Veroska Villanueva, familiar despedido por FCAB, cuenta por qué está luchando contra los despidos, para recuperar el ingreso de su familias y contra la contaminación del grupo Luksic.
Domingo 9 de septiembre de 2018
Veroska Villanueva es una mujer aguerrida que no titubea en plantear sus ideas, desde el comienzo de la lucha por la reubicación de los ferroviarios despedidos ha planteado la necesidad de “ser más compañeros y unir las fuerzas” llamando siempre a la organización de los trabajadores y sus familias para enfrentar una gran batalla contra uno de los empresarios más poderosos del país –Luksic-.
En este marco, ha ido tomando en sus manos el desafío de luchar por recuperar la fuente de ingreso no sólo de su familia, sino de todas aquellas que hoy se ven afectadas por los despidos en FCAB. Hoy, esta no es su única perspectiva. Veroska busca que la lucha por la reubicación de los ferroviarios se transforme en ejemplo para cientos de trabajadores que hoy se encuentran en situación de despidos, refiriendo “esto es para que sepan que nuestro trabajo vale y que los empresarios no pueden llegar y despedir así como así. Porque nuestro trabajo, nuestras vidas y nuestras familias deben hacerse respetar”.
Pero, esta no es la única batalla que ha enfrentado contra Luksic, durante la entrevista que realizamos desde La Izquierda Diario Veroska nos recuerda que hace 5 años este grupo económico también estuvo en el ojo del huracán por graves prácticas de contaminación que llevaron incluso al traslado del conocido “Jardín Semillita”. Señalando, “No es primera vez que lucho contra Luksic, hace 5 años luché contra la contaminación del plomo, junto a mi hija en el Jardín Infantil Semillita. Había que dar esa pelea porque este es un empresario corrupto que está acostumbrado a comprar a la gente. Por eso digo que es necesario seguir la lucha, acompañar a sus amigos, parejas, compañeros a no bajar los brazos. Sobre todo nosotros como segunda región debemos luchar todos unidos”.
Revisa aquí el detalle de la entrevista:
ID: ¿Qué te motivo a luchar contra la contaminación de Luksic y el galpón en Antofagasta?
V: Quise movilizarme contra la contaminación que produce Luksic en la segunda región principalmente por la salud de mi hija y porque este empresario está acostumbrado a pisotear a la gente. Él piensa que siempre va a ganar y las cosas no son así, uno tiene que luchar contra estos empresarios que son corruptos y que están acostumbrados a aprovecharse de la debilidad y la ignorancia de la gente. Porque, acá en Antofagasta hay mucha gente que piensa de que el polvo que se levanta no es nada y no saben que como dice el movimiento, el polvo realmente te mata es cosa de recordar el escándalo que hubo por las emanaciones y residuos tóxicos de los galpones de ATI que salieron hasta en las noticias. Y esta contaminación tiene muchas fuentes, porque no solo afecta a los trabajadores y adultos que en esta región se mueren principalmente por cáncer, sino también para los niños y eso estuvo comprobado porque en el Semillita tuvimos que hacerles muchos exámenes a nuestros niños y salieron con resultados preocupantes.
ID: ¿Qué destacarías de ese proceso de movilizaciones?
V: Sobre todo que gracias a eso la gente, el norte, despertó y ahora sabe que Antofagasta es una de los lugares con más contaminación del país por este empresario que no le importa la nada misma que la gente este mal gracias a él.
ID: ¿Cómo te sentiste cuando 5 años después nuevamente fuiste afectada por el mismo empresario, tras los despidos en FCAB?
V: Obviamente horrible, mal porque es uno de los empresarios más tóxicos de la región, que no solo daña a los niños, como pasó con el Jardín Semillita donde terminaron con graves problemas de salud y trasladándolo de lugar por haber estado en una zona de alto impacto de contaminación, sino que también daña a los trabajadores de sus múltiples empresas como ferrocarril, puerto, mineras y tantas otras de las que es dueño. Con esto queda claro, nada le importa afectar la salud de los trabajadores y sus familias, mucho menos le importa contaminar el medioambiente.
Él es de acá, es antofagastino y le importa la nada misma, nunca ha vivido ni ha visto por la gente de Antofagasta.
Da rabia y pena, pero eso finalmente nos hace mucho más fuerte como familia para seguir luchando contra estos empresarios para que ellos se den cuenta que no somos un objeto, ni un número, sino que somos una familia que va a luchar siempre por nuestra dignidad.
ID: Y, ¿qué opinas sobre el conflicto medioambiental de Quintero y Puchuncaví donde niños, jóvenes y adultos están viendo su salud afectada producto de la contaminación que causan las empresas?
V: Es súper lamentable lo que están viviendo y los entiendo más que nada. Yo lo que les puedo decir es que no bajen los brazos, que sigan luchando y que como estudiantes, trabajadores, familias y pueblo se unan día a día más, para que puedan ganarle a estos grandes empresarios que lo único que hacen es hacerle daño al lugar que uno ama y a nuestros hijos, esposos, a nuestras familias.
Finalmente, cabe mencionar que respecto a la contaminación, en Antofagasta el Colegio Médico descubrió 19 metales pesados en el aire de la ciudad, ya en diciembre de 2014 tras pruebas hechas por el ISP y el Colegio de Médicos se confirma que niños de jardines infantiles de Antofagasta poseían niveles de arsénico y cobre en su sangre. Y, hasta la fecha no hay solución efectiva para el problema de la contaminación. En Quintero y Puchuncaví se desató la crisis medioambiental con cientos de hospitalizados por graves problemas de salud y al igual que en Antofagasta no han recibido respuesta efectiva. En ambos casos, la población de las zonas afectadas sacan una misma lección y es que los empresarios con tal de obtener mayores ganancias son capaces de dejar regiones enteras como “zonas de sacrificio”, los llamados Chernóbil del país. Pero, frente a esto los trabajadores, mujeres, jóvenes y niños han decidido poner un freno, llevando a las calles el descontento para decir que nuestras vidas valen más que sus ganancias y que juntos es posible ganarle a los empresarios.