La brutalidad fue registrada desde un bar de Avenida de Mayo y Piedras por jóvenes que minutos antes había entrado allí luego de la movilización por Santiago Maldonado.
Sábado 2 de septiembre de 2017 13:40
Así detuvo ilegalmente la Policía de la Ciudad a fotógrafos y transeúntes - YouTube
En la noche del viernes la cacería policial que sobrevino tras la provocación del Gobierno nacional, con apoyo del de la Ciudad de Buenos Aires, en la Avenida de Mayo dejó un saldo de treinta personas detenidas. Los hechos se sucedieron luego de la multitudinaria movilización por la aparición con vida de Santiago Maldonado.
Fueron muchas las personas que en el momento de la desconcentración fueron sorprendidas por una avanzada de la Policía de la Ciudad, quien comenzó a lanzar gas pimienta a quien se cruzara en su camino y detuvo a quienes no lograron zafar.
Uno de los episodios se dio en el cruce de Avenida de Mayo y Piedras, muy cerca de la Plaza de Mayo. Allí fue detenido un fotógrafo en plena tarea de registro, sin mediar otra acción policial que la corrida y el apresamiento. Segundos después, otro joven, en la misma esquina, fue abordado por una decena de efectivos de civil que lo redujeron en el piso pese a que nunca ofreció resistencia.
Evelin, una joven que estaba viendo toda la escena desde el bar, envió un texto a este diario que relata con bronca e indignación lo ocurrido en esos minutos.
“Al terminar la marcha, después de haber desconcentrado, un rato más tarde con unos compañeros decidimos ir a tomar unas birras para cerrar la jornada, volvimos cerca de Plaza de Mayo y nos quedamos por ahí. Jamás pensamos que más tarde íbamos a presenciar una cacería que desató la policía.
Adentro del bar, después de haber terminado la primera ronda de birras, escuchamos un ruido muy fuerte, al principio pensamos que algo se había caído, pero enseguida nos dimos cuenta de que fue una bala de goma. Nosotros estábamos ubicados del otro lado de la ventana. Al llegar, ya todos estaban filmando. Yo llegué a ver cómo la Policía le pegaba a un señor bastante grande y lo tiraban al piso, como otro policía se lanzó sobre un camarógrafo que estaba filmando la escena, lo reprimieron y se lo llevaron, uno trató de acercarse y sin dar dos pasos le tiraron con gas. Ya en el piso, agarrándose la cara por la cantidad de gas que tenía, que era zarpado, lo agarraron entre seis policías de civil y se lo llevaron.
En el bar cerraron puertas y ventanas, de la cantidad de gas que tiraron entrábamos todos a toser.
Yo no sé qué pasó antes, lo único que sé es que nos fuimos y la represión se estaba realizando tres horas después de la desconcentración. Nadie me contó, yo no vi que se llevaran a gente que estuviera con la cara tapada, yo vi, como dije, cómo se llevaban camarógrafos y transeúntes.
De una marcha a la que asistieron más de 250 mil personas, te lo tapa con mierda la TV. Un circo montado para venderte pescado podrido. Criminalizando la protesta.
Sólo me queda decir que... Violencia es mentir. Y de la bronca sacamos más fuerza para seguir porque a Santiago lo vamos a encontrar.”

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario