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El Círculo Rojo. Vicentin: crónica de una expropiación que naufragó

El devenir de la “causa” Vicentin fue analizado en la columna de economía de El Círculo Rojo, un programa de La Izquierda Diario que se emite los domingos por Radio Con Vos, 89.9.

Pablo Anino

Pablo Anino @PabloAnino

Lunes 3 de agosto de 2020 09:55

  • Hace casi dos meses, el presidente, Alberto Fernández, anunciaba la firma de un decreto que establecía la intervención estatal en Vicentin y el envío al Congreso de un proyecto de expropiación.
  • La idea de la expropiación fue abandonada hace bastante tiempo atrás, tal vez a causa de aquél “banderazo” escaso de gente en defensa de, entre otras cosas, de la propiedad privada (de los estafadores de Vicentin).
  • Recordemos que, desde el 19 de junio, el juez que tiene a su cargo el concurso de acreedores de Vicentin, Fabián Lorenzini, había vuelto a colocar al frente de la empresa a los Nardelli, Padoan y Vicentin, los dueños de la compañía. Lo hizo desconociendo el decreto presidencial, aun cuando el juez reconocía que no tenía atribuciones para pronunciarse sobre el contenido del decreto.
  • No obstante, en el oficialismo nacional seguía en pie la idea de una intervención conjunta con el Gobierno de Santa Fe: el llamado plan Perotti (por Omar Perotti, el gobernador de esa provincia). Este plan se activó a través de un pedido de la Inspección General de Personas Jurídicas provincial.
  • Pero este viernes 31/7, a través de Twitter, el presidente, Alberto Fernández, anunció que derogaba el decreto que estableció la intervención en Vicentin.
  • ¿Cuáles son los antecedentes del juez Lorenzini, quien tiene a cargo el concurso de acreedores? Antes de ser juez fue empleado por 21 años, hasta 2018/19 (el año cambia según distintas crónicas), del Banco Nación en la sucursal Reconquista, donde Vicentin obtuvo varios préstamos.
  • Por esta situación, de ser algo así como “juez y parte” se había presentado un pedido de recusación contra Lorenzini impulsado por uno de los acreedores de Vicentin, pedido fue rechazado por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de la ciudad de Reconquista.
  • Hay quien dice que hay que mirar de cerca al actual Secretario de Agricultura, Julián Echazarreta, que fue subgerente general de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) hasta que ingresó al Gobierno de Fernández. Echazarreta, obviamente, no está más en ACA, pero sí estaba el año pasado cuando vendían granos a Vicentin y se operativizó la estafa a muchos productores.
  • Tal vez, un capítulo que habría que investigar es si los encargados de ACA tuvieron alguna responsabilidad en ese "paga dios" a los productores. Resultó llamativo que ACA rechazó el ingreso de la intervención estatal a Vicentin. Es difícil encontrar opinión de Echazarreta sobre el tema.
  • A mediados de junio, cuando recién se había anunciado la intervención y expropiación, en conversación en "off" con El Círculo Rojo, gente muy cercana a la intervención, gente que estaba en Avellaneda, donde tiene la sede Vicentin, remarcó un hecho premonitorio de lo que ocurrió después.
  • Explicó que en Avellaneda y en la vecina Reconquista, tal como ocurre en General San Martín (Jujuy) con Ledesma, Vicentin hace lo que quiere. Maneja a la policía, al juez de la causa, al intendente y hasta a los que se movilizan en defensa de la sacrosanta propiedad privada. Una especie de resabio feudal en el corazón agrario capitalista argentino.

¿Cuáles fueron los negocios non sanctos de Vicentin?

  • Vicentin obtuvo préstamos del Banco Nación durante el macrismo vulnerando los circuitos internos de la entidad. Hoy adeuda $ 18 mil millones. El cómplice en la operatoria fraudulenta es Javier González Fraga, ex presidente del Banco Nación durante la gestión de Cambiemos.
  • Los empresarios a cargo de Vicentin obtuvieron muchos de los préstamos, tal vez, gracias a financiar la campaña electoral de Mauricio Macri. ¿Recuerdan que Hugo Alconada Mon contó hace un año y medio en El Círculo Rojo que Macri le pidió a muchos empresarios el uno por ciento de sus patrimonios porque si él llegaba a ser presidente el otro noventa y nueve por ciento se iba a valorizar? Vicentin parece graficar muy bien esa situación.
  • No sólo eso. Vicentin no pagó los préstamos a pesar que durante el macrismo fue una de las empresas que más aumentó su facturación en la cúpula empresarial y durante 2019 obtuvo exportaciones récord. Tampoco pagó los créditos a pesar que los cobros de exportaciones pasaban por el Banco Nación.
  • Se estima que U$S 800 millones pasaron por la cuenta de Vicentin en el banco durante el año pasado. Es decir, González Fraga veía pasar frente a sus narices millones de dólares y no los retenía, para lo que correspondía: que se apliquen a devolver la plata que el banco público le había prestado a la empresa.
  • Mágicamente, los dólares desaparecieron, como explicó Claudio Lozano, el director del Banco Nación que hizo varios informes sobre la situación de Vicentin.
  • Hay quienes dicen que en el Banco Nación dejaron solo a Lozano con su denuncia. ¿Es así? No se puede saber. Pero sí se sabe que en estos meses el banco no ejecutó la garantía que había dado Vicentin para el caso de un impago: la Algodonera Avellaneda, que es parte del grupo. Esto hubiera favorecido la posición del Gobierno. No ocurrió.
  • En su hilo de Twitter, el día viernes último, Alberto Fernández señaló que "He dado instrucciones a todos los organismos públicos involucrados para que realicen las acciones civiles, comerciales y penales que permitan la recuperación de los créditos reclamados en el concurso preventivo, dirimir responsabilidades y preservar los intereses del Estado". Aquí surge una pregunta: ¿la ejecución de Algodonera Avellaneda llegará tardíamente? Veremos.
  • Además, Vicentin trianguló exportaciones, a través de sus sucursales en Uruguay y Paraguay, de modo de evitar pagar retenciones en Argentina.
  • Entre otras maniobras fraudulentas, Vicentin armó un sistema de mamushkas, de una empresa adentro de otra, adentro de otra, para buscar que se pierda el rastro de sus ingresos y su patrimonio. Por lo cual, se sospecha que el “paga dios” al Banco Nación y otros bancos internacionales tiene lugar en simultáneo que fugó capitales a paraísos fiscales.
  • Por último, realizó una venta sospechosa de parte de su capital accionario en Renova, la mayor productora de biodiesel del país y de las más grandes del mundo, a su socia, la suiza Glencore. Otra pregunta interesante: ¿a dónde fue a parar ese dinero?

Recordemos, el oficialismo enarboló la causa Vicentin casi como si se tratará de toma de la Bastilla durante la Revolución Francesa.

  • Se exageró diciendo que era para conquistar la soberanía alimentaria, cuando el agro argentino produce commodities, mayormente para alimentar a los chanchos en el sudeste asiático, pero no necesariamente alimentos para consumo humano.
  • Se dijo que era para tener una empresa testigo que evite las maniobras del comercio exterior cuando, aun avanzando con la expropiación, el 60 % del comercio exterior seguiría en manos de un puñado de multinacionales: Cofco (China), ADM, Bunge, Cargill, estas tres todas de los Estados Unidos, y Louis Dreyfus de Francia. Es decir, cuando existe en los hechos un oligopolio privado y extranjero que concentra los dólares tan escasos que necesita la economía.
  • Se dijo que era una política estratégica para abordar la reconstrucción en la pospandemia con los dólares que genera Vicentin.

Si un deshilachado banderazo y las maniobras judiciales de un juez muy parcial, de una ciudad pequeña, hicieron retroceder tales planes, o los objetivos no eran tan grandilocuentes como se los enunció, o no se tenía la convicción para afectar los intereses que hay que afectar si no se quiere que siga su curso la crisis social.

Es la misma poca convicción que manifiesta el oficialismo para impulsar la presentación de un proyecto de impuesto a las grandes fortunas o para romper con los extorsionadores de la deuda externa, con los lobos de Wall Street, con los que negocia Martín Guzmán.

Para ser más precisos, esa poca convicción, está dando muestras de una certeza, que es la siguiente: que el de Alberto Fernández, como todo gobierno en este mundo dominado por relaciones capitalistas, más allá de roces y de tensiones, está para preservar los negocios y la riqueza de unos pocos.

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Pablo Anino

Nació en la provincia de Buenos Aires en 1974. Es Licenciado en Economía con Maestría en Historia Económica. Es docente en la UBA. Milita en el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Es columnista de economía en el programa de radio El Círculo Rojo y en La Izquierda Diario.

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