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Alerta Spoiler. Vacunas, cerdos y dos billeteras humeantes: ¿quién es Hugo Sigman?

El perfil de un magnate de la salud y agronegocio que impulsa instalar megagranjas de producción porcina con potencial pandémico mientras lucra con la vacuna. La salud, el medio ambiente y la ciencia como negocios.

Juan Duarte

Juan Duarte Ciencia y Ambiente | tw: @elzahir2006

Miércoles 19 de agosto de 2020 12:57

💉 VACUNAS, CERDOS Y DOS ARMAS HUMEANTES | ¿Quién es Hugo Sigman? - YouTube

En estos últimos días y semanas tuvimos dos noticias: proyecto de instalación de granjas porcinas en el país y el acuerdo de AstraZeneca con mAbxience para producir en el país el principio activo de su vacuna para Covid-19. Ambas tienen un denominador común, o varios… pero el primero es un nombre propio: Hugo Sigman.

¿Quién es Hugo Sigman?

Una primera vía para empezar a responder esa pregunta es prestar atención a una contradicción que encarna hoy: en plena pandemia generada por varias razones pero sobre todo a partir de la destrucción ambiental producida por el agronegocio y la producción industrial de animales, él no solo impulsa justamente megagranjas de producción porcina con potencial pandémico, sino que se beneficia con la transferencia tecnológica para vendernos una posible vacuna. Negocio redondo.

Pero no es solo coyuntural. Los negocios de Sigman se apoyan sobre la mercantilización de la salud y la ciencia, implican la avanzada extractivista y el agronegocio, y son a costa del Estado.

Un emporio empresarial sobre la ruinas (y capitales) del PC

Según cuentan Alejandro Galliano y Hernán Vanoli en Los dueños del futuro (Planeta, 2017), Hugo Sigman y su esposa construyeron su emporio a partir de capitales pertenecientes al Partido Comunista Argentino, del cual su suegro, Alberto Gold fue miembro del “directorio” (una comisión auxiliar y secreta del PCA que administraba sus empresas como la embotelladora de Coca-Cola o la mayoría de la compañía Azucarera de Tucumán, por ejemplo) y manejaba laboratorio Sintyal, que había hecho negocios con el Estado en campañas contra langosta y sarna. La legislación argentina era mínima y permitió grandes negocios de la industria farmacéutica. Muerto José Ber Gelbard, encargado de las finanzas del partido que llegó a ser Ministro de Economía de Perón en 1974, el directorio se deshace y Gold toma el control de Syntial, se asienta en Barcelona y en 1977 forma una empresa dedicada a la comercialización de principios activos para farmacéuticas, Chemo, a cargo de Sigman y Silvia Gold. En 1984, pasan a la producción, con una fábrica en Italia, beneficiándose de principios activos rusos sin pagar patentes.

Hoy Chemo factura alrededor de 1500 millones de euros por año y tiene 8 mil empleados en 46 países del mundo. Clave en este desarrollo fue el vacío de legislación sobre patentes de fines de los 70s en el Estado español, que ocupó un lugar de suministrador mundial (vacío del que había sido la clave para el desarrollo de la burguesía farmacéutica argentina durante el siglo xx).

El conglomerado empresarial INSUD

El grupo Insud Pharma, con sede en Lugano, Suiza, produce 300 productos, 15 plantas industriales en todo el mundo en 40 países, 6 mil profesionales, 10 centros de investigación. Factura 1500 M de euros por año.
Está compuesto por:

  • Chemo: fabricación y comercialización de materias primas para la industria farmacéutica y productos genéricos –principios activos farmacéuticos (APIs), formas farmacéuticas terminadas (FDFs) y medicamentos de marca–.
  • mAbxience: dedicada a los medicamentos biosimilares.
  • Exeltis: firma mundial del negocio farmacéutico de marca de Chemo. Se especializa en medicamentos de venta con receta con foco en áreas terapéuticas como salud de la mujer, enfermedades respiratorias, oncología, y dermatología, entre otras.

A su vez, en Argentina, accionista de laboratorios Elea (Sigman, Sielecki, Gold), Sinergium Biotech, Maprimed, Chemotécnica S.A. e Inmunova (suero hiperinmune, por ej.); Bioceres (agrobiotecnológica que produjo por ejemplo semilla de soja resistente a la sequía –y está haciendo lobby por su aprobación en el país, que tendría consecuencias ambientales gravísimas– y que cotiza en Wall Street en u$600 millones); y el fondo de inversión Gridx (que selecciona proyecto biotecnológicos y los posiciona en el mercado, y que financió el test PCR para Covid CoronArdx).

Párrafo aparte merece la otra empresa de la cual es accionista, Biogénesis Bagó. Es el mayor productor y exportador argentino de vacunas y medicamentos veterinarios, tiene una planta de producción de la vacuna antiaftosa, con capacidad para producir 200 millones de dosis por año, y es uno de los mayores fabricantes a nivel mundial, en 16 países de América latina; dos plantas de punta en la Argentina (Garín y Monte Grande) y una en Brasil (San Pablo). Algo clave: tienen una China, la de Jinhai Biotechnology, en un joint venture con una empresa china, abocada a la producción de vacunas contra la Fiebre Aftosa que abastece a buena parte de las que utiliza el gobierno chino. Justamente Biogénesis bagó está haciendo lobby para la instalación de las megagranjas porcinas, y fue quien primero comunicó el acuerdo que luego anunció Solá, con el negocio de los antibióticos como telón de fondo.

Agronegocios

  • Garruchos agropecuaria: tiene actividades agrícolas y ganaderas de producción de alimentos y biotecnología, con siete establecimientos distribuidos en cinco provincias: Los Murmullos en Chubut, El Encuentro y San Jerónimo en Buenos Aires, El Retiro en San Luis, Garruchos y Puerto Valle en Corrientes, y La Magdalena y San Francisco en Córdoba. Más de 200.000 hectáreas están ubicadas en la Patagonia, apenas detrás de Luciano Benetton o Lázaro Báez.
  • Los murmullos: es una cabaña con Centro de Transferencia Embrionaria, premiada en La Rural (su toro “Francisco” –bautizado así en honor al Papa– ganó el gran premio en 2013).
  • Pomera maderas: produce madera sólida, con más de 32 000 hectáreas forestadas propias en el norte de la Argentina y en Paraguay, centrada en el "mejoramiento genético de diferentes especies", centralmente Eucaliptus, de consecuencias ambientales denunciadas por consumo de agua, agrotóxicos y salinización del suelo; y Pino (cuyo monocultivo es denunciado como foco de incendio); también Corymbia y Grevillea.

"Naturaleza y diseño"

Así denomina a esta sección, centrada en transformar la naturaleza en un lujo y compuesta por:

  • Solantu: carteras de lujo de piel de lagarto (con un rango de precios de entre mil y más de 5 mil euros).
  • Turismo: Puerto Valle es un lodge de lujo que “ofrece a sus huéspedes un acceso exclusivo a la vida silvestre del Parque Nacional Iberá, uno de los humedales más extensos del mundo, en la mayor área de conservación de la Argentina”.

Editorial

  • Editorial Capital Intelectual.
  • Editorial Clave Intelectual: cuenta con una colección propia que edita desde Berni Sanders y Mujica hasta la feminista Nancy fraser; integra a Katz, Eudeba, temas de Ecología, Economía (editó por ejemplo Volver a Keynes, de Kicillof), y un largo etcétera.
  • La revista Le Monde diplomatique.
  • Kramer&Sigman Films: realizó, por ejemplo, La odisea de los giles, Relatos Salvajes, El Ángel, El clan, El último Elvis, etc.

Transformar Argentina en una gran productora de virus y vender las vacunas

Con una fortuna de más de u$ 2 mil millones de dólares, Sigman es a su vez un peso pesado en la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos (CILFA), la de Cámara Argentina de Biotecnología y políticamente en el PJ (vía Manzur y Alberto Fernández), donde impulsó el armado y la candidatura del hoy presidente.

Viene promocionando el plan de instalar en el país megagranjas de producción industrial porcina para producir 9 millones de toneladas anuales y 100 millones de cerdos. Primero lo anunció Biogénesis Bagó, y luego el propio Sigman y luego Felipe Solá el 6 de Julio. Como dato de color, el anuncio fue editado varias veces (literalmente cambiando el contenido) y ahora quieren firmarlo directamente.

Se trata de un tipo de producción que ya generó un virus pandémico en 2009 en México, el N1H1, o gripe A; y hace pocos meses se conoció que ya generó un virus potencialmente pandémico, el G4 H1N1, que circula ya entre cerdos y humanos. Es convertir al país en un foco pandémico, China externaliza el peligro como EEUU lo hizo con México.

Pero el dueño de INSUD se benefició justamente con la gripe A de 2009: acordó con el gobierno de Cristina Kirchner y Juan Manzur para que el Estado financie una planta industrial en Garín, Novartis ponga la tecnología a cambio del negocio de proveer al estado 3 años, y que luego Sinergium Biotech se quede con la planta, la transferencia tecnológica y el mercado (desde entonces,principal proveedor de antigripales del Estado).

El negocio de la “transferencia tecnológica” y un sistema de ciencia a medida empresarial

El acuerdo con AstraZeneca para que mAbxience produzca acá el principio activo de la vacuna desarrollada con Oxford implica que repita la misma jugada y se quede con la transferencia tecnológica y con el mercado futuro. Y con el agravante de que este acuerdo burocrático entre privados y gobierno, se da sobre un tipo de vacuna de vector viral de nueva generación que genera muchos interrogantes, como venimos charlando acá (en síntesis, porqué correr semejantes riesgo y volcar los recursos hacía allí, existiendo otro tipo de vacunas -tradicionales- más conocidas).

Esto muestra una matriz del sistema de ciencia nacional y de la producción mundial de medicamentos, sobre la que se enriquece Hugo Sigman. ¿Por qué no es el Estado el que se queda con esa transferencia tecnológica en un sistema de ciencia y de producción de medicamentos estatal? y ¿Porqué decisiones tan trascendentes como el tipo de biotecnología que se va aplicar en las poblaciones queda en manos de las multinacionales? Y la misma razón en ambos casos es la misma por la que ya en 2009 tampoco lo hicieron: es un modelo neoliberal, pro empresarial, en ambas áreas. No solo el plan de ciencia impulsado por el kirchnerismo nunca incluyó la fabricación pública de medicamentos, sino que está estructurado, en sus planes estratégicos y en los de financiación, sobre una estrategia de transferencia de contenidos al sector privado.Y la estructura, completamente antidemocrática, del sistema de ciencia apunta a ese fin, tanto que, vía la Unión Industrial Argentina, la Directora de Innovación y Desarrollo Tecnológico del Grupo INSUD, Graciela Ciccia, ocupa a su vez un puesto de dentro del Directorio del propio CONICET.

Ciccia es a su vez fundadora de la Cámara Argentina de Biotecnología, que se presenta de esta manera en su página web: “Los miembros de la Cámara Argentina de Biotecnología lideran áreas de negocio de la industria biotecnológica múltiples y variadas. Su objetivo es contribuir a afianzar un modelo público-privado que incorpore sinérgicamente las necesidades estratégicas del país, las empresas y la sociedad en su conjunto.". Donde dice “sinérgicamente” debe leerse “parasitariamente”, y donde dice “la sociedad en su conjunto”, debe leerse "empresarios como Hugo Sigman". Y la presencia de Ciccia simboliza esa misma lógica, que permea, vertebra o parasita de mil manera al propio CONICET, como ya lo vimos con los test moleculares para Covid-19: financiados por el estado y en manos de privados, con investigadores convertidos en emprendedores.

Por si fuera poco, Sigman fue uno de los principales impulsores de la Ley del Conocimiento aprobada durante el macrismo. Es que, mientras la mayoría ponía el ojo en los negocios de Marcos Galperín, la Cámara de Biotecnología festejaba: “otorgará diferenciales tributarios a las compañías de farma cuya facturación abreva en un 70% en la Biotecnología.” El directorio de la CAB está integrado, entre otros, por Federico Trucco (INDEAR S.A.), Sebastián Bagó (h) (Bioprofarma Bagó S.A.), Gustavo F. Grobocopatel (Bioceres S.A.), Miguel Alberto Acevedo (Aceitera General Deheza S.A.), María Eugenia Gioino (Arcor S.A.I.C.), Javier Goñi (Ledesma S.A.A.I.), Amancio Oneto (Molinos Río de la Plata S.A.), Mariano De Elizalde (Biosidus S.A.) y Rodolfo César Bellinzoni (Biogénesis Bagó S.A.).

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Frente a este modelo de negocios con la salud, ecología y la ciencia, desde este diario venimos sosteniendo la necesidad de impulsar un modelo productivo agroecológico planificado racionalmente en base a las necesidades de las mayorías populares, sobre base necesariamente no capitalistas, así como la declaración de utilidad pública de los laboratorios y nacionalización de la transferencia tecnológica, hacia un sistema estatal de producción pública de medicamentos bajo control de los trabajadores, para terminar con este tipo de las prácticas monopólicas y parasitarias.


Juan Duarte

Psicólogo y docente universitario en la UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Editó y prologó Genes, células y cerebros (Hilary y Steven Rose), La biología en cuestión (Richard Lewontin y Richard Levins), La ecología de Marx (John Bellamy Foster), El significado histórico de la crisis de la psicología y Lecciones de paidología (Lev Vigotski), La naturaleza contra el capital (Kohei Saito) y León Trotsky y el arte de la insurrección (1905-1917), de Harold Nelson (2017), en Ediciones IPS.

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