible embargo a la mayoría de ellos.
Ayline del Canto Estudiante periodismo UAH
Viernes 16 de octubre de 2015
El síndico de quiebra de la Universidad del Mar, Cristian Herrera, informó que aquellos estudiantes y ex alumnos que mantienen una deuda con el plantel fueron ingresados a Dicom. Según sus declaraciones pocos de los morosos habrían regularizado el dinero impago y aquellos que no lograran llegar a un acuerdo podrían embargarles sus bienes.
Herrera comentó que el pasado martes se llevó a cabo una reunión con la Junta de Acreedores del establecimiento, donde detectaron la deuda estudiantil llegando a la conclusión de que se debe $40 mil millones. Les faltaría precisar el monto por región para luego indicar por donde comenzarían la cobranza judicial con los abogados.
La dirigente de los estudiantes, Susana Giacaman, acusa que las cobranzas son injustificadas "hay gente que pagó y que le están cobrando igual" apelando a que hay estudiantes que mantienen su boleta y que de todos modos la cobro va igual. “Como están tan desesperados, puede que les estén cobrando a todos, sacando cartas bajo la manga para seguir sacándonos plata", agregó.
Recordemos que la crisis del establecimiento se comenzó a destapar luego de los impagos a los docentes y funcionarios, con los cuales se mantenía una deuda de meses. Con ello se comprobó el lucro que mantenía la universidad, los sobornos y lavado de activos en el juicio que se abrió por la venta de la acreditación de su universidad, todo esto encabezado por Héctor Zúñiga.
Para recuperar el dinero perdido se rematarían los inmuebles de la universidad, pero debido a que estos eran de propiedad de las sociedades relacionadas- dueños de la universidad- sería imposible llevar a cabo esta resolución. Por ello la recuperación de los millones se haría a través de acciones judiciales a estudiantes morosos con su arancel.
Una crisis institucional que tuvo administrador provisional y que no pudo evitar el cierre. Algunos estudiantes critican al Estado que nunca tomó en sus manos la responsabilidad de salvaguardar la educación de más de 20 mil estudiantes a lo largo del país, quedando muchos sin continuar con sus estudios y con una deuda que no debían pagar.
Herrera sin embargo se refirió a que "se están haciendo las cobranzas extrajudiciales y las letras impagas las estamos mandando a Dicom, como ocurre con cualquier proceso de cobranza". Los dueños, bancos y autoridades quieren recuperar su dinero a costa del embargo de los estudiantes.
Por su parte, la CONFECh si bien ha mencionado el tema en la última plenaria dejó la responsabilidad en manos del zonal que incluye a la Universidad del Mar. En estos momentos, con el caso de la Universidad ARCIS, con la crisis institucional de la Universidad Central se debería hacer un llamado nacional por la educación gratuita para todos y todas y para eliminar el subsidio a los empresarios de la educación y exigir que el Estado se haga cargo de la educación de los establecimientos que quiebren, se demuestre el lucro o donde así lo decidan sus estamentos. Nuevamente la crisis de la educación la pagan los estudiantes y no los privados.