Con la “ayuda” de Baradel y el resto de la burocracia docente, la Gobernadora redobla la apuesta y quiere obligar a toda la docencia bonaerense a trabajar en la primera semana del receso invernal.

María Díaz Reck Docente y congresal de Suteba La Plata
Jueves 6 de julio de 2017 09:42
Imagen Muerte y Destrucción
Luego del anuncio del acuerdo salarial, firmado por Roberto Baradel y el conjunto de las conducciones sindicales, que deja a miles de docentes por debajo de la línea de pobreza, la Gobernadora María Eugenia Vidal y el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, ratificaron lo que ya habían anunciado: en la primer semana del receso invernal los docentes tienen que ir a trabajar.
El derecho a huelga se paga caro. Además de los descuentos día por día de paro, Vidal y Finocchiario quieren que la totalidad de las y los docentes de la provincia de Buenos Aires trabajen en el receso invernal.
Una vez más, el gobierno de Cambiemos quiere responsabilizar a la docencia de la crisis de la educación. Esta resolución no toma en cuenta, además, el estado deplorable de las escuelas, muchas de ellas sin calefacción adecuada, ocasionando que se tengan que suspender las clases porque se hace imposible poder estudiar y trabajar en esas condiciones.
Con esta resolución, por otro lado, el Gobierno se desentiende de otro de los fundamentos del receso invernal, como lo es disminuir el contagio y proliferación de las enfermedades estacionales.
Mientras siguen subvencionando con millones a la educación privada, y hablan de la escuela pública como si fuera una desgracia, Macri, Vidal y Finocchiaro multiplican los ataques y provocaciones a los que luchan.
Baradel y su ayudita al macrismo
El aumento que aceptaron finalmente los gremios para la paritaria 2017 fue de 21,5 % a ajustarse con una cláusula gatillo (si la inflación supera ese porcentaje) y una compensación del 2,5 % por el poder adquisitivo perdido en 2016 (una burla), más un bono de $ 1.600 por cada cargo en 2017 (es decir una una suma en negro y encima atada a los días efectivamente trabajados).
El salario inicial de una maestra o un maestro de grado sin antigüedad pasará de $ 9.800 a $ 12.151 en octubre. De esta manera se consolida un salario muy lejano a la canasta básica estimada en $ 15.000.
Baradel y el resto de la burocracia sindical docente dieron una importante ayuda al macrismo, que estaba apurado por cerrar esta paritaria ya que el candidato elegido para encabezar la lista de senadores es el mismo ministro de Educación Esteban Bullrich. La paritaria no cerrada era un obstáculo importante a la hora de hacer la campaña.
En estas elecciones el kirchnerista Roberto Baradel, junto a Hugo Yasky (que va como candidato a diputado nacional debajo del expatrón ajustador de la docencia bonaerense, Daniel Scioli) impulsan la llamada Unidad Ciudadana con Cristina Fernández a la cabeza.
Queda muy claro que esa unidad “ciudadana” es para seguir aceptando salarios de pobreza para los trabajadores de la educación, bien a gusto de los objetivos que tienen Macri y Vidal.
Como “favor con favor se paga”, en la misma semana de la “nueva” propuesta salarial, el ministro de Trabajo de la Nación JorgeTriaca falló a favor de Baradel y convalidó el fraude escandaloso en la seccional La Plata de Suteba, donde hubo inflado de padrones y demás irregularidades
Organizar el descontento y fortalecer una alternativa de izquierda
Desde las seccionales opositoras se rechazó esta propuesta que fortalece al Gobierno para seguir atacando a la educación pública y a los docentes, y se repudió este acuerdo que firmaron los dirigentes de todos los gremios docentes.
Es imperioso organizar la bronca y el descontento que recorre las escuelas. Hay que luchar contra el ajuste y todos los ataques de este gobierno, pero también es tarea de primer orden fortalecer una alternativa política desde la izquierda, contra todas las opciones patronales. Ése es el camino a recorrer junto al Frente de Izquierda.
Las candidaturas del FIT, con Nicolás del Caño como cabeza de lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires y decenas de compañeras y compañeros de distintos sectores obreros y juveniles, están al servicio de todas las luchas que enfrentan el ajuste del macrismo, de la docencia y la educación pública, como lo hacemos día a día en nuestros lugares de trabajo y en las calles.