Mientras la humanidad contempla un nuevo genocidio en Gaza, rastreamos en la historia de los crimenes cometidos por Israel a la masacre de Sabra y Chatila en septiembre de 1982. Al menos 3.800 palestinos fueron masacrados en el Líbano con el auspicio del sionismo israelí. La película que hoy presentamos invita a la condena de tales atrocidades de ayer y de hoy.

Daniel Lencina @dani.lenci
Viernes 10 de noviembre de 2023 21:33

Fotomontaje: Daniel Lencina
La película dirigida por Ari Folman muestra a un par de ex soldados israelíes, una noche de lluvia, tomando algo, donde uno le cuenta al otro una pesadilla recurrente. Una jauría de perros furiosos, llenos de ira, que corren a toda velocidad para dar muerte a un personaje del ejército israelí. Ambos amigos, llegan a la conclusión de que la pesadilla tiene que ver con lo sucedido en la masacre de Sabra y Chatila, Líbano, en septiembre de 1982.
La producción de la película documental es excelente nivel artístico, las animaciones combinadas con efectos sonoros dan la sensación de muchísimo realismo. Es ideal para verla y escucharla a buen volumen, para apreciar los detalles. Sin embargo, todo lo interesante se combina al mismo tiempo con el horror que se relata vista desde el trauma que sienten o mejor dicho, que olvidan, los soldados sionistas.
Varios protagonistas no pueden, ni quieren recordar, qué pasó en los días de la masacre. ¿Cuál fue su rol? ¿Fueron cómplices o protagonistas por acción u omisión?
La política de Israel en relación exterminio palestino no solo se limita a la “limpieza étnica” de la población que hoy sobrevive en Gaza y Cisjordania, mutilada, sin siquiera unidad territorial y construida sobre un mar de sangre, sino que también tuvo su episodio en el país vecino, Líbano, en 1982.
En la película queda expuesto el rol de Ariel Sharon, político y militar que llegó a ser Primer Ministro de Israel entre 2001 y 2006. Allí vemos que Israel no solo financió, armó y entrenó a la falange libanesa que perpetró la masacre de Sabra y Chatila, sino que el ejército sionista cumplió un papel clave cercando los campos de refugiados palestinos mientras duró la masacre.
En otro artículo de este medio sintetizamos el horror y sus consecuencias:“Bajo las órdenes del general Elie Hobeika, las milicias cristiano-maronitas asesinaron mujeres, niños y ancianos (los varones adultos con capacidad de combate habían huido), empleando métodos sanguinarios como el descuartizamiento y las degollaciones a cuchillo y hacha. No hicieron ascos en cortar el vientre de las embarazadas ni en mutilar los talones de los viejos como trofeo. No ahorraron sangre ni por las noches, cuando asaltaban las precarias viviendas gracias a la luz de los potentes reflectores proporcionados por el Ejército israelí”.
Esas potentes luces, que hicieron que la negrura de la noche se volviera brillante, volverán una y otra vez en la película. Volverán a aparecer cada vez que un niño palestino pierda la vida como está sucediendo mientras lees este artículo: cada 10 minutos, contabilizando más de 10 mil personas que yacen bajo los escombros del bombardeo que sufre Gaza desde el 7 de octubre.
Esta película, que la podés ver acá, es potente para que quienes aún no conozcan otros antecedentes del papel criminal de Israel en el mundo pueda hacerlo y, sobre todo, para tomar partido mientas crecen las movilizaciones en todo el mundo en repudio al genocidio en Gaza.

Daniel Lencina
Nacido en Buenos Aires en 1980, vive en la Zona Norte del GBA. Integrante del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 1997, es coeditor de Diez días que estremecieron el mundo de John Reed (Ed. IPS, 2017) y autor de diversos artículos de historia y cultura.