El martes a la noche el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, presentó por cadena nacional su nuevo plan político conocido con el nombre de “sacudón revolucionario”.

Juan Andrés Gallardo @juanagallardo1
Jueves 4 de septiembre de 2014
Este plan, del que se venía hablando hace tiempo pero del que se sabía poco, había dado lugar a varias especulaciones en torno a las políticas para superar la crisis económica, el alto índice de inflación, el deterioro de los salarios producto de las sucesivas devaluaciones y la escasez de productos básicos, que ha generado una importante crisis de desabastecimiento. Sin embargo el lanzamiento de este “sacudón” por parte de Maduro no vino a dar respuesta directa a estos interrogantes, sino que el anuncio estuvo centrado en un cambio en los ministerios, la creación de distintas vicepresidencias y el anuncio de una serie de “revoluciones”, que servirían como plan de gobierno para los próximos cinco años.
La cadena nacional se hizo desde el Palacio de Miraflores, al que asistió el alto mando militar y también político, como el vicepresidente Jorge Arreaza, el canciller Elías Jaua y el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello.
En ese entorno Maduro anunció lo que calificó de una “nueva etapa con cinco grandes revoluciones” a llevar a cabo durante el próximo quinquenio: una “revolución económica”, una “revolución del conocimiento”, una “revolución de las misiones socialistas”, una “revolución política del estado”, y una “revolución del socialismo territorial” que calificó como “un nuevo modelo ecosocialista para los próximos 200 años”.
Paso seguido Maduro presentó una reestructuración de su gabinete y la creación de seis vicepresidencias que tendrán a su cargo todos los ministerios (algunos de los cuales fueron eliminados y otros fusionados).
Uno de los cambios más importantes fue el de Rafael Ramírez que estuvo varios años a la cabeza de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y ahora va a pasar a ocupar el puesto de Canciller y la Vicepresidencia para la Soberanía Política. Esta vicepresidencia agrupará a los ministerios de Comunicación, Relaciones Exteriores, Relaciones Interiores y Defensa, dijo el Jefe de Estado.
El actual canciller, Elías Jaua, será ahora vicepresidente para el Desarrollo del Socialisnmo Territorial y vicepresidente de Vivienda, Hábitat y Ecosocialismo. Asdrúbal Chávez (primo de Hugo Chávez) será ministro de Petróleo y Minería, mientras que Eulogio del Pino, quedará a cargo de la presidencia de Pdvsa.
También se anunció la creación de una Vicepresidencia de Economía y una de Seguridad y Soberanía Alimentaria, que se van a sumar a la ya existente Vicepresidencia de Planificación.
Al margen de esta reestructuración limitada al nivel gubernamental, los anuncios del Martes no despejaron ninguna duda sobre la resolución de los principales problemas que enfrenta Venezuela.
El gobierno de Maduro viene de enfrentar tanto luchas obreras como en Sidor, por el efecto de la inflación sobre el salario, como un creciente descontento por la escasez y el desabastecimiento del último período.
Habrá que ver cómo este “sacudón”, que por ahora se expresa solo a nivel político institucional, se convierte en medidas políticas. Los empresarios presionan por una mayor devaluación y un ajuste económico. La derecha se envalentona y trata de volver a las calles, aunque por ahora con escasos resultados, como en las movilizaciones contra el sistema biométrico para las compras en el supermercado. En este marco, los nuevos anuncios de Maduro no enfrentan ni niegan la posibilidad de un ajuste en el terreno económico que, cómo las últimas devaluaciones, la inflación y el desabastecimiento, terminen erosionando el ingreso y nivel de vida de los trabajadores y el pueblo venezolano.