Esta mañana realizaron una conferencia en la sede barrial y nos hicimos presentes entablando diálogo con los afectados.
Estudiantes Trabajo Social - UBA Agrupación En Clave Roja
Jueves 15 de marzo de 2018

Son 56 los trabajadores despidos del proyecto de urbanización de la Villa 31 correspondiente a la Secretaría de Integración social y urbana, luego de un proceso de persecución política y gremial por parte de las autoridades de la institución, -ligadas al gobierno de Larreta (Cambiemos).
El día 13 de Marzo, la Secretaría de Integración Social y Urbana (SISU) a cargo de Diego Fernández y encargada del proyecto de urbanización de la Villa 31, despidió a 46 trabajadoras y trabajadores, en su mayorías estudiantes y Licenciados de Trabajo Social, luego de 7 semanas de cese de tareas como medida de fuerza en solidaridad con 10 trabajadoras sociales que ya habían quedado fuera del proyecto el pasado 12 de Enero.
A a raíz del desalojo de dos familias del barrio se decidió volver a los puestos de trabajo. Los funcionarios no les asignaron nuevas tareas, e intentan fragmentar el conflicto convocando a reuniones individuales. A la semana siguiente comenzaron los despidos argumentando que, “no se podía continuar con personas que no estaban fidelizadas con el proyecto. Usando términos tales como que hay que ponerse la camiseta del proyecto, si uno está en contra del PRO no puede trabajar acá”.
Persecución política y gremial para implementar el plan de urbanización de Larreta
Una de las primeras despedidas afirmó “Nos afiliamos a ATE hace más de un año y formamos la Junta Interna de La Mújica desde la cual venimos disputando las condiciones de trabajo porque somos ademas trabajadoras precarizadas, contratadas y venimos disputando también la política pública de la 31. Veníamos haciendo un trabajo muy crítico y evidentemente es esto lo que generó el proceso de despidos”.
Por otro lado, las despedidas denuncian la persecución política porque las autoridades justifican los 46 despidos en el sostenimiento de un plan de lucha durante dos meses, en exigencia de la reincorporación de las 10 despedidas de Enero.
El amedrentamiento se produce por diversas vías. “Hay funcionarios que en reuniones individuales deslizaron de manera explícita que todos los despedidos teníamos vedado el ingreso a cualquier organismo de la ciudad, de la provincia, o del gobierno nacional”. Varias trabajadoras denunciaron la censura que se produce al interior de la SISU: “nuestros gerentes nos han dicho, ¿Cómo voy a aceptar que un trabajador pueda decir algo en contra de la secretaría? Sabemos que en asambleas dijeron que este gobierno era como el de los 90’s o que era la dictadura. Siempre tenías a alguien filmándote en la asamblea, mandando mensajes de lo que cada uno decía con nombre y apellido”.
Los trabajadores que no han sido despedidos, recibieron un ultimátum: fueron advertidos por los funcionarios: “si daban cualquier tipo de discusión que pudiera no gustar internamente o sobre todo a los vecinos del barrio acerca de la secretaría, iban a ser los próximos despedidos. Conozco casos de compañeros que recibieron mensajes personales, un nivel de apriete que me sorprende porque es muy explícito, muy demostrable. Evidentemente tienen una impunidad que los ampara y que se refleja en 56 despidos por una lucha que nos corresponde y que es constitucionalmente nuestro derecho”.
Durante estos dos meses sostuvieron un plan de lucha que incluyó un cese de tareas con el abordaje de las situaciones de emergencia; una movilización en el barrio con la participación de los vecinos, radios abiertas, iniciativas junto con los 24 despedidos del Canal de la Ciudad y del Centro Cultural Recoleta y la permanencia pacífica en el Ministerio de Hacienda durante 3 días.
En lo inmediato, luego de haber realizado una conferencia de prensa, decidieron tomar medidas en el barrio, en palabras de una de las despedidas ya que “el gobierno no da el brazo a torcer, no hay un canal de diálogo abierto”: como el volanteo de un material para comunicar los hechos a los vecinos, y un corte de calle. Se evaluará la realización de un reclamo a Horacio Rodríguez Larreta, denunciando la amplia ola de despidos en la capital.
Desde la juventud del PTS creemos fundamental apoyar la lucha de los trabajadores y el desarrollo de la mas amplia solidaridad, unidad y coordinación de los sectores que vienen enfrentando al gobierno y sus planes de ajuste, como los despedidos del Hospital Posadas, que son ejemplo de esta perspectiva.